El Capitán Pedro López del Castrillo, Alcalde Ordinario de esta villa, y de su jurisdicción por Su Majestad, en nombre del Capitán don Andrés de Asoca y Ponte [Asoca y Ponte], vecino de la ciudad de la Laguna de la isla de Tenerife, en virtud del poder que otorgó en la villa y puerto de San Francisco de Campeche al Capitán don Domingo Rodríguez Díaz, Tesorero de la Santa Cruzada, y por su falta al Capitán don Pedro Licona, vecinos de la ciudad de la Nueva Veracruz, el cual “se me sustituyó” y de él usando en nombre de su parte otorga que vende a doña Josepha [Josefa] Maldonado, su esposa, un negro nombrado Francisco criollo de Mina, que ha de ser de edad de treinta y seis años a treinta y siete años. Lo vende en precio de 300 pesos de oro común.
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El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, vecino de la ciudad de Los Ángeles, dio su poder cumplido a su hijo Don Antonio de Orduña Loyando, y permiso a Doña Ana de Guadalajara y Castillo, su esposa, para que puedan encargar la administración de los azúcares de su ingenio a Antonio Gómez de Paz, Tesorero de la Santa Cruzada de este Obispado, por el tiempo, con el estipendio y condiciones que le pareciere, obligándose dicho tesorero a suplir para avíos hasta en cantidad de 8 000 pesos, capitulando las demás calidades, obligaciones, cláusulas, hipotecas, relevaciones de prueba, advertencias y declaraciones que se les pidan.
Don Antonio Pérez de Oropeza, vecino y labrador en la provincia de Tlaxcala, otorga poder especial a Miguel Jerónimo López de Ontanar, Tesorero de las Bulas de la Santa Cruzada, vecino de Jalapa, para que en su representación lo defienda en el pleito y demanda que sobre tierras le han movido los naturales del pueblo de Santa María Teocelo, hasta concluirlo.
El Capitán Don Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, Alguacil Mayor del Santo Oficio de la Inquisición en esta jurisdicción, y Tesorero de la Santa Cruzada, dio su poder cumplido a Don Francisco Moreno de Aldana, agente de negocios en la Real Audiencia de la ciudad de México, para que en su nombre parezca ante el Rey Nuestro Señor y los señores de dicha Real Audiencia, y ante con quien derecho deba; y se presente en grado de apelación, nulidad y agravio de cierto auto contra él pronunciado, en el pleito de cuentas que sigue contra Don Juan Francisco de Herrera, vecino de la ciudad de Los Ángeles, que está pendiente en el Tribunal de Cruzada en dicha ciudad, y pida y suplique se le dé cédula y provisión real, citatoria y cumpulsoria en toda forma, para llevar los autos a dicha Real Audiencia hasta fenecer el litigio.
El Capitán Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, Alguacil Mayor del Santo Tribunal de la Inquisición, dio su poder cumplido al Doctor Don Francisco Díaz de Olivares, Racionero y Tesorero de la Fábrica de la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de los Ángeles, Rector de los Colegios Reales de San Pedro y San Juan de dicha ciudad, para que en su nombre le pueda obligar a favor de Don Manuel Alonso Mozarabe, Tesorero de la Santa Cruzada y Regidor de la Puebla, en la cantidad de pesos que importaron las bulas de esta predicación, por el tiempo y plazos que asentare, obligándole como principal o juntamente con otras personas como sus fiadores.
Francisco Ramón Guzmán, vecino del pueblo de Orizaba, dueño de carros, otorga que debe y se obliga a pagar al Capitán Juan de Miranda, Alcalde Ordinario por Su Majestad en esta villa, Tesorero de la Santa Cruzada, 994 pesos de oro común que montaron ciento cuarenta y dos novillos, a precio cada uno de ellos de 7 pesos cabeza.
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