Don Francisco de Mendoza, Gobernador del pueblo de Tlacolula; Miguel Rodríguez, Esteban García, Alcaldes; Pedro Durán y Pablo Sánchez, Regidores; y Francisco García, Escribano, dijeron mediante intérprete que en cumplimiento de lo mandado para que en todos los pueblos haya escuela, se obligan a pagar a Francisco de Buendía, residente en esta jurisdicción, durante 3 años que han de correr desde el 1 de mayo, 108 pesos por año, más 12 fanegas de maíz, agua y leña, que le muelan las tortillas, un huevo por muchacho cada semana con cargo y calidad de enseñar la lengua castellana, a leer y escribir a los muchachos desde los 5 años hasta que se casen y a las muchachas hasta los 10 años.
TLACOLULAN, PUEBLO DE
182 Descripción archivística resultados para TLACOLULAN, PUEBLO DE
Testamento del Doctor Diego Fernández del Hierro, beneficiado del partido eclesiástico de Tlacolulan.
Diego de Lagunas, vecino de Naolinco, como principal deudor y el Lic. Don José de Heredia, presbítero, ayudante de cura y vecino de Naolinco, como su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 750 pesos de oro común que valieron y montaron los diezmos de españoles y naturales de los partidos de Misantla, Naolinco y Tlacolulan. Los 300 pesos de ellos de Misantla, y corresponden a los años de 1680, 1681 y el venidero de 1682; y los 450 pesos restantes, de los dichos tres años, de los partidos de Naolinco y Tlacolulan, en esta forma: los 250 pesos para la Navidad del presente año, otros 250 pesos para la Navidad de 1682, y los 250 pesos restantes para la Navidad de 1683.
Don Miguel Jerónimo López de Ontanar, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido al Lic. Don José de Abrego, presbítero, vecino de la ciudad de Cholula, para que lo pueda obligar como fiador del Capitán Don Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, en su calidad de Tesorero receptor de la Santa Cruzada en los pueblos de Jalapa, Naolinco, Tlacolula, Ixhuacán y sus sujetos, por la cantidad de pesos que importaren las bulas de la Santa Cruzada.
El Bachiller Diego Martín de los Reyes, cura de la doctrina de San Mateo Naolinco se obliga a pagar a la Masa General de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles o a su mayordomo, 480 pesos de oro común por los diezmos de los pueblos de Naolinco, Tlacolulan y Misantla, correspondientes a los años 1699, 1700 y 1701.
El Licenciado Nicolás Sánchez Lobato, Cura del pueblo de Tlacolulan, Vicario y Juez Eclesiástico, dijo que tiene comunicado con el Licenciado Pedro Muñoz de Cabrera, Cura de la doctrina de Papantla, hacer permuta de su beneficio con los mismos cargos y obligaciones; para tal efecto otorga poder al Bachiller Juan Cortés Cabaña, Clérigo Presbítero Domiciliario, vecino de la Ciudad de los Ángeles para que en su representación parezca ante quien corresponda a hacer los autos hasta conseguir la permuta.
Don Francisco de Santiago, gobernador actual del pueblo de Santa María Ascensión Tlacolula; sus alcaldes Don Diego de Mendoza y Don Pedro Santiago; alguacil mayor Diego García; regidores Nicolás Juárez y Miguel Sánchez; escribano de Cabildo Don Juan Gómez, dijeron que por real cédula de Su Majestad se mandó poner escuelas en los pueblos de esta jurisdicción, y en su cumplimiento, la justicia de Jalapa les señaló por tal maestro a José de Molina, español, vecino de Naolinco; el cual lo concertaron por cuatro años, a partir del 1 de agosto del presente año, en el precio de 140 pesos de oro común anuales, una fanega de maíz cada mes, y un huevo el viernes y otro el sábado, por cada muchacha o muchacho a la semana, lo que pudieren dar de frijoles, sal y otras cosas de sustento.
Don José de Molina, vecino de Naolinco, y el gobierno indígena de Tlacolula, dieron por rota y cancelada la escritura que hicieron para enseñar a los muchachos la doctrina cristiana, leer y escribir en lengua castellana.
Don Francisco de Santiago, gobernador de Tlacolula; sus alcaldes Don Diego de Mendoza, Pedro de Santiago y Miguel Clemente; regidor Miguel Sánchez, y Diego García, en nombre de su pueblo dijeron que habiéndose cancelado la escritura del maestro de escuela de su comunidad y para cumplir con lo mandado por su Majestad, la justicia de Jalapa les puso por maestro a Juan Martín, español, vecino de esta jurisdicción, por tiempo de dos años, a partir del 4 del presente, al precio de 140 pesos de oro común anuales, más 12 fanegas de maíz en cada uno, y un huevo el viernes y otro el sábado, por cada muchacha y muchacho a la semana.
El Licenciado don Francisco Fernández de Velasco, Cura del pueblo de Tlacolulan, dictó una memoria a don Antonio Carreto, Teniente de Cura de esta doctrina, en la que se escriben sus últimas disposiciones; nombra como heredera de sus bienes a Josefa Pérez, mujer de Esteban Zapata, encargándole la crianza de dos huérfanos de nombres Jesús Antonio y Antonio.