Don Juan Felipe Ustáriz, de la Orden de Santiago, junto con don Juan Francisco Ustáriz, vecinos de España y residentes en el pueblo de Jalapa, otorgan poder general a don Juan Lucas de Lassaga, vecino de México, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, todas las cantidades de pesos de oro, plata, joyas, mercaderías, frutos, esclavos y otras cosas que le deban.
ÓRDENES RELIGIOSAS
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Doña Petrona Nolasco de Zárate y Sandria, mujer legítima de don Antonio de Noriega, de quien tiene licencia expresa, debe y se obliga pagar primeramente al Licenciado Carlos Suárez, Teniente y Cura de esta Doctrina, la cantidad de 120 pesos, que redimió don Gabriel de Arteaga, quien los reconocía a censo redimible sobre su casa en este pueblo y pertenecen a la obra pía de misa, y al Reverendo Fray Antonio Juvera, de la Orden de San Hipólito Mártir, la cantidad de 300 pesos, que también redimió Gabriel de Arteaga, pertenecientes a la obra pía que fundó doña Petrona Josefa de Castro, en el periodo de 3 años, con el 5 % anuales, a las iglesias o personas que por ella fuere.
Don Julián Rodríguez, vecino del pueblo de Jalapa, con consentimiento de don Bartolomé Salvo, de esta misma vecindad, quien es poderhabiente del Ministro Hermano Mayor y de la Mesa de la Venerable Orden Tercera de Penitencia Patronos de las Obras Pías, dejadas por la piedad de los fieles a favor del Convento de N. P. S. San Francisco de este pueblo, otorga que vende a don Vicente Jiménez Barragán, de este vecindario, una casa ubicada en el callejón que llaman de la Sierpe, con el que hace frente al oriente, al poniente que es el fondo linda con la Callejón del Ganado, al norte con solar de Bernabela Cueva callejón en medio, al sur con solar de Nicolás Ángel. La vende en 555 pesos de los que ha de reconocer a censo redimible el 5 % a favor del Síndico y religiosos del convento.
Don Juan Bautista Ustáriz, Conde de Reparaz del Orden de Santiago, natural del lugar de Oieregi, hijo legítimo de don Juan Bautista Ustáriz y doña María Francisca Gastelu, otorga su testamento en donde nombra albaceas a don Eligio Ustáriz, don Gaspar Antonio Leal, don Antonio Sáenz de Santa María y don Gaspar de Morales, de la Orden de Santiago, residentes en este reino de la Nueva España; en Cádiz al señor Marqués de Echandia, don Francisco de San Ginés, al Doctor don Mateo de Guzmán, Canónigo Magistral de aquella iglesia, y al Señor Conde de Guevara; y en la ciudad de Madrid a su hermano don Juan Felipe Ustáriz, de la Orden de Santiago. Como herederos nombra a don Juan Felipe Ustáriz, a don Juan Francisco, a don José Joaquín y a don Juan Miguel Ustáriz, sus hermanos.
Antonia Javiera de la Fuente, vecina del pueblo de Jalapa e hija de la difunta Ángela Cortés de Soria, realiza testamento, en el cual nombra como albacea al Hermano Mayor de la Tercera Orden de Penitencia de San Francisco y como heredera a la citada Orden.
Joaquín Felipe Sarmiento, Maestro de herrador, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Juan Antonio de Lagos y Arbide, vecino de este pueblo, para que en su nombre cobre un vale de 230 pesos y 6 reales que le quedó a deber el Reverendo Padre Fray Manuel Rodríguez Melo, del Orden de San Hipólito Mártir, por concepto de cal que utilizó para la fabrica del convento de este pueblo, del que era Prior.
Por una parte pareció el Capitán don José de Villanueva Pico, en nombre y con orden de don Juan Antonio de Villanueva Pico, heredero universal del Señor don Francisco González de Cosío, del Orden de Calatrava, hermano del otorgante; por la otra pareció don Juan Manuel González de Cosío en nombre de don Juan Domingo Gutiérrez Rubín de Celis, ambos declaran que se dan por libres el uno al otro y el otro al otro de todo lo que hasta hoy dicho día se debían.
Don Juan Bautista Ustáriz y don Juan Felipe Ustáriz, del Orden de Santiago y del Comercio de España, residentes en este pueblo de Jalapa, otorgan poder general en primer lugar a don Juan José de Jaguaga, en segundo lugar a don Francisco Gil, y en tercero a don Pedro de Vértiz, para que en sus nombres cobren todas las cantidades maravedíes, reales de plata, oro, plata labrada, joyas o mercaderías, y cosas de cualquier especie que le deban.
El Capitán Manuel de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, albacea del difunto don Pedro de Parraga Robledano, junto con Gabriel Molinillo del Orden de Santiago y Consejo de Su Majestad, así como el Presbítero Bartolomé Martínez de Mora; señala que renuncia a dicho nombramiento, por tener muchas ocupaciones y no poder desempeñarlo.
Ramón de Osorio, vecino del pueblo de Jalapa, con testamento hecho, informa que por vía de codicilio, la casa que compró a su suegro Antonio Jiménez, sea para el convento de San Francisco y la Orden Tercera de Penitencia de dicho convento, ubicada en el barrio de Techacapa, con la condición que cada año, se diga misa corta y en el altar de la capilla de San Miguel se cante una misa cada año, y si por alguna razón se extinguiera el convento, declara tiene en su casa 20 cargas de tabaco, destinadas para su entierro.