Doña María Tiburcia Rubio Roso, viuda de don Elías Nogueira, de sesenta y siete años de edad, natural de Misantla y vecina de esta ciudad, hija legítima de don Mateo Rubio Roso y de doña Lucía Ortiz de Zárate, difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera: Declara haberse casado con don Elías Nogueira, no habiendo procreado hijos durante dicho matrimonio. Declara que a las puertas de su casa fue expuesta una niña a quien se bautizó y puso por nombre María Dolores, ignorándose hasta hoy quienes sean sus padres, a cuya niña crio y educó con todo el esmero como si hubiera sido hija suya y de su marido, por lo que es conocida como María Dolores Nogueira Rubio Roso; también, declara que la susodicha está casada con don Manuel de Azua, Teniente del cuarto regimiento de caballería, y tiene la reputación de su hija. Declara por bienes una casa ubicada en la calle de Señor San José y varias deudas activas, entre las cuales hay una de poco más de 400 pesos a que es acreedora a la Hacienda Federal. Declara debe a su hermano, el Presbítero don José María Rubio Roso, como 260 pesos y a su cuñada, doña María Josefa de Olea y Hoyos, más de 26 pesos. Nombra como heredera a la huérfana María Dolores Nogueira Rubio Roso. Nombra como albaceas a don Manuel de Azua y a su esposa doña María Dolores Nogueira.
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Don Francisco de Campo, Clérigo, Presbítero Domiciliario de este obispado, natural y vecino de esta ciudad, de cincuenta y nueve años, hijo legítimo de don Mariano de Campo y de doña María Josefa de Acosta, difuntos, otorga poder al Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, también vecino de esta ciudad, para que en su nombre formalice y ordene su testamento ante escribano, arreglado a derecho y abierto o nuncupativo. Nombra como herederos a sus hermanos enteros doña María Guadalupe, doña María de la Luz, doña María del Carmen y don Juan Bautista de Campo y Acosta.
UntitledDon Sebastián Fernández de Bobadilla y Atenas; don José Ignacio y don Juan Fernández de Bobadilla y Atenas; y doña Micaela Torres, doncella, heredera de don Jacinto Fernández de Bobadilla y Atenas, ya difunto, todos hijos legítimo y únicos herederos y el primero albacea testamentario de doña María Josefa de Atenas, de esta vecindad; otorgan que venden don Manuel María Carasa, de esta misma vecindad, una casa alta y baja, cubierta de madera y teja, paredes de cal y canto, ubicada en esta ciudad, haciendo esquina que coge dos calles, una que llaman de Betlem [Belén] y la otra Nacional, lindando por el oriente, la primera de por medio, con la del Presbítero don José Joaquín Rincón; por el poniente con al de los herederos de doña Antonia Ponce de León; por el sur, calle en medio, con la de los señores Fuentes; y por el norte, que es el fondo, con la de don Dionisio Camacho. Cuya casa es la misma que la señora madre de los otorgantes y de don Jacinto, heredó de su señor padre, don Juan de Atenas, en esta ciudad e marzo de 1813. La venden en cantidad de 3 500 pesos en efectivo.
UntitledDoña María Josefa Cadena, natural y vecina de esta ciudad, de setenta y siete años de edad, hija legítima de don Manuel Cadena y de doña Marciana Martínez, difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera: Declara por bienes cuatro casas de cal y canto y otras cuatro de madera. Lega y dona a Francisca Gertrudis Rodríguez, que hoy la asiste, 300 pesos y todos los muebles y utensilios que tiene en su casa, con la condición de entregar al Beaterio y a su primo, don Mariano Cadena, algunos cuadros y pinturas que tiene dada instrucción. Declara no haber tenido hijos. Nombra como heredera a la archicofradía del Santísimo Sacramento y a la cofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio, sitas ambas en esta iglesia parroquial. Nombra por sus albaceas testamentarios a don Joaquín de Mora, en primer lugar; al Presbítero don José Ignacio Ibáñez, en segundo lugar; y en tercer lugar a Francisca Gertrudis Rodríguez.
UntitledEl Señor Diputado Presbítero don Gabriel Ferra, Cura propio de la parroquial de la ciudad de Tlaxcala, residente en ésta, otorga poder especial al Presbítero don Diego Zavaleta, Cura propio del pueblo de San Salvador el Verde, para que en su nombre solicite la permuta de ambos beneficios, practicando las gestiones necesarias y bajo juramento, que en este acto formaliza el otorgante, de que en la expresada permuta no interviene simonía, ni objeto alguno reprobado o contrario a la pureza de semejantes pactos. Para que en el evento de que se consiga dicha permuta pueda a nombre del otorgante, tomar colación canónica del referido beneficio de la parroquial de San Salvador y ratifique la misma protesta que el señor otorgante hace en este acto, de Nuestra Santa Fe Católica, según lo mandado y decretado en el Santo Concilio de Trento. Para que en consecuencia de todo lo expuesto, pueda tomar posesión por el otorgante de dicho curato de San Salvador y ejercer las respectivas funciones, administrando la feligresía, percibiendo lo emolumentos y desempeñando completamente ese encargo.
UntitledDon Jorge de la Serna, de esta vecindad, y don Ramón Pasquel, de la Veracruz, habilitado por el Honorable Congreso para la administración de sus bienes, dijeron que la hacienda nombrada Buena Vista, ubicada al frente y sobre las goteras de Veracruz, fueron bienes del difunto don Cristóbal Barragán y heredera de ellos su hija legítima doña Ana Josefa Barragán, que habiendo también muerto en Puebla, sin sucesión de su matrimonio con don Bartolomé Perdomo, vecino de Veracruz, dejó por albacea a don Sebastián Pérez Cornejo, quien para el recobro de dichos bienes que estaban en la administración del referido Perdomo, apoderó Cornejo a don Jorge de la Serna, quien recibió unas casas y un cuaderno de inquilinos de aquella hacienda, con protesta de Perdomo a la exhibición de no poderse vender nada mientras no se concluyera el litis de sus demandas por alcances que creía tener a la dicha administración. Asimismo, dijeron que la referida hacienda reconoce una capellanía del Presbítero don Francisco Javier Pérez por cantidad de 4 000 pesos, de los cuales se le deben sus réditos desde el año de 1821, habiéndose hecho comparecer a Perdomo por causa de este adeudo, consintió en que se vendiese dicha hacienda al efecto, sobre que nunca reclamaría sea cual fuese la cantidad que se sacase de ella. Por lo cual, don Jorge de la Serna, en nombre y representación de don Sebastián Pérez Cornejo, de la testamentaria de doña Ana Josefa Barragán y de los sucesores y herederos de ésta, otorga que vende a don Ramón Pasquel la citada hacienda de Buena Vista, en precio y cantidad de 10 500 pesos, de los cuales seguirá Pasquel reconociendo 4 000 pesos que sobre ella se reconocen en favor de dicha capellanía que sirve el Presbítero don Francisco Javier Pérez, pagando sus réditos de un 5 por ciento anual a partir del primero de enero de 1833; y el resto que son 6 500 pesos pagará del modo que queda condicionado en esta escritura. Para seguridad de la capellanía hipoteca la mencionada hacienda, asimismo, salen por sus fiadores don Mariano Pasquel, Diputado de este Honorable Congreso, y don Francisco Gutiérrez, de esta vecindad.
UntitledEl Presbítero don José Vicente de Espino, como curador ad bona de don Francisco Ciriaco de Espino y Soria, instituido y nombrado como tal por don Guillermo de Espino, su padre, en la décima cláusula de su testamento; dijo que don Francisco Ciriaco es dueño de una casa y que hallándose ella en inminente peligro de ruina y no teniendo proporciones para repararla, por hallarse su menor escaso de dinero, ha meditado que la única opción que le queda para salvar el caudal del menor, es vender la finca. Por lo cual, otorga que vende a don Jorge de la Serna, para doña Micaela Torres, doncella de esta vecindad, una casita de paredes, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en esta ciudad, haciendo esquina al fin de la calle que nombran de la Pila de San Cristóbal y la de Cantarranas que atraviesa al molino de don José María de Goiri; la cual se compone de 19 y media varas de frente, que lo hace a la primera hacia el oriente y del otro lado casa arruinada del difunto don Miguel Viveros; y 32 varas de fondo por el rumbo del poniente, por donde linda con terreno que fue de Ana González; por el costado del norte linda con casa y solar de doña Andrea Dorotea Hernández; y por el sur hace otro frente a la calle de Cantarranas y del otro lado casa de los herederos de don José Francisco Rivera. Cuya casa deslindada la hubo y compró don Guillermo de Espino, padre de su cliente, de don Juan José y doña Mariana de Ledezma y se la adjudicó al menor don Francisco Ciriaco de Espino y Soria, en parte de su legitima paterna. La cual vende en precio de 700 pesos que declara haber recibido.
UntitledDoña Cecilia y don Manuel Toral, de quien da conocimiento el Presbítero don José Policarpo Rodríguez y don Fulgencio Ochoa, de esta vecindad, otorgan poder especial don Manuel Patiño, para que en sus nombres, pueda vender una casa de la propiedad de los otorgantes, la cual se ubica en esta ciudad, en la calle de que llaman de Alfaro, por la cual hace su frente al norte, haciendo esquina que da vuelta a un callejón que está a la espalda de la casa de don Juan Francisco de Bárcena, por el oriente; por el sur linda con callejón que de la casa de los herederos de don José Cordera sale y va para la calle principal; y por el poniente linda con solar y jacalitos pertenecientes a la cofradía del Santísimo de esta parroquia. Cuya casa la obtuvieron de doña Ana María Toral, como sus únicos herederos, y se encuentra gravada solamente con 588 pesos 3 y medio reales en favor del Presbítero don José Policarpo Rodríguez.
UntitledMaría de la Luz Ramírez Parra, viuda de esta vecindad, dijo que su difunto marido don Rafael Castorena compró del Presbítero don José Manuel Casas, un solar eriazo, situado en la calle del Toronjo de esta ciudad, cuya escritura de venta fue otorgada el 12 de febrero de 1830. Y que el citado marido edificó una casa en dicho solar y habiendo fallecido y dejado varios acreedores, ella ha tratado de venderla para cubrir los créditos de éstos. Además, por haber tenido un hijo único, durante su matrimonio, que se haya en edad pupilar, se presentó al alcalde primero solicitándole licencia para efectuar la venta y después ésta obtenida; otorga que vende a don Vicente Mora, vecino de la hacienda de Pacho, una casa situada en ésta ciudad, en la calle del Toronjo, con 29 varas de frente y 49 de fondo, lindando por el oriente con casas de don Mariano Cadena; por el norte con solar de doña Joaquina Aravalles y por el sur con el de casa de María Josefa Pérez. La vende en precio de 800 pesos, de los cuales declara haber recibido en reales de contado.
UntitledDon Ignacio García, de esta vecindad, con poder especial del Presbítero don Antonio García López, cura actual del pueblo de Coatepec, como albacea de la finada doña Manuela Antonia López, le ha conferido poder para que formalice escritura de venta de una casa perteneciente a la testamentaria de dicha finada, cuya venta está pactada con el Presbítero don José Agustín Alanís en precio de 1 000 pesos, de los cuales ha de seguir reconociendo, sobre la misma finca, el capital de 340 pesos de imposición antigua a favor de la cofradía de Ánimas, así como otros 260 pesos igualmente a favor de la misma cofradía, que hasta la fecha se adeudan de réditos por dicho capital, según manifiesta el mayordomo y se ha de obligar a entregarle al propio señor cura albacea los 400 pesos restantes al completo de los 1 000 del precio. Dicha casa ubicada en esta ciudad, en la calle del Ganado con su frente al oriente, lindando por el costado del norte con casa que fue de don Félix Ruiz Ortiz de Zárate; por el sur con otra que fue de los herederos de don Pedro de Senande y por poniente que es su fondo con solar que fue de Antonio Choza. Y en virtud de todo lo expuesto, el relacionado don Ignacio García otorga que vende al Presbítero don José Agustín Alanís, la casa que queda deslinda en precio de 1 000 pesos, con las condiciones antes mencionadas. Estando presente el comprador otorga que la acepta y se obliga a reconocer el capital de 600 pesos a favor de la cofradía de las Ánimas; y entretanto no redima dicha suma se compromete a pagar el correspondiente rédito de un 5 por ciento anual. Finalmente se compromete a entregar al cura albacea los 400 pesos restantes al completo de los 1000 pesos dentro de 6 meses contados desde esta fecha. Y para mayor seguridad, ratifica la hipoteca antigua relativa a los 340 pesos; además hipoteca de nuevo los 260 pesos. Por otra parte, estando presente don Joaquín Ruiz, mayordomo actual de la cofradía de las Ánimas, expuso estar en conformidad, acerca del monto de los réditos vencidos hasta la fecha.
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