El Hermano Mayor del Hospital de Perote, Fray Miguel de Valdivieso, en virtud de la patente que para ello tiene del Hermano Mayor Provincial Fray Juan de Guzmán, dio en arrendamiento por tiempo de cuatro años, a partir de hoy día de la data, a Don Pedro Ortiz de Zárate, vecino de Perote, un rancho de labor nombrado El Del Hospital que se compone de una caballería de tierra; linda por el Oriente con tierras del Capitán Don Antonio Beltrán; al Poniente, con tierras que eran de Don Juan de Olivares; al Norte, con el llano que va a Jalacingo; y al Sur, con la sierra del Cofre, por el precio de 45 pesos anuales.
RANCHOS
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Don Tomás Rajadel, vecino del pueblo de Perote, dijo que los herederos de Melchor García, le otorgaron escritura de venta de un rancho de tierra que compró dicho Melchor al hospital Real, con la pensión y gravamen de 1,100 pesos y obligación de réditos a favor de dicho hospital, cantidades que pagó al Reverendo José Enríquez, Prior de dicho convento, quedando depositada en poder de don Marcos Barreda.
Doña María Salgado, vecina del pueblo de Perote, casada con José Benavides, albacea y heredera del difunto Capitán Isidro Salgado, vende a don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, un rancho de dos caballerías de tierra, que heredó de sus padres, ubicado cerca del convento y hospital de Nuestra Señora de Belén de dicho pueblo, que lindan al norte con una barranca de piedras que baja junto a un horno llamado Chuparatones, al sur con otra barranca que llaman de los Azumbates, el norte con tierras del Capitán Juan de Malpica y al poniente con el Camino Real que sale a una vereda que viene a dar al derramadero de Tascantepeque, al precio de 1, 000 pesos de oro común, que reconocerá en censo a favor del dicho hospital.
Matías García y Juan Pedro de Nava, vecinos del pueblo de Perote, herederos del difunto Melchor García y en nombre de los demás herederos, venden a don Tomás Rajadel, un rancho de labor que linda con tierras de Antonio Beltrán y Juan de Olivares, cuyos linderos son por la parte inmediata al hospital con la barranca por donde viene la del cofre para el llano desde el Camino Real de abajo, especificando que dicho camino y el de arriba quedaran libres, por la otra cabecera del monte con las mojoneras donde lindan las tierras de dicho Antonio Beltrán y por la parte del cofre hasta lindar con tierras del susodicho y de la barranca con tierras del hospital, propiedad que quedó del difunto Melchor García, al precio de 1, 600 pesos, 1, 100 que reconocerá a censo a favor del Hospital Real y los 500 que recibieron de contado.
Doña Ignacia Montañés de la Cueva y don Francisco Ignacio de Herrasti, vecinos de este pueblo de Jalapa, como albaceas del difunto don Alonso de Alba, y de la otra parte don Nicolás de Saavedra, vecino de Perote, como administrador de una tienda y rancho propiedad del difunto, declaran están conformes de las cuentas que hicieron de dicha hacienda y rancho, por lo que dan por canceladas las cuentas que puedan existir, quedando claro que ni sus herederos podrán reclamar cosa alguna de lo antes mencionado.
Don Francisco Ignacio de Herrasti, vecino de España y residente en Jalapa, albacea de don Alonso de Alba, su suegro, quien también lo fue de don Juan de Quiñones, Alguacil Mayor de Jalapa; vende a don Pablo Joaquín de Campo, una casa de paredes ubicada junto a la iglesia parroquial del pueblo de Perote, junto con un rancho de labor, en 6, 000 pesos de oro común, de los cuales 1, 500 pesos recibió de contado y los restantes 4, 500 pesos los divide de la siguiente forma, 1, 000 pesos cargados sobre dicho rancho a censo redimible y los restantes 3, 500 se imponen a la casa y solares donde esta labrada, y el rancho con sus tierras.