Testamento de Don Francisco Domínguez Muñiz, vecino y natural de Naolinco, hijo legítimo de Don Pedro Domínguez Muñiz y de Doña Catalina Fernández, difuntos.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en nombre del Padre Francisco de Borja y Aragón de dicha compañía de Jesús y Procurador General de la Provincia de Filipinas y Misiones Marianas, residente en la ciudad de México, y en virtud de su poder, vende a Don Pedro García de Baldemora, vecino de Naolinco, un negro nombrado Salvador Manuel, de 18 años de edad, y una negrita nombrada Matiana de la Rosa, de año y medio, esclavos criollos de dicho ingenio, sujetos a cautiverio, libres de empeño, hipoteca y otro gravamen, por el precio de 350 pesos el negro y la negrita 115 pesos de oro común.
Julián Mancebo, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, se obligó a pagar a María de Acosta, vecina de Naolinco, 850 pesos de oro común, por otros tantos que la susodicha le prestó en reales, para de hoy día de la fecha en seis meses; y para la seguridad de la paga, hipotecó un barco de su propiedad con todos sus aparejos.
Francisco y Felipe de la Barreda Gayón , vecinos del pueblo de Naolinco otorgan poder especial a don Alonso de Cubillas Noriega, a Juan de Posada Estrada, a José de Canín Barreda y a Nicolás de Mendoza, vecinos de la Villa de Llanés en el Reino de León en Castilla, a cada uno in solidum, para lo que uno empezare pueda acabar el otro y con facultad de sustituir las veces que les pareciere y para que en su nombre parezcan ante la Real Justicia de dicha villa o de cualesquier otra, que con derecho deban, reciban y cobren de Juan Canín de Valdéz, vecino también de la Villa de Llanes, la cantidad de pesos en que le hubieran rentado los bienes que apercibió por la muerte de su madre.
Francisco de la Barreda Gayón, vecino del pueblo de San Mateo Naolinco, otorga fianza a favor de don Pedro Jiménez, Gobernador de ese pueblo; Gregorio López, Alcalde; Francisco Ramírez, Regidor; Gaspar de Rivera y Salvador Diego, indios de Naolinco, para que salgan de la cárcel en que se hallan presos, sin que procedan contra los bienes de los susodichos ni se haga excursión.
María de Acosta, vecina del pueblo de San Mateo Naolinco, mujer legítima de Alonso Díaz de la Vega, ordena su testamento donde declara que algunas personas le son deudoras como consta en su libro de cuentas. Nombra por albacea fideicomisaria a su marido Alonso Díaz de la Vega.
María de Acosta, vecina del pueblo de Naolinco, mujer legítima de Alonso Díaz de la Vega, viuda que fue de Gaspar Lagunes, dijo que revoca y anula el poder para cobranza otorgado a Felipe de Acosta y a Francisco de Meza y se lo otorga a su marido Alonso Díaz de la Vega para que reciba y cobre a Julián Mancebo, vecino de la Nueva Veracruz, 850 pesos de oro común que le está debiendo.
María Lagunes, viuda del Alférez Jacinto Méndez Vasconcelos, vecina del pueblo de Naolinco, vende a Antonio García, de la misma vecindad, una esclava llamada Margarita Laura de 16 años, criolla nacida en su casa, de color prieto, pelo corto, hija de María de Guadalupe, también su esclava, en 400 pesos de a 8 reales cada uno, los cuales declara haber recibido.
Salvador de Acosta y Mathiana de la Peña, marido y mujer vecinos del pueblo de Naolinco. Ella le otorga poder general a su marido para que en su nombre pida, demande, reciba y cobre de cualquier persona que con derecho pueda y deba los pesos de oro, plata, joyas, esclavos y otros bienes que le tocan y pertenecen por herencia o en otra forma y de lo que reciba otorgue cartas de pago, finiquito y lastos con renunciación de las leyes de la entrega.
Sebastián Barradas y Agustín Luis, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas y tenedores del Capitán Hipólito de la Peña, dijeron que el difunto tenía contratado y ajustado con Francisco de Castro, vecino del pueblo de Naolinco, la venta de una casa ubicada en dicho pueblo en 1, 000 pesos, de los cuales le pagó 600 pesos, pero falleció antes de que le acabara de pagar, y en atención ha haberse satisfecho ya los 400 pesos restantes, le otorgan la venta de la casa y solar, que tiene 36 varas de frente y 58 de fondo, linda con solar de María Lagunes y con zanja de agua que va por este pueblo; la venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres.