Ante don Antonio Monroy y Figueroa, Corregidor y Juez de Caminos, compareció Andrés Bernal, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 2 pipas de vino y 12 botijas en 12 barriles, las 2 pipas en virtud de dos certificaciones firmadas en la Nueva Veracruz el 23 de octubre de 1638, para entregar en México al Capitán Vicente de España y al Contador Martín de Rivera, cuya imposición monta 62 pesos que quedan metidos en la Real Caja.\n
RECUAS
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Ante el corregidor compareció Bartolomé de la Barrera, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 4 pipas de vino y una arroba trasegada en 12 barriles, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 12 de noviembre de este año, para entregar en la Mixteca a Miguel García de Astudillo, cuya imposición monta 101 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Blas de Palacios, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 8 pipas de vino trasegadas en 48 barriles, en virtud de dos certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 22 de noviembre de este presente año, para entregar en la ciudad de los Ángeles a Matías Rodríguez de Olivera y a don Juan Ramírez, cuya imposición monta 200 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Diego González, vaquero, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 13 pipas de vino trasegadas en 78 barriles, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 22 de noviembre de este presente año, para entregar en el puerto de Acapulco, cuya imposición monta 325 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Pedro Hernández, mayordomo de la recua de Francisco de Prado, Regidor del pueblo de Maltrata, quien manifestó llevar en ella 4 pipas de vino trasegadas, en 24 barriles, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 25 de noviembre pasado, para entregar en Tlaxcala a Jacinto de Silva, cuya imposición monta 100 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Francisco Rodríguez, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 12 arrobas de vino en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 13 de este mes y año, para entregar en México al Capitán Luis de Amezquita, cuya imposición monta 12 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Diego de Torres, mayordomo de la recua de Gaspar Hidalgo, quien manifestó llevar en ella 42 pipas de vino, en virtud de tres certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 3 de este mes y año, para entregar en México a don Juan de Briones, a Francisco de Castro y a Domingo del Puerto, cuya imposición monta 1 050 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Juan Muñoz Redina, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 10 pipas y 1/2 de vino en 66 barriles al puerto de Acapulco, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 6 de marzo de este año, para el apresto y despacho de las naos que este año han de ir a las Islas Filipinas.\n
Ante el Corregidor Antonio de Monroy Figueroa compareció Joseph [José] Martín, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 50 botijas de vino, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 15 de este presente mes y año, para entregar en Tehuacán a [roto] Francisco Marín Quiñones, cuya imposición monta 50 pesos que quedaron metidos en la Real Caja del corregidor.\n
Ante el corregidor compareció Alonso de Chávez, dueño de recua, quien manifestó llevar en ella 10 pipas de vino y 16 arrobas trasegadas en 64 barriles, en virtud de dos certificaciones firmadas en la Nueva Veracruz el 29 de abril y el 4 de este mes y año, para entregar en la ciudad de México a Nicolás Manzanedo y Pedro de Severriche, cuya imposición monta 266 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n\n