Don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo, vende a don Tomás García, vecino de Perote, una esclava mulata criolla de Panamá, de 14 a 16 años de edad, en el precio de 200 pesos.
PEROTE, PUEBLO DE
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Don Francisco Javier Rincón, estudiante de 20 años de edad, con licencia de su padre, el Teniente de Caballos Corazados, don Juan José Rincón, vecino y labrador de Perote, otorga poder especial a don José de Medina, vecino de Oaxaca, para que comparezca ante el señor Juez de testamentos, capellanías y obras pías de dicho Obispado de Oaxaca, donde pida el derecho que el otorgante tiene de la capellanía, como nieto legítimo de doña María de Castro, madre de su padre don Juan José Rincón.
El Teniente de Caballos, don Juan José Rincón, vecino y labrador en el pueblo de Perote, con poder para testar y de albacea de Sebastián Díaz de Acosta, vende a don José Antonio de Acosta, por vía de censo, 2 caballerías de tierra que quedaron de los bienes heredados por su difunto suegro, en la cantidad de 600 pesos, por cuyo censo pagará la cantidad de 5% cada 6 meses.
Don José Antonio Rajadel, vecino del pueblo de Perote, vende a don Juan José Rincón, dos ranchos llamados Teaco y Cuistlastepec, ubicados en dicho pueblo, en la cantidad de 1, 800 pesos, reconociendo un censo de 1, 000 pesos, a favor de la cofradía del Divinísimo.
Don José Antonio Rajadel, vecino del pueblo de Perote, dueño de 2 ranchos llamados Teaco y Aguatepec, ubicados en este pueblo, debe y se obliga pagar a la Cofradía del Divinísimo, la cantidad de 500 pesos, cantidad en que están gravados dichos ranchos, pertenecientes al culto y adorno del Santísimo Sacramento del pueblo de Perote.
Joaquín Romero, Josefa de Balbás y su marido Juan Muñoz, Joaquín de Córdoba, marido de Manuela García, y Esteban Ortiz, marido de Antonia Romero, vecinos de esta jurisdicción en las inmediaciones de Perote, otorgan poder general a don Francisco Fernández Becerra, vecino del pueblo de Jalapa, para que los defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
El Capitán don Isidro Salgado, labrador natural de la Provincia de Chalco y residente del pueblo de Perote, hijo legítimo de los difuntos Felipe Gutiérrez de León y Juana Salgado, junto con doña Nicolasa de la Gasca y Ortega, hija legítima de los difuntos Nicolás de la Gasca y Felipa Montiel, nombran como albacea testamentaria y heredera a doña María Salgado, mujer legítima de José Benavides, vecina de este pueblo.
Don Tomás Rajadel, natural de Córdoba y residente del pueblo de Perote, hijo legítimo de don Alonso Rajadel y doña María Isabel Romero, vecinos de la Ciudad de Córdoba, junto con doña Luisa Josefa Rincón, hija legítima del Alférez don Juan José Rincón y doña Ángela Francisca de Acosta, vecinos del pueblo de Perote, se otorgan poder para testar y nombramiento de albaceas, y como herederos nombran a sus hijos legítimos José Antonio y al que aún no nace.
Don Pedro Mengouz, de esta vecindad, y don José Antonio Hernández, de la población de la Hoya, el primero como administrador de las diligencias de línea, cuyas acciones tienen rematadas las postas que comprehenden las mismas líneas, y el segundo como particular. Ambos comparentes han contratado lo siguiente: José Antonio, se obliga a conducir desde la Hoya a Perote, la correspondencia del correo ordinario, teniendo para el efecto las bestias de silla y mula de carga en buen estado y a las horas de costumbre, por el tiempo de un año, contados desde el próximo día 10 de agosto, y por la cantidad de 350 pesos, de los que al momento Mengouz le entrega 150 pesos, y los restantes 200 pesos al vencimiento de los primeros seis meses. Estando presente don Joaquín Rincón, se constituyó fiador del mencionado José Antonio.
Sem títuloJuana Ruiz, originaria del pueblo de Perote y vecina de esta ciudad, hija de Manuel Ruiz y de Seferina García, difuntos, otorga su disposición en la forma siguiente: declara fue casada con Francisco Mota, de cuyo matrimonio tuvieron a María Petrona, Josefa y Francisca Mota y Ruiz. Señala que María Petrona se casó con Ramón Martínez, y por muerte de ambos, quedó una hija llamada María Josefa Martínez y Mota. Su hija Josefa, murió sin dejar sucesión alguna. Su hija Francisca, murió, dejando a dos hijos, el uno nombrado Juan, habido de Sebastián Barradas, y el otro llamado Manuel, habido de un tal Francisco, de los que sobrevive sólo éste último. Declara que la casa que habita fue del referido Sebastián Barradas y por muerte de éste quedó a su hijo Juan Barradas y Mota, quien no dejó sucesión a su fallecimiento, y por eso le quedó a ella la casa como abuela suya. Señala que la escritura de dicha casa se las dio a María de la Luz Polo desde que vivía su nieto Juan, para que por disposición de éste la empeñara, que aún se está debiendo. Nombra por sus herederos a sus nietos María Josefa Martínez, hija de María Petrona y Ramón, y a Manuel, hijo de su hija Francisca y Francisco.
Sem título