Don José Antonio Alfonseca, vecino del pueblo de Naolinco y residente en Jalapa, apoderado de su suegro don Felipe Nicolás de Acosta, otorga poder general para que los defienda en el pleito que sostienen ambos en la Real Junta de Bienes ocupados de dicha ciudad, por el “descubierto” en que salieron don José Teodoro García, así como para que cobre a todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y géneros que le deban.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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Don Pedro Sebastián, Gobernador; don Juan Domingo, don Juan Diego, don Simón de la Cruz y don Antonio Pedro, Alcaldes; Miguel Domingo y Antonio Arroyo, Regidores; y Mateo de Santiago, Escribano; naturales y oficiales de República del pueblo de San Juan Chapultepec, otorgan poder general a don Juan de la Cruz Leria y a don Juan Antonio Villaronte, vecinos del pueblo de Naolinco, para que los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales, ordinarios y ejecutivos ante el Rey, Consejo de Indias, Reales Audiencias y en todo lo que sea necesario.
Don Diego Martín Pérez, Gobernador; don Tomás de la Peña, don Leonardo Antonio, don Nicolás Jacinto y don Mariano José, Alcaldes; don Miguel Ángel y don Mariano Antonio, Regidores; y don José Mariano, Escribano; oficiales de República del cabildo de Naolinco, otorgan poder general a don Ignacio Covarrubias, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Nueva España, para que los defiendan en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales, pareciendo ante el Rey, sus Reales Audiencias, Cancillerías y en todo lo que sea necesario.
Comparecieron por una parte de don Pedro Baptista, Gobernador; don Felipe de Santiago, Alcalde, don Lucas Agustín, Regidor y don Lorenzo Antonio, Escribano de Cabildo, Oficiales de la República y naturales del pueblo de San Antonio Tepetlán, de la jurisdicción de Jalapa, junto con su apoderado legal don Vicente Agudo, español, vecino de Naolinco, y de la otra parte, don José de Herrera y Campo, vecino de Jalapa, dueño del ingenio San Miguel de Almolonga, ubicado en el pueblo de San Antonio Tepetlán; declaran que por una escritura de venta en la cual se especifica que se debe devolver al ingenio 1 o 2 caballerías de tierras con las que colinda, acuerdan los naturales de este pueblo entregar dichas caballerías y el dueño del ingenio se compromete a respetar los límites entre las tierras de los naturales y su ingenio.
José Antonio Barradas, vecino del pueblo de Naolinco, vende a Antonio Marín, vecino del mismo pueblo, un pedazo de solar que mide 18 varas de frente y 13 de fondo, linda al sur con la calle del Calvario, al oriente con solar de Gregorio Reyes, al norte con solar del citado Reyes, y con casa y solar de Mariano Sayago. La venta la hace en 40 pesos que le ha dado en dinero de contado.
Don Juan Crisóstomo Flores, Gobernador; don Juan Antonio, don Pedro Miguel y don Martín Francisco, anteriores gobernadores, junto con los alcaldes, regidores y oficiales de República de Indios del pueblo de Jalapa, por medio de Manuel de Rivera, mestizo, Ministro de vara de este juzgado, intérprete, venden a don Miguel Jerónimo González de Velasco, un solar ubicado en el barrio de La Laguna, el cual mide 42 varas de frente y 25 varas de fondo, linda al norte con la citada Laguna, al poniente con la calle que va para Naolinco, al sur con la cabeza del Camino Real y al oriente con solar de los naturales, lo venden en 95 pesos.
Don Antonio Gaspar de Acosta, natural de Naolinco, hijo legítimo del Sargento José de Acosta y de doña Marcela Sayago, difuntos, otorga poder para testar a doña María de la Encarnación Pérez, su legítima esposa, así también a su hermano don Francisco José Pérez, quien es Cura de Tlacolula, y a don Gregorio José de Acosta, su hijo legítimo, los nombra igualmente albaceas testamentarios. Como herederos universales nombra a sus legítimos hijos María Jacinta, esposa de Matías Domínguez, Antonia, doncella de 19 años, Gregorio de 18, José Martín de 17, José Eustaquio de 15, José Mariano de 13, Mariana de 8 y Estefanía Acosta de 6, sus hijos legítimos.
Don Miguel Pérez, vecino de Naolinco, otorga que vende a don Cayetano Coronado Ortiz de Zárate, un negro esclavo, nombrado Juan Peláez, de entre 35 y 36 años de edad, sujeto a servidumbre y cautiverio, libre de empeño, sin asegurarlo de enfermedad, defecto o vicio, al precio de 210 pesos, que se le pagarán en todo el mes de julio de 1777, quedando dicho esclavo en poder del comprador junto con las escrituras correspondientes.
Don Juan de Rivera, vecino del pueblo de Naolinco, dijo que al concertar su casamiento con doña Josefa de Zárate le otorgó por donación en arras 100 pesos de oro común que caben en la décima parte de sus bienes.
Don Matías Francisco Lagunas, natural del pueblo de Naolinco, Cura del pueblo y doctrina de Tonayan de esta jurisdicción, hijo legítimo de don Pedro Lagunas y de doña Petrona Rogel difuntos, otorga poder para testar a los Presbíteros Antonio Ladrón de Guevara, a don Manuel García Campomanes y a don José Mariano Rosado, los dos primeros vecinos de Naolinco y el último de Jalapa. Nombra como albaceas testamentarias y fideicomisarias a los mismos apoderados.