María de Acosta, vecina del pueblo de Naolinco, viuda de Gaspar Lagunes, otorga poder especial a Felipe de Acosta y a Juan de Meza, vecinos del mismo pueblo, para que en su nombre cobren y reciban de Julián Mancebo, vecino de la Nueva Veracruz, 850 pesos de oro común que le está debiendo por escritura de plazo cumplido.
NAOLINCO, PUEBLO DE
1021 Descripción archivística resultados para NAOLINCO, PUEBLO DE
El Capitán José Ventura del Pedredo Salazar, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra en la provincia de Jalapa, en atención a que por Real Título le concede facultad de poder nombrar los Tenientes que sean necesarios para la buena administración de la Real Justicia y por cuanto en el pueblo de Naolinco, que dista de esta cabecera 6 leguas, en el que ha sido costumbre poner Teniente para la administración de justicia, nombra como tal a José Martínez de Morales, español, en quien concurren las partes y calidades necesarias.
Luis de León de la Cruz, Lorenzo de León de la Cruz y Manuel de León de la Cruz, hijos de los difuntos Marcos Luis y Ana María, dijeron que sus padres, vendieron a Pedro de Torres, un solar que hace frente con la Plaza Pública y por el costado del poniente linda con la cerca del solar de María García callejón en medio, al oriente con solar de Diego de la Oliva, por el fondo con dicho callejón que va para las Tinajas y Río Grande; dicho solar tiene de frente 50 varas y de fondo 60 varas, del cual sus padres recibieron 85 pesos, pero no entregaron la escritura correspondiente de dicha venta, lo que dichos declarantes entregan a nombre de sus padres en favor del citado Pedro de Torres.
María García de Baldemora, hija de los difuntos Pedro García y Juana Domínguez, vecina de Naolinco, otorga poder testamentario y nombra por albaceas a sus yernos Pascual Sánchez de Ledesma y José Antonio Rincón, vecinos de esta jurisdicción, nombra herederas a sus hijas, María de Acosta y Petronila de Acosta, señalando que tuvo otra hija nombrada Nicolasa Francisca de Acosta a quien le dio dote.
Juan de Thormes, mercader y vecino de este pueblo, da poder a Francisco Julián de Ochoa, para que en su nombre demande y cobre a los Oficiales Huleros, Miguel Ortiz y Manuel Ortiz, la cantidad de 311 pesos 2 reales, mismos que les prestó en géneros y reales.
Francisco y Nicolás Antonio Domínguez Muñiz, como principales y Nicolás de Acosta, Salvador de Acosta, Felipe Cornelio de Acosta y el Capitán Nicolás de Guevara, como sus fiadores, vecinos de San Mateo Naolinco, se obligan a pagar 4, 900 pesos, cantidad en que a los principales se les vendieron y remataron los diezmos de españoles y de naturales de los Curatos de dicho pueblo, Tlacolulan y Misantla, por tiempo de 6 años.
Marcos de Acosta, Agustín García, el Sargento Felipe de Acosta, Pedro Lagunes[Lagunes] y otros vecinos de Naolinco y dueños de recuas, otorgan poder especial al Capitán Nicolás de Guevara, para que en sus nombres comparezca en la Ciudad de la Puebla de los Ángeles y otras partes en donde se sacaren al pregón el flete y conducción de los azogues que llegan de los Reinos de Castilla a este reino, haciendo las posturas y pujas necesarias.
María de Acosta, viuda y vecina de dicho pueblo, dijo que tiene una casa que labró en solar, que hace esquina con las casas del Curato y es de paredes de cal, piedra y barro, techada de tejas, de la cual hace donación de la mitad de solar con casa a la Cofradía del Santísimo Sacramento de la parroquia de este pueblo y la otra mitad de solar a Domingo Lagunes, libre de censo.
Don Pascual Sánchez de Ledesma y José Antonio Rincón, vecinos de este pueblo de Jalapa, albaceas y herederos de su difunta suegra Maria García, venden al Sargento José de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, una casa de paredes de piedra y barro, cubierta de teja, y que incluye un solar cercado de piedra, que linda y hace esquina a la plaza y sigue al callejón, frente a la casa y solar de Manuela Pérez, viuda de don Pedro de Torres, por el lado norte, al poniente linda con casa y solar de José Grajales, al sur con otra casa de la difunta suegra y al oriente con casas del curato de este pueblo de Naolinco, calle en medio, la venden precio de 800 pesos de oro común.
Don Pascual Sánchez de Ledesma y José Antonio Rincón, vecinos de este pueblo de Jalapa, albaceas y herederos de Maria García, su difunta suegra, venden a Felipe Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, una casa de paredes de piedra y barro con rajas de cal, ubicada en este pueblo de Naolinco, contigua a otra casa que vendieron al Sargento José de Acosta; que por el lado norte linda con la casa antes mencionada, por el sur con calle en medio y casa de Agustín García, por el oriente y frente con calle en medio y casas del curato de este pueblo, y por el poniente y fondo con casa y solar de José Grajales; la venden en precio de 500 pesos de oro común, libre de censo, empeño e hipoteca y otra enajenación.