Doña Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa, viuda del tesorero Diego de Gamboa, declaró haber vendido a Don Carlos de Sámano y Quiñones un negro llamado Sebastián, de nación Angola, en 300 pesos; y habiendo muerto el susodicho Don Carlos, su madre Doña Luisa Ponce de León le pidió le otorgase carta de venta en su favor, atento a lo cual, doña Sebastiana del Moral vende a Doña Luisa Ponce de León, el referido esclavo en el precio antes señalado.
TESOREROS
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El tesorero Diego de Gamboa y Doña Sebastiana del Moral, su legítima mujer, residentes en su ingenio nombrado Maxtlatlán, dijeron que por cuanto el Lic. Don José de la Peña Tejeda, presbítero, vecino de la ciudad de Los Angeles, en sus nombres vendió un esclavo negro nombrado Jacinto, de nación Angola, de más de 20 años de edad, en 300 pesos de oro común a Lorenzo Francisco, tratante en ganando de cerda, vecino de la dicha ciudad, por escritura fechada el 18 de agosto de este año en Puebla, por la presente, los susodichos aprobaron y ratificaron la escritura de venta.
Don José María Bonilla y Flores, de este comercio y vecindad, síndico de este Ilustre Ayuntamiento, otorga poder especial a don Vicente Camacho, residente en la capital de la Federación, para que en su representación perciba y cobre de las Cajas Generales de la Federación, la cantidad de 450 pesos que en cobijas, zapatos y otros efectos que suministró para las tropas independientes en el año de 1821, por mano del tesorero o pagador que era don Juan Montoya, de acuerdo al certificado que libró este empleado.
Sans titreDon Francisco Javier Gorospe, de esta vecindad, como apoderado sustituto que es de su hermano don Manuel María Gorospe, que lo es principal del señor don Francisco Ángel del Camino, tesorero de la Iglesia Catedral de Puebla, otorga tiene recibido del presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, por cuenta de su hermana doña María Josefa Fernández de Ulloa, la cantidad de 3 000 pesos en reales de contado, que en depósito irregular y con réditos, reconocía la hacienda de fabricar azúcar nombrada Zimpizagua, por escritura de 28 de febrero de 1820. Por cuya cantidad, entrega carta de pago, y deja libre de responsabilidad e hipoteca que tenía dicha finca y demás bienes.
Sans titreDon José Antonio Rajadel, vecino de pueblo de San Miguel Perote, Alférez de la Compañía de Milicias y Tesorero de la Obra Real del Fuerte que se construye de cuenta de la Real Hacienda en este pueblo, recibe de don Marcos Barreda, vecino de este pueblo, como albacea de José Manuel de Zúñiga, la cantidad de 10, 668 pesos 4 reales y medio por concepto de dote de doña María Manuela de Zúñiga, esposa del otorgante e hija del difunto.
Se tomó la razón de 80 pipas de vino que lleva el alférez Juan García Valero en su cuadrilla de carros, de parte del Tesorero Blas de Somontes, en su recua para entregar en México a Jacinto de Ávila Aguirre.\n
Se tomó la razón de 88 pipas de vino, que el Tesorero Pedro de Zepeda remite a México, bajo el cargo de Gerónimo [Jerónimo] de Vergara, en la cuadrilla de carros de Juan Vázquez de Medina, para entregar al Contador Antonio Millán.\n
Ana María de Porras [Cuenca], viuda de Fernando de Tovar, se obliga de pagar a quien corresponda, 886 pesos y seis tomines de oro común que su marido recibió como tesorero de la Avería e Imposición de la ciudad y puerto de Veracruz
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio de San Pedro Buenavista, dio su poder cumplido a Cristóbal de Atiencia, vecino de la ciudad de Puebla de los Ángeles, generalmente para en todo sus pleitos causas y negocios civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere, particularmente con el Tesorero Antonio Gómez de Paz, vecino de la ciudad de Puebla de los Ángeles.
Los naturales de San Andrés Acatlán, y su sujeto, San Miguel Aguasuelos, de esta jurisdicción, mediante José Martín Ibáñez, intérprete de este juzgado, aprobaron y ratificaron la transacción y concierto celebrado entre el Tesorero General de la Santa Cruzada del obispado de Los Ángeles, el Capitán Don Juan Dávila Galindo y Vargas, albacea del Lic. Don José de la Peña Tejeda, religioso profeso de la Orden de San Francisco, y como Síndico del Convento de Santa Bárbara de la ciudad de los Ángeles, y los naturales de San Pedro Tonayán, San Pablo Coapan, San Andrés Acatlán y San Miguel Aguasuelos, sobre la propiedad de ciertas tierras de que tenían pleito en la Real Audiencia.