Don Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Nueva Ciudad de la Veracruz, residente en Jalapa, vende a don Ildefonso de Ortega y Castro, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, un esclavo negro bozal nombrado Alejandro de 24 años de edad más o menos, que hubo de don Francisco de San Juan, Oficial Real de las Cajas de esa ciudad. La venta se hace en 300 pesos de oro común de los que se da por entregado a su voluntad.
TLAXCALA, CIUDAD DE
9 Descrição arquivística resultados para TLAXCALA, CIUDAD DE
Francisca Suero Zavala, viuda de Bernardo Velásquez, vecina del pueblo de Jalapa, de una parte y por la otra Agustín Zavala y María Velázquez Zavala, viuda, de la misma vecindad, herederos del mencionado Bernardo, su padre, en concurso de Bernabela Antonia, viuda vecina de la Nueva Veracruz y Lorenza, soltera mayor de 25, ausentes, hermanos, prestando voz a los ausentes, venden a Sebastián Barradas, una casa de piedra, que linda con solar de Francisca Ramírez, con solar y casa que fue de Diego Sánchez, difunto, hace frente con el manantial de agua llamado Techacapa y con la Calle Real que sale de este pueblo para la Veracruz. La venta se hace en 600 pesos, 100 de ellos los ha recibido y los 500 restantes los ha de pagar de 100 pesos por cada viaje que haga con su recua cargada de la Ciudad de la Veracruz a la de México, Puebla o Tlaxcala.
Miguel Jiménez Carralero, dueño de recua, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Cristóbal de Yáñez de Vera, vecino y labrador en la Ciudad de Tlaxcala, un mulato esclavo nombrado Joaquín de 27 años más o menos que hubo y compró a doña Teresa de Córdoba y Arellano que fue legítima mujer del Capitán Lorenzo Romero Jurado, cuyo esclavo se encuentra libre de empeño e hipoteca, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 400 pesos de oro común que se dan por entregados.
Don Juan de Echagaray, Gentilhombre de la Cámara de su Majestad, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Francisco de Guzmán, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, para que en su nombre venda una negrita esclava suya nombrada María Nicolasa, de 15 a 16 años que hubo por regalo que le hicieron los factores de la compañía de Inglaterra, en el precio que ajustare otorgando carta recibo y carta de pago.
Diego de Gamboa, vecino de Jalapa, vende a Juan de Urrutia, vecino de la ciudad de Tlaxcala, un negro esclavo nombrado Pedro, de nación Angola, de 30 años poco más o menos, que hubo y compró del Capitán Manuel Alfonso Faiscas, armador de negros el año de 1638; libre de empeño, hipoteca ni otra enajenación, sin asegurarlo de vicio, tacha, defecto ni enfermedad, por la cantidad de 350 pesos de oro común.
El Capitán Fernando Niño de Córdoba de la Higuera, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, residente en su ingenio nombrado la Santísima Trinidad, como marido y conjunta persona de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, sucesora del vínculo y mayorazgo que tiene el Capitán don Francisco de la Higuera Matamoros, su padre, en virtud del poder que su esposa le dio, vende a Juan Bravo de Alarcón 2 caballerías de tierra ubicadas en términos de este pueblo en la cañada de San Andrés, en el paso del Río del Potrero, en un altillo que corre hacia los montes, mismas que hizo merced el Marqués de Salinas, Virrey de esta Nueva España, a Francisco Melián y compró don Andrés Pérez de la Higuera y Catarina Ruiz, su mujer en 1617. La venta se hace en 300 pesos de oro común.
Melchor Juárez, vecino de la Venta de la Hoya, vende a Juan Bautista de Rojas, vecino de San Juan Iztacamaxtitlán, una venta que tiene entre los dos caminos que están en términos de Tlaxcala, de los cuales uno se dirige a México y otro a Puebla de los Ángeles, al precio de 2 000 pesos de oro común.
Don Agustín Suárez, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder a don Andrés Gutiérrez Calzadilla, de la misma vecindad, y a don Andrés Garrido, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que en su nombre vendan a cualquier persona que les quiera comprar, un esclavo negro nombrado Juan Tomás, criollo de la Habana de 24 años de edad que compró a Domingo Calderón, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, como consta en escritura de 14 de julio de 1716. Dicho esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y cualquier otra enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta y por los pesos de oro que les parezca.
Don Sebastián de Herreros, vecino de España y residente en Jalapa, vende a don Pedro de Zubiaur, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, un esclavo negro atezado sin bautizar, al parecer de 18 años de edad, y se la ha de poner por nombre Juan Bautista, al cual compró por mano de don Ignacio Muñoz en Veracruz a un capitán francés, y vende en 250 pesos.