Don Miguel de Mendiburu e Irigoyen, del Comercio de España, residente en Jalapa, otorga poder a don Francisco de Riofrío, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que en su nombre demande y cobre judicialmente de don Narciso Montero, Alcalde Mayor de Misquiahuala y Tetepango, la cantidad de 3, 248 pesos que se obligó a pagarle en Veracruz, a los 40 días de vencido el riesgo, misma que le suplió a riesgo de mar don Santiago Iriarte; por lo que el otorgante ordena a su apoderado que cuando reciba dicha cantidad, la ponga a disposición de don Tomás Martínez o de don Tomás García, y de ella entregue recibo, finiquito y cancelación de la citad escritura, si por dicha cobranza fuese necesaria contienda de juicio, que la siga, pareciendo ante las autoridades correspondientes.
PROCURADORES DE LA REAL AUDIENCIA
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Don Francisco Julián Casados, dueño de una hacienda de ganado mayor en la jurisdicción de la Antigua Veracruz y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José Delgado, vecino de Nautla, para que comparezca ante la Real Audiencia de la Ciudad de México, Cancillería, Gobierno y otros Tribunales Superiores, donde solicite provisiones y otros despachos que llegue a necesitar en los encargos que se le han reservado.
Doña Josefa Mariana Velad, mujer legítima de don Gaspar de Olavarrieta, de quien tiene licencia expresa, albacea de su difunto padre, don Francisco Miguel Velad, otorga poder general a don José Acevedo, Procurador de la Audiencia Ordinaria de la Ciudad de Veracruz, de donde es vecino, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades de pesos, oro, plata, ganados, frutos y mercancías que le deban, así como para que la represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
El Teniente Coronel don José Antonio de la Pedreguera, vecino de Jalapa, otorga poder especial a don José Fernández de Córdoba, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que lo represente en su acción y derecho en el Tribunal de Cuentas a explorar las pertenencias de la Provisión de Harinas y Miniestras de que fue fiador de don Joaquín Cosío, Administrador de Alcabalas que fue de la Puebla, en consorcio de los demás fiadores vecinos de Veracruz.
Isabel López Ruiz Matamoros, vecina de Jalapa, y prestando voz y acción por su hermana Ana López Ruiz Matamoros, ausente, y por ausencia del Alférez Don Juan Bautista de Sosa, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, a quien tiene dado poder como se requiere, dio su poder cumplido a Don Francisco Leandro, Procurador de la Audiencia Ordinaria de la ciudad de Veracruz, para que representando sus personas prosiga, fenezca, acabe la acción y derecho que les compete, hasta quedar declarado no tener derecho el Capitán Don Salvador Fernández Marín contra las susodichas lo que pretende.
El Licenciado Juan Valero [de] Graxera, don Diego García Valero, Regidor de esta villa por Su Majestad, y el Alférez Real Miguel García Valero, que lo es de ella, dueños de hacienda de hacer azúcar en esta jurisdicción. Dicho Miguel García Valero, dueño de la cuadrilla de carros, obligado al asiento para conducir a la Nueva ciudad de la Veracruz las piedras de sillares que se hayan labradas en la cantera de esta villa, para el recalce del muelle de dicha ciudad. Manifestaron, que don Diego Dávila Varrientos [Barrientos], dueño de una hacienda de trapiche de hacer azúcar en términos del pueblo de Quezala [Coetzala], jurisdicción de la Antigua ciudad de la Veracruz, de su autoridad y sin permiso de ellos abrió, por tierras propias se sus haciendas, un camino real de una legua, provocando que el trajino sea muy dilatado, con gravísimo perjuicio de las haciendas de los otorgantes, y en especial a los bueyes de los carros de dicho alférez real, porque por dicho camino se le ahuyentan y retiran a partes donde los [hurtan] [roto] y le faltan muchos de ellos. Por cuya razón, y por el compromiso que tiene de la conducción de sillares para la obra de dicho muelle, y para los litigios que se les puedan ofrecer, otorgan poder especial a Juan Leonardo de Sevilla, Procurador del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que en nombre y en representación de sus personas, parezca ante el Excelentísimo Señor Virrey de este reino, jueces y tribunales superiores que con derecho pueda y deba, y pida se libre despacho a favor de los otorgantes, para que don Diego Dávila, a su costa, cierre dicho camino y trajine el que siempre ha usado.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Miguel de Rojas y Amer, Médico, residente en esta dicha villa, y el Capitán Miguel de Leiva [Esparragosa], Regidor perpetuo y vecino de ella, dijeron que por cuanto a favor de dicho Miguel de Rojas se despachó Real Provisión, para que después de haber otorgado fianza de la Ley Real de Toledo, pueda cobrar de Pedro Tudela 950 pesos y 1 tomín; para que tenga el debido efecto otorgan poder cada uno por lo que le toca a Francisco Leandro, Procurador del Número de la ciudad de México; Miguel de Rojas se lo da para que en su nombre pueda presentar ante el Señor Maestre de Campo don Francisco Lorenz de Herrada [Rada], Corregidor de la ciudad de la Nueva Veracruz, la Real Provisión y pida su cumplimiento; y Miguel de Leiva [Esparragosa] se lo da para que en su nombre pueda afianzar a favor del citado Miguel de Rojas, conforme a la Ley Real de Toledo, como en dicha Real Provisión se manda. Obligándoles a uno como principal y a otro como fiador, en tal manera que si habiendo [percibido] don Miguel de Rojas los 950 pesos y 1 tomín, y si después se mandara devolverlos y el susodicho no lo hiciera, Miguel de Leiva [Esparragosa] como su fiador pagará dicha cantidad.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Licenciado Francisco Orbe Arbieto y Tovares, Presbítero Abogado de la Real Audiencia de la Nueva España, dijo que otorga el poder que tiene del Capitán José Muñoz Calderón, Escribano Mayor de Minas y Registros y Real Hacienda del Puerto y Caja de la Nueva Ciudad de la Veracruz, en don Juan Acasio Fernández, Procurador del Número de la Audiencia Ordinaria de la Ciudad de la Puebla para demandar, recibir y cobrar de Manuel de Santibáñez, vecino de la Ciudad de los Ángeles, como albacea y tenedor de bienes de don José González Velarde, los reales y demás cosas que contiene dicho poder otorgado el 6 del corriente mes y año en la Ciudad de la Veracruz.
Don Diego Méndez de Granda y doña Dionisia María de Herrera y Sosa, marido y mujer vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que esta última le otorgó poder para pleitos a su marido quien a su vez lo sustituyó en don Félix Manzano, Procurador de la Audiencia Ordinaria de la Nueva Ciudad de la Veracruz, quien revoca dicho poder para conferírselo al Licenciado Francisco Zeferino de Orbe Arbieto y Tovares, Presbítero del Obispado de la Puebla, Abogado de la Real Audiencia de México, para que en su nombre pida demande y cobre cualquier cantidad de pesos de oro, plata, joyas y otros bienes.
Don Antonio Gaspar de Buenaba, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz y residente en este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Eugenio Felipe Lozano, Procurador del numero de dicha ciudad, para que a su nombre pida, demande, reciba y cobre cualquier cantidad de pesos de oro, plata y mercaderías que cualquier persona le adeude.