Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa, dijo que para la buena expedición de la justicia, conviene que en el pueblo de Naolinco haya un teniente, en cuya virtud nombra a don Manuel Rodríguez Polanco como tal, para que lo use y ejerza en todos los casos y cosas anexas y concernientes a dicho cargo sin limitación alguna.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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Antonio García de Baldemora, vecino de Naolinco, albacea y tenedor de bienes de su difunto padre Antonio García de Baldemora, vende a María Josefa Díaz de Acosta, un negro esclavo criollo, nombrado Nicolás Gorgonio, de 10 años, libre de hipoteca sin asegurarlo de enfermedad, vicio ni defecto, al precio de 250 pesos.
Ventura de Acosta, Bartolomé Zurita y Eugenio de Rivera, vecinos de este pueblo, dijeron que se constituyen fiadores de Antonio García de Baldemora, por la cantidad de 500 pesos; Ventura de Acosta por 300 pesos y los otros 2 por 100 pesos cada uno, cantidad que pertenece a la tutela del menor Miguel García Baldemora, hijo de dicho Antonio García de Baldemora, mismos que se obligan a pagar a su tío Marcos de Acosta, en cuyo poder y casa se haya dicho menor, para ayuda de su alimentación.
María de Jesús García de Baldemora, viuda y vecina de Naolinco, dijo que en este pueblo otorgó su testamento el 6 de octubre del presente año, señala que por vía de codicilio revoca la cláusula en donde mandó se ocuparan 10 pesos, especificando que sólo se tomen 5 pesos para las misas cantadas, que se tenían que costear del quinto de sus bienes, también manda que su entierro sea en la iglesia del lugar donde fallezca.
Bartolomé Zurita, vecino del pueblo de Naolinco, otorga poder especial a don Domingo Miguel de Aranda, Cura de la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles y Sinodal Examinador de este Obispado, para que comparezca en la almoneda y remate que se celebrará en el juzgado de capellanías y testamentos de obras pías y causas decimales de este obispado, donde se rematara una casa, situada en este pueblo de Naolinco, por bienes de la cofradía del santísimo sacramento de la parroquia de este pueblo, haciendo las posturas y pujas necesarias, pagando de contado lo que se remate, y obligándolo a los plazos y precios que se especifiquen en las escrituras.
José de Acosta y Juan Rodríguez, vecinos del pueblo de Naolinco, poseedor cada uno de un rancho de ganado mayor en tierras de don José Mariano, informan que debido a problemas suscitados entre ambos, don Juan Rodríguez, le cede al señor José de Acosta, tierras desde el nacimiento de la barranca de Xalcoya para abajo, incluidos los potreros llamados Pachecos, hasta el de las vainillas; esto con el consentimiento de Don Miguel Antonio Pimentel, encargado de las tierras, comprometiéndose ambas partes a respetar dicho acuerdo.
Francisco de Ortiz, natural de la Ciudad de México, vecino en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Jerónimo Ortiz, difunto, y de María Machorro, viuda, junto con doña Micaela Jerónima Gómez, su esposa natural del pueblo de Naolinco, hija legítima de Pedro Gómez y de María de León, difuntos, se otorgan poder para testar, el uno al otro en compañía del Reverendo Padre Rector del Colegio de la Sagrada Compañía de Jesús de la Nueva Veracruz, así como albaceas testamentarios y por herederos universales a los hijos legítimos que él tuvo en su primer matrimonio.
Don Luis de Guevara, hijo legítimo de Don José de Guevara y de Josefa Camacho, difuntos, y su esposa Doña Antonia de Zárate, hija legítima de José de Zárate, difunto, y de Doña Josefa de Castro, viva, se otorgan poder para testar y nombrar albaceas y tenedores de sus 2 hijas, a quienes nombran herederas universales.
Don Antonio García de Baldemora, vecino de este pueblo de Naolinco, otorga poder general a don José González de la Sancha, vecino de la Ciudad de México, para que demande, reciba y cobre cualquier cantidad de pesos, que le deba cualquier persona.
Matías Pérez, vecino de este pueblo de Naolinco, vende a Rosa María, viuda, parda libre, un solar que mide 59 varas de frente y 49 de fondo, linda por el lado oriente con un pedazo de solar que le dio a Bonifacia Domínguez, por el norte con un callejón que va para la iglesia y del otro lado con solar de Francisca de Barreda Gayón, por el oriente con calle, casa y solar de José Rodríguez y por el sur con solar de las ánimas y casa de Jacinto Meléndez, libre de censo, empeño e hipoteca en el precio de 30 pesos.