Manuel Hernández, tendero, vecino de Jalapa, vende a Cristóbal de Lozana Salazar, de la misma vecindad, una negra llamada Lucrecia, de nación Angola, de 23 años de edad, poco más o menos, con un hijo suyo, mulatillo, esclavo, de 5 a 6 años de edad, libres de hipoteca, empeño ni enajenación, sujetos a servidumbre, por el precio de 405 pesos de oro común, horros de alcabala.
TENDEROS
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Juan Duarte, tendero de Jalapa, pareció ante el Capitán Juan Alonso de Múxica[Juan Alonso de Mújica], Alcalde Mayor de este pueblo, y preguntando por el tenor de la denuncia antecedente, dijo haber vendido vino a indios y a algunos negros que lo van a comprar a su taberna para sus amos.
El Alcalde Mayor Juan Alonso Múxica[Juan Alonso de Mújica], falló condenando a Bartolomé Pérez, tendero por haber vendido vino al menudeo a indios en 9 pesos de oro común, que aplicó por tercias partes: Cámara de Su Majestad, Juez y denunciante, y se le notificó no venda más vino a los indios.
El Escribano Juan Bautista Ordóñez, leyó y notificó la sentencia pronunciada a Juan Martín de Abreo[Abreu], tendero de Jalapa, el cual consistió en su cumplimiento y exhibió los 9 pesos de la condenación.
Francisco de Solís, vecino de esta villa de Córdoba, Alguacil Mayor en ella y en el partido de San Antonio Huatusco, hijo legítimo de Juan Pérez y de Inés Díaz, sus padres difuntos, vecinos que fueron del pueblo de Martín [Martín] Longo de la jurisdicción de Alcoutin en el Argalbe [Algarve] Reino de Portugal, otorga su testamento en la forma siguiente: Declara que fue casado con Andrea de Morales, viuda que era de Antonio de Chávez, vecinos que fueron de la Veracruz, no tuvieron hijos; después del fallecimiento de la susodicha, contrajo matrimonio con doña Gertrudis de Gatica, tampoco tuvieron hijos. Señala que tiene el oficio de Alguacil Mayor, el cual ha ido renunciando en Gregorio Martínez de Solís, vecino de Córdoba, su sobrino. Declara que tiene adeudos con el Licenciado José de Escamilla, Clérigo Presbítero, vecino de la Veracruz; doña María de Ortega [y Bonilla] y doña Catalina de Ortega [y Funes], vecinas de esta villa, herederas del Bachiller Juan [Yáñez] Ortega [de la Pava]; el Licenciado José de Casillas, Clérigo Presbítero; y el Capitán Ignacio de la Torre. Asimismo, señala que las personas siguientes le deben los pesos que se mencionan en la escritura: El Capitán Ignacio de la Torre, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz; el Capitán Juan de Villalobos; Pedro de Alguero, vecino de la Veracruz; un tendero llamado Juan de Aguayo; un carpintero llamado Francisco; Pascual de Landa Verde [Landaverde], carpintero, vecino de Veracruz; Martín Roldán de la Calle, vecino del pueblo de Xalasingo [Jalacingo]; el Capitán Francisco de las Casas, vecino de la ciudad de México; Pedro García de Novoa, vecino de la ciudad de los Ángeles; la villa de Córdoba y sus propios; su compadre Gerónimo [Jerónimo] de Leiva; el Alférez Mayor de esta villa don Miguel Valero [de Grajeda]. Declara por sus bienes unas casas de vivienda altas de piedra, situadas en la calle de la Merced en la Nueva ciudad de la Veracruz; el oficio de Alguacil Mayor; las casas de su morada que tiene en la villa de Córdoba, así como otras dos casas situadas en la misma villa; 13 piezas de esclavos. También menciona que se comunicó con el reverendísimo provincial de los descalzos de “Nuestro Padre San Francisco” de la provincia de San Diego de esta Nueva España para que en esta villa se fundara un convento de dicha religión, por lo que dicho padre provincial y padres definidores vinieron en ello, y para que tuviese efecto de su buena voluntad por escritura que otorgó en la ciudad de México se obligó a dar la casa de su vivienda para que en ella se funde dicho convento y 2 000 pesos de oro común con cargo y calidad que si pasados seis años desde la fecha de dicha escritura no tuviere efecto la fundación, quedaba la escritura sin ningún valor, en cuya atención ordena que se guarde y se cumpla. Por último nombra como universal heredera a doña Gertrudis de Gatica, su mujer.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Presbítero don Miguel José de Zavaleta, Clérigo Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, vecino de esta Villa, hijo de los difuntos don Francisco de Zavaleta y de doña María Josefa Casados, otorga su testamento. Ordena sea enterrado sin pompa alguna. Debe a varias personas y a él le adeuda el Regidor Diego Leño 441 pesos y 1/2 reales por concepto de misas que estuvo aplicando en la hacienda de Lucas Martín y Nicolás de la Cruz, indio tendero de don Fernando de la Pedreguera, le adeuda 43 pesos. Deja a su albacea varios comunicados secretos a quien pide encarecidamente cumpla sin la necesidad de revelarlos. Nombra por albacea y heredero a don José Mariano [Ignacio] Zavaleta, a quien ha criado desde niño; pide a su albacea anule el testamento que otorgó en la Nueva Veracruz.
Ante dicho Alcalde Mayor, pareció Bartolomé Pérez, tendero de Jalapa, y preguntando por el tenor de la denuncia, dijo haber vendido vino al menudeo a las personas que van a comprar a su tienda.
Ante Don Diego Coronado Portocarrero, Alcalde Mayor de Jalapa, Mateo de Castro Bocanegra denunció a Juan Martín de Abreo[Abreu], tendero de Jalapa, el cual contradiciendo la ordenanza que prohíbe vender vino a negros e indios, lo ha vendido y pidió que ejecute la pena.
Juan de Quiroz, hijo legítimo de Diego de Quiroz y de Francisca Hernández, difuntos, vecinos del pueblo de Jalapa, otorga su testamento donde declara debe a Juan Antonio de Zavalza, tendero de este pueblo 30 pesos poco más o menos, a Juan José de Thormes treinta y tantas libras de fierro, al Capitán Bartolomé de Castro lo que apareciere en su libro de cuentas, entre otras deudas que tiene y le tienen. Declara que ha tenido cuentas con el Capitán José Robledano de Cardeña. Tiene entre sus bienes 2 mulas aparejadas, 4 bestias caballares, 4 vacas y 8 crías, 2 yuntas de bueyes, la mitad de la casa y solar en que vive en compañía de su hermana Gregoria. Nombra como albacea, y tenedora de sus bienes a su mujer Francisca Ortiz en compañía del Capitán José Robledano y Lucas de los Santos, como heredera universal nombra a su mujer.
Ante el Capitán Juan Alonso de Múxica[Juan Alonso de Mújica], Alcalde Mayor de Jalapa, Luis Andrea, residente en esta provincia, denunció a Bartolomé Pérez, tendero de Jalapa, el cual ha vendido vino a indios, negros y mulatos, en quebrantamiento de la real ordenanza.