Francisco de León Coronado, vecino de la ciudad de los Ángeles a ruego e intercesión de Diego de Montalvo, pidió al Conde de Coruña le hiciere merced de dos caballerías de tierra en términos del pueblo de Acultzingo, y porque Diego de Montalvo hizo las diligencias a su costa, y por haberse dado en mi nombre, confiero y declaro que las dichas dos caballerías de tierra pertenecen al mencionado Diego de Montalvo.\n\n
TIERRAS
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El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, dueño de su ingenio de hacer azúcar en esta jurisdicción, dio su poder cumplido al Lic. Andrés Juárez de Arce, presbítero, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre lo pueda obligar en favor de Su Majestad y de su Real Haber, o de la persona o personas a quienes tuvieren cometidas las cobranzas de la cantidad con que se ha servido a Su Majestad, por la composición que se hizo de las tierras, aguas y demás haciendas, de las provincias de Tepeaca y San Juan de los Llanos.
Alonso de Montealegre, Alguacil Mayor de la Santa Cruzada, residente al presente en este pueblo, con poder de Catalina González, viuda de Martín de la Parada, vecina de la ciudad de Los Ángeles, en su nombre, y como una de las herederas de Pedro Román, su padre, difunto, vende a Lucas Martín Ibáñez, vecino de la provincia de Jalapa, dos caballerías de tierra en la parte que los naturales llaman Tlalcuezalan, entre la venta que fue de Sedeño y la Venta de los Naranjos, términos del pueblo de Xilotepec, por el precio de 300 pesos de oro común, horros de alcabala.
El capitán Don Juan de Fuica Lezama, Alcalde Mayor de Jalapa, habiendo visto esta información dada por el Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, curador de las personas y bienes de Don Pedro [de Ceballos], Don Marcos [Ceballos de Burgos], y fray Boecio de Ceballos, fraile novicio de la de la Orden de Santo Domingo de la ciudad de Los Angeles, concedió licencia a Don Sebastián de la Higuera como tutor de los dichos menores, para que otorgue la cesión y traspaso en forma de derecho que los menores tienen a las tierras, aguas, y sitios mencionados en estos autos, en el citado Don José de Ceballos y Burgos, siempre y cuando el susodicho pague o reciba en cuenta de sus legítimas 6500 pesos de oro común.
El presbítero don Francisco de Campo, vecino de esta villa, dijo que en la Puebla de los Ángeles el 5 de diciembre de 1819, otorgó escritura de obligación y reconocimiento por cantidad de 2 500 pesos en favor del convento de religiosas de Santa Clara, de aquella ciudad, por termino de cinco años y con réditos de 5 por ciento, con hipoteca de las tierras que nombran los Ojuelos, ubicadas en jurisdicción de esta villa, y una casa en la segunda cuadra de la calle Alba de esta villa. Y tratando de redimir 1 500 pesos de ellos, ha resuelto enajenar los Ojuelos, quedando el resto de los 1 000 impuestos solo sobre la casa; y con esta libertad enajenar las tierras. Y estando conformes las monjas interesadas, otorga que se obliga a reconocer los 100 pesos sobre la citada casa, por el tiempo de cinco años desde esta fecha, bajo las condiciones contenidas en aquella escritura que quedan vigentes, menos la hipoteca de los Ojuelos, que se venden como va dicho.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINOFray José Enríquez, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en San Miguel Perote, otorga en arrendamiento a Miguel Huerta, de esa vecindad, dos caballerías de tierra eriaza ubicadas en términos de este pueblo pertenecientes al Convento; linda con tierras de Agustín de Palafox, y las que tiene arrendadas a Manuel Hernández y con el Camino Real de las recuas que suben para México y Puebla; por tiempo de 9 años a contarse del 1 de febrero de este año, en 20 pesos de oro común en cada uno.
Melchora de Sedano, mujer legítima de Matías de la Torre, Rosa María, mujer legítima de Antonio de Salazar, Miguel García, Pedro García e Inés García, hijos legítimos del primer matrimonio, venden a don Nicolás Luis, Gobernador actual del pueblo de Nuestra Señora de la Asunción Xilotepec; a sus Alcaldes, don Pedro Salvador y Bernabé de la Cruz; Pascual de la Cruz, Regidor; Gaspar de la Cruz, y Marcos Hernández, Escribano de Cabildo, 2 caballerías de tierras montuosas que están en la jurisdicción de Jalapa, con un sitio de venta que llaman La Pila, ubicado en el camino que va a la Ciudad de la Puebla, corre su lindero con la venta de La Banderilla hasta llegar a las piedras del Soldado. Dicha venta la hacen con todos sus usos y costumbres, servidumbres, aguas, pastos, montes, en 100 pesos de oro común que confiesan haber recibido.
Don Francisco Javier de Gorospe, exhibió copia de instrumento otorgado en la ciudad de Puebla, el 24 de julio último, ante el escribano don Juan Pedro Necoechea, por el cual don Joaquín Gorospe y Camino, hermano del nominado Francisco Javier, hizo ratificación y aprobación de la venta celebrada de unas tierras comprendidas en la hacienda de Tuzamapan, ubicadas en este partido y pertenecientes al mayorazgo que fundó don Pedro de Gorospe Irala. Cuya venta de tierras se realizó al común del pueblo de Ixhuacán, por escritura otorgada en esta ciudad, el 31 de mayo último, ante el presente escribano, y misma que se halla en las fojas 175 a 178 del presente registro, a la cual debe corresponder este aciento y la copia de que se ha hablado rubricada por el presente escribano agrega en este lugar
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICOMartín Álvarez, vecino de esta villa, vende al Alférez Bartolomé Rodríguez Bolaños, Alguacil Mayor, vecino de los Ángeles, caballería y media de tierra, y una suerte que tiene en términos de esta villa, en el pago que llaman de la Piedra Gorda; dichas tierras lindan al poniente con tierras del ejido de esta villa; por la parte del sur mirando al cerro del Naranjal con tierras de los padres de San Juan de Dios del hospital de Orizaba; y mirando hacia la parte del [oriente], que es la banda más baja de ellas, con tierras de Juan de Granada; y volviendo hacia el norte linda con el dicho ejido. Las vende en precio de [150 pesos] de oro común.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOJuseph [José] de Brito [Lomelín], vecino de esta villa, natural de la isla de la Palma en las Canarias, hijo legítimo de Antón de Brito y Polonia González, difuntos, vecinos que fueron de la dicha isla, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que es casado legítimamente con Inés de Morantes, que primero lo fue de Diego Anastasio, vecino de pueblo de Quichula [Quechula], que trajo de dote dos pares de casas que están en el dicho pueblo; durante el matrimonio tuvieron por hijos a Joseph [José] y Ángela que murieron en edad pupilar. Manifiesta que él y la dicha su mujer casaron a Joseph [José] de Brito, vecino de esta villa, su sobrino, con Juana de Morantes, su entenada, hija de dicha Inés de Morantes y de su primer marido, y le dieron de dote 3 000 pesos. Declara por bienes unas casas altas de piedra que están en la calle Real de esta villa, con dos solares de tierra; una suerte de tierra que tiene en esta jurisdicción al pago de la Peñuela, junto a la vereda que de ésta “va iba” al pueblo viejo de San Lorenzo y a un cerrito a cuya falda esta un jagüey de agua dentro de una mata; un negro llamado Lorenzo de edad de veinte años, una negra nombrada Lorenza de edad de treinta años y una negra de edad de nueve años. Nombra albaceas a la citada su mujer y a Nicolás Blanco. Nombra heredera fideicomisaria a Inés de Morantes, para que durante los días de su vida goce los usufructos, reservando de los bienes la propiedad para Joseph [José] y María sus sobrinos, hijos de dicho Joseph [José] de Brito, su sobrino difunto; y por fin y muerte de Inés de Morantes sucedan en esta herencia los susodichos Joseph [José] y María.
JACINTO PÉREZ PADRÓN, JUEZ RECEPTOR