Francisco Machado, vecino de La Antigua Veracruz, y residente en este ingenio, vende al Lic. Hipólito de Tejera, clérigo, presbítero, ayudante de cura en el partido eclesiástico de Naolinco, una esclava mulata llamada María Ana, soltera, criolla de Oaxaca, de 19 a 20 años de edad, que hubo y compró de Martín Román [de Nogales], vecino de la Veracruz, en virtud del poder de Doña María Ana de Sotomayor, vecina de la ciudad de Antequera, el 12 de enero de 1666, ante el escribano Don Juan Bautista de Barrios. Dicha esclava está libre de empeño, hipoteca y enajenación; sin asegurarla de ningún vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 400 pesos de oro común.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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Don Tomás Palomino Rendón, vecino de Jalapa, y Doña Juana de Monsalve y Galindo, su legítima mujer, venden a Pedro García de Baldemora, vecino de Naolinco, una mulata blanca nombrada Micaela de San Gerónimo, criolla y soltera, que hubieron de Juan de Urquizo, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, su fecha en este pueblo a 20 de abril de 1678. La cual tiene 25 años de edad, está libre de empeño, hipoteca y otra enajenación; sin asegurarla de ningún vicio, tacha, defecto ni enfermedad, por el precio de 200 pesos de oro común.
Lucas Pérez, vecino de Misantla, estante en este pueblo, vende a Francisco Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, un esclavo mulato, criollo de Misantla, nombrado Lorenzo López, de 12 años de edad, poco más o menos, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en el precio de 200 pesos de oro común, horros de alcabala.
Diego Lagunes, como principal obligado, vecino de Naolinco, y el Lic. Diego Martín de los Reyes, cura beneficiado de Naolinco, como su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de Los Ángeles, 750 pesos de oro común, que montaron los diezmos de ganado mayor y menor, y demás menudencias, de los partidos de Tlacolula, Naolinco y Misantla, correspondientes a los años de 1683, 1684 y 1685, en esta forma: 250 pesos para la Navidad de 1684, otros 250 pesos para la Navidad de 1685, y los 250 pesos restantes, para la Navidad de 1686.
Ante el Capitán Don Sebastián de Mora y Medrano, Alcalde Mayor de Jalapa, Pedro Montiel, vecino de Naolinco, dijo que habrá tiempo de un año le hurtaron una mula colorada señalada con el hierro del margen, y haciendo diligencias la encontró en poder de Pascual de Morales, vecino del pueblo de Ixhuacán de los Reyes, y por escusar pleitos, el susodicho convino en dársela, siempre y cuando le diera un recibo, en cuya conformidad, Pedro Montiel le otorgó el recibo correspondiente.
Don Alonso Domínguez Muñoz, vecino de Naolinco, habiendo casado legítimamente con Doña Isabel de Neira Claver, hija legítima de Don Alonso de Neira Claver, Escribano Público que fue de esta provincia, y de Doña María de Gálvez y Ayala, difuntos, recibe de Doña María de Neira Claver, hermana de su esposa, 1170 pesos de dote en una esclava negra, joyas, ropa para dama y de caballero.
El Capitán Don Diego Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, se obligó a pagar a Juan de Orduña Castillo, vecino de La Antigua Veracruz, 425 pesos de oro común que por hacerle amistad y buena obra, le prestó en reales de contado, en esta forma: los 200 pesos dentro de cuatro meses, y los 225 pesos restantes, en la primera venida de la flota al puerto de San Juan de Ulúa.
Juan de Orduña Castillo dio su poder cumplido al Alférez Don Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, para que en su nombre cancele dos escrituras de obligación en favor del otorgante: una de Don Antonio García Monzaval, residente en Jalapa, de 367 pesos de oro común, y otra, de Diego Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, de 425 pesos de oro común.
Felipa Muñoz Maldonado, mujer legítima de Pedro Martín, vecinos de Naolinco, dio su poder cumplido a su marido para que en su nombre pida, reciba y cobre, del Bachiller Don Tomás Sáenz de Morales, 150 pesos de oro común, por cuenta y pago de la obra pía que fundó Don Antonio de Guevara.
Don Gaspar Lagunas[Lagunes], vecino de Naolinco, vende al Capitán Don José Romero, vecino de Tulancingo, una negra atezada, de casta Loango, llamada Teresa, de 15 años de edad, la cual hubo del Capitán Don Gaspar de Herrera, vecino de la nueva Veracruz; sin asegurarla de ninguna tacha, ni defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 300 pesos de oro común, libre de alcabala.