El ciudadano Lorenzo Mendoza, actual alcalde del pueblo de Tlacolulan, otorga poder especial al licenciado don José María Aparicio, de esta vecindad, para que, en nombre y representación de su persona, derechos y acciones, lo defienda en el juicio que ha promovido el ciudadano José María Mendoza, quejándose contra el otorgante sobre procedimientos judiciales. Para lo cual comparezca el señor Aparicio en todos los tribunales eclesiásticos o seculares, haga pedimentos, presente testigos, oiga autos y sentencias, y practique cuanto acto, agencias y diligencias sean necesarias judicial o extrajudicialmente.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOTLACOLULAN, PUEBLO DE
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Juan y Seferino Alarcón, hermanos, vecinos de las Vigas, hijos del finado Isidro Alarcón, mayores de edad, otorgan que venden a Félix Hernández, una casa en aquella población que quedó por bienes de su finado padre, labrada en terreno perteneciente al común del pueblo de Tlacolulan, cuyo terreno tiene por el costado del oriente 185 varas, lindando por ese rumbo con huerta de Miguel Rivera; por el norte, que tiene 119 varas, linda con el camino público; por el sur con casa de Manuel Monozo; y por el poniente, que tiene 111 varas, linda con casa de Jacinta Argüello. La venden en precio de 800 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOMemoria testamentaria que otorgó el ciudadano José Dionisio Martínez, vecino que fue del pueblo de Tlacolulan, y las diligencias practicadas en este juzgado de cantón para elevarlas a testamento nuncupativo, como de facto se declaró tal por auto de 20 del corriente, mandando igualmente se protocolicen dichas actuaciones. En cuya memoria José Dionisio Martínez, declaró ser natural de San Salvador, hijo legítimo de José Mariano Martínez y de María Petrona, difuntos, naturales que fueron también de dicho pueblo. Declaró ser casado con María Antonia, ya difunta, en cuyo matrimonio no tuvieron hijos. Dijo tener por bienes doce cabezas de ganado vacuno chico y grande, veinte ovejas, dieciséis cargas de maíz, una troja, tres bestias caballares, un rancho, sus tierras y fierros de labor. Dijo ser su voluntad que, a la cofradía de la Santísima Virgen de la Natividad de este pueblo, se le den las doce cabezas de ganado vacuno, las veinte ovejas y las dieciséis cargas de maíz, las correspondientes tierras, lo que cobrasen a sus deudores y los fierros de labor. Ordena que del remanente de sus bienes se le dé a su huérfana, María de Jesús, doncella de once años, tres bestias caballares y un cerdito. Nombra albacea a Tomás Mendoza, vecino de este pueblo, y como heredera a la cofradía de Nuestra Señora de la Natividad de Tlacolulan y a su huérfana María de Jesús. Cuya memoria otorgó en el pueblo de Tlacolulan el 11 de diciembre de 1834.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOComparecieron dos ciudadanos que expresaron llamarse Lorenzo Mendoza, alcalde del pueblo de Tlacolulan y Eusebio de la Cruz, síndico del mismo, testificando en forma de la identidad de ambos los ciudadanos Francisco Enríquez y Francisco Perea de esta vecindad, y dijeron los primeros que en representación del común de su municipalidad otorgan que da su poder al licenciado don José María Aparicio, de esta vecindad, para que a nombre del mismo común de vecino de la referida municipalidad de Tlacolulan gestione en todos los negocios de tierras y cualesquiera otros que en la actualidad tiene pendientes o en lo sucesivo tuviere. Asimismo, para que demande y cobre las cantidades de pesos y bienes que se les deba y en adelante debieren.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon Ignacio Javier de Campo, Clérigo Presbítero del Obispado de la Puebla de los Ángeles, de donde es residente, otorga poder especial a don Miguel de San Gabriel, Gobernador, Esteban de Mendoza, Pascual Martín, Pablo Arroyo y Pedro Juan, Oficiales del pueblo de Tlacolula, para que cobren a Juan de Avilés, vecino de Texcoco, la cantidad de 800 pesos que recibió en concepto de préstamo y el 5% anual de réditos por dicha cantidad.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, vende a Francisco García, vecino de esta provincia, un solar en este pueblo, que hubo de Francisco de Mendoza, indio principal de Tlacuilulan[Tlacolulan], linda y está la calle en medio; y otro solar, linde del mismo, que le vendió a Gabriel de San Francisco, indio principal de Jalapa, por el precio de 25 pesos de oro común, ambos solares.
Para la dicha información, pareció Francisco, mestizo, vecino de Tlacolulan, uno de los testigos instrumentales del poder presentado en esta causa, y dijo conoció al Lic. Juan de Vera Betancurt, y el papel que se le ha mostrado es el mismo que le vio otorgar, y sabe que estaba en su entera capacidad, y por la enfermedad tan grande que padecía no pudo firmar.
Para la dicha información, pareció Francisco de Duna, indio ladino en la lengua castellana, y dijo este testigo, que lo fue con los contenidos en el poder que se ha mostrado, y es el mismo que otorgó el Licenciado Juan de Vera Betancurt, beneficiado de Tlacolulan, y le oyó decir era su última voluntad.
Luis de Benavides Albacete, clérigo, estante en Naolinco, vende al beneficiado de Tlacolula, Boecio Gutiérrez, un esclavo negro en 250 pesos de oro común.
Boecio Gutiérrez, beneficiado de Tlacolula, dio carta-poder a Baltazar de Fraga y a don Antonio González, para que parezcan en su nombre ante el Alcalde Mayor de Jalapa, y en la venta que se hace de la mitad del trapiche de Nexapa, tierras, cañaverales, y negros, por bienes de los herederos de Sebastián Díaz, a fin de que hagan las posturas de los precios en el remate de la mitad del trapiche.