Don Apolinario Barradas, natural del pueblo de Naolinco y vecino del paraje de la Pileta, jurisdicción de Jalapa, hijo legítimo de don Juan José Barradas y doña María Antonia de Guevara, casado con doña Ana María Huesca, otorga su testamento donde nombra como albacea testamentaria a su mencionada esposa en compañía de don Juan José Barradas, hermano del otorgante, y como herederos universales nombra a José Antonio de 12 años, Juan José de 10 años y Antonio María de 2 años, sus hijos legítimos.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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Don Juan Gómez de Estrada, don Ignacio de Guevara, don Manuel Eugenio de Acosta, vecinos de Jalapa, y don José Mariano de Acosta, vecino de Naolinco, con motivo de que la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de la Puebla esta por rematar en arrendamiento los diezmos del Ramo de Naolinco, Tlacolula y Misantla, otorgan poder especial a don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, para que comprometiéndose el susodicho como principal, obligue a los otorgantes como sus fiadores, lisos y llanos pagadores de la cantidad por que hiciere las posturas, pujas y mejoras a dichos diezmos.
Don Bernardino Antonio Montero, natural de Naolinco y vecino de Cruztepec, doctrina de Actopan, hijo legítimo de don Juan Montero y doña María Rodríguez, difuntos, casado con doña Bernardina Antonia Moctezuma, otorga su testamento donde nombra como albaceas testamentarios a su citada esposa, junto con su hijo Eusebio Montero y en ausencia de éstos a José Lorenzo Montero, su otro hijo, y como herederos universales a sus hijos legítimos junto con su mencionada esposa. Declara que los bienes que tiene, lo que debe y le deben, lo saben sus albaceas.
Don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino del pueblo de Naolinco y residente en esta Villa de Jalapa, otorga poder especial a don Miguel Domínguez, su primo y vecino de la ciudad de los Ángeles, para que en su nombre entregue una escritura de obligación, por los diezmos que se remataron a su favor de las cordilleras de Naolinco, Tlacolula y Misantla.
Parecieron en forma de Cabildo el Gobernador y Ayuntamiento del pueblo de naturales de Naolinco de esta jurisdicción, a saber: don Luis Matías, Gobernador; don Jacinto Gutiérrez y don Carlos José, Alcaldes; don José Domingo Mendoza, Regidor; y José Nicolás, Escribano; otorgan poder a don Domingo Manuel Cortés, vecino de la Villa de Xalapa, para que los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Don Antonio García Campomanes, natural y vecino del pueblo de Naolinco, hijo legítimo del Capitán Agustín García Campomanes y de doña Margarita Josefa Pérez, difuntos, otorga su testamento donde declara que es casado con doña Inés Antonia de Ibáñez con quien tiene por hija a doña Josefa García Campomanes, casada con don José María Casas. Nombra como albacea testamentaria y fideicomisaria a dicha su esposa, y como heredera universal a su hija. Sus bienes, deudas, derechos y acciones que le pertenecen lo sabe su albacea.
Ignacio José Moctezuma, vecino de la ranchería de Sonsocomotla, doctrina de Actopan, en la jurisdicción de la Antigua Veracruz, pardo libre, hijo de padres no conocidos, viudo de María Josefa Villanueva, mestiza, otorga poder para testar a don José Francisco Moctezuma y don Anastasio Antonio Moctezuma, sus legítimos hijos, junto con don Nicolás Domínguez, vecino del pueblo de Naolinco, así también los nombra albaceas testamentarios y como herederos universales designa a sus legítimos hijos, junto con los hijos de José Joaquín Moctezuma, su difunto hijo.
Nicolás García, dueño de su recua, vecino de Naolinco, se obligó a pagar a Lucas Marín, tratante de mulas cerreras, 102 pesos de oro común, precio de tres bestias mulares, a 34 pesos cada una, en esta manera: 34 pesos del precio tercio para el 18 de febrero del presente año, otros 34 pesos del segundo tercio, para de allí en siete meses, y los 34 pesos restantes, para de allí en otros siete meses.
Doña Inés de Meza, viuda de Bartolomé Díaz Delgado, vecina de Jalapa, vende a Pedro Martín, vecino de Naolinco, unas casillas de morada, de piedra y paja ubicadas en Naolinco, con su solar, por el precio de 10 pesos de oro común.
Sebastián de Acosta y Ana Gómez, vecinos de Naolingo, jurisdicción de Jalapa, se obligaron a pagar al Lic. Don Gerónimo Godínez Maldonado, presbítero, beneficiado de este partido, 250 pesos de oro común, por razón de otros tantos que les prestó en reales de contado, para de la fecha de esta carta en ocho meses, con las costas de la cobranza.