Nicolás de Utrera, vecino de esta provincia, oficial de carpintero, se obligó a pagar a Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, 350 pesos de oro común, precio de un negro llamado Bernardo, de nación Angola, para fin del mes de marzo de 1618, todos juntos en una paga.
ANGOLA,TIERRA DE
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Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, 300 pesos de oro común, precio de un negro llamado Felipe, de nación Angola, de 22 años de edad, para fin del mes de marzo de 1618, todos juntos en una paga.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, vende a Juan Esteban, y a su hijo, Juan Gómez, un negro llamado Gonzalo, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, bozal, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, por el precio de 350 pesos de oro común.
Juan Esteban, mercader, y Juan Gómez, su hijo, residentes en esta provincia, juntos se obligaron a pagar a Francisco Luis, vecino de Jalapa, y a Bartolomé López, mercader de negros, 350 pesos de oro común, precio de un negro llamado Gonzalo, de nación Angola, para fin del mes de marzo de 1619, todos juntos en una paga.
Francisco González Gallón, mercader de negros, vecino de la villa [del]Conde, vende a Ana Díaz, viuda de Pedro Calderón, estante en esta venta, y sus hijos, Luis Hernández y Lázaro Francisco, tres piezas de negros esclavos, dos varones y una hembra, llamados Franciscos y Ana, de nación[tierra] Angola, bozales, recién venidos de Guinea, sin asegurarlos de ninguna enfermedad, sujetos a servidumbre, libres de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 380 pesos de oro común cada pieza, horros de alcabala.
Diego Méndez [de Alfaro], vecino de Jalapa, hijo legítimo de Sebastián Méndez Fajardo y de Ana de Alfaro, vecinos que fueron de este pueblo, habiendo contraído matrimonio con Jerónima de Vargas, hija legítima del Alférez Cristóbal Martín Matamoros y de Aldonza de Vargas, sus suegros le dieron en dote 1 681 pesos de oro común en cosas de ajuar, preseas, una negra ladina llamada Lucía, de nación Angola, valuada en 350 pesos, y una libranza de 700 pesos en Rodrigo Hernández Callejas, vecino de la ciudad de Los Ángeles; y el dicho Diego Méndez, por honra de la virginidad, linaje y limpieza de su esposa, le mandó en arras 500 pesos de oro común, los cuales confesó cabían en la décima parte de sus bienes.
Cristóbal Pérez Zavaleta, vecino de Jalapa, vende al Lic. Miguel Serrano, presbítero, vecino de la ciudad de Los Angeles, una negra esclava nombrada Blanca, de nación Angola, de 24 años de edad, que hubo del Alférez Juan Montero, vecino de la ciudad de Veracruz, libre de empeño, hipoteca, y enajenación, que no le ha conocido tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por precio de 200 pesos de oro común.
Diego Martín, vecino de Jalapa, vende a Diego Nuñez, vecino de este pueblo, un negro esclavo nombrado Manuel, de nación Angola, de 20 años de edad, que hubo y compró el Lic. Alonso García, presbítero, por escritura ante Diego Cortés de Brito, escribano público de Los Ángeles; sujeto a servidumbre, libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarlo de tacha, defecto ni enfermedad, por el precio de 250 pesos de oro común; y el comprador se obligó a pagarlos de esta manera: la mitad para hoy día de la fecha en 2 meses, y la otra mitad, para allí en otros 2 meses, con las costas de la cobranza.
Diego de Gamboa, vecino de esta provincia, residente en su ingenio nombrado San Sebastián (Maxtlatlán), como tutor de Doña María González del Moral, hija del Capitán Benito González, difunto, y de Doña Sebastiana del Moral, dio su poder cumplido al Capitán Don Diego de Orduña Loyando, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre reciba y cobre de poder de quien lo tuviere, un negro nombrado Manuel de tierra de Angola, de 20 años, más o menos de los que quedaron del Capitán Benito González; y cobrando que lo haya, lo venda en el pueblo en el precio y plazo que le pareciere, sin asegurarlo de ninguna tacha o enfermedad, antes declare se ha huido en diferentes veces.
Bartolomé de Oliver, mercader, vecino de Jalapa, vende al Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño de ingenio de hacer azúcar, vecino de esta jurisdicción, una negra esclava casada con Gonzalo, chino, esclavo del susodicho, nombrada Andrea, de nación Angola, de 45 años de edad, que hubo de María Rodríguez, vecina de Jalapa, viuda de Juan Martín Abreo[Abreu], libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 200 pesos de oro común los cuales ha de pagar para de hoy día de la fecha en 2 meses, o antes, si fuere el despacho de la flota que se está esperando de los reinos de Castilla.