Don José Mariano de Acosta natural del pueblo de Naolinco y vecino de esta Villa de Jalapa, hijo legítimo de don Felipe Nicolás de Acosta y doña Gertrudis García, difuntos, otorga poder para testar a doña María de la Luz Rivera, su legítima esposa, en compañía de su hijo político don Manuel María Palacios [y Soto Carrillo] y de don José Francisco de Acosta, su hijo legítimo, asimismo los nombra albaceas testamentarios y como herederos universales nombra a sus hijos.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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Don José Mariano de Acosta, dueño de ganado mayor y vecino del pueblo de Naolinco, otorga poder general a don Vicente Agudo, vecino del pueblo de Naolinco, para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales, eclesiásticos y seculares.
Los herederos del Capitán Manuel de Acosta, vecino que fue de Naolinco, otorgan poder a don Luis Ortiz de Zárate y a don Ignacio de Guevara, para que en sus nombres y como herederos del expresado capitán cobren todas las cantidades de dinero, oro, plata, joyas, esclavos, ganados, tierras, géneros, bienes y efectos que por razón de herencia de dicho capitán les estuvieren debiendo o les pertenezcan.
Don Andrés Rodríguez, vecino de Jalapa, con poder general otorgado por el Bachiller don José Velásquez de la Cadena, Clérigo Presbítero, domiciliario del arzobispado de México, el cual es albacea testamentario de don Juan Isidro Velásquez de la Cadena y doña Ana Micaela de Atienzo y Ábrego, en nombre de ellos da en arrendamiento a don José de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, la hacienda nombrada Espanta Judíos con el sitio llamado Las Palmas, Rancho de Santa Rosa y Rincón de Pipas, ubicada en la jurisdicción de la Antigua Veracruz, bajo los linderos que se suscriben, en 400 pesos en cada año y por el tiempo de 9 años.
Don José Antonio Alfonseca, vecino del pueblo de Naolinco y residente en Jalapa, apoderado de su suegro don Felipe Nicolás de Acosta, otorga poder general para que los defienda en el pleito que sostienen ambos en la Real Junta de Bienes ocupados de dicha ciudad, por el “descubierto” en que salieron don José Teodoro García, así como para que cobre a todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y géneros que le deban.
Don Pedro Sebastián, Gobernador; don Juan Domingo, don Juan Diego, don Simón de la Cruz y don Antonio Pedro, Alcaldes; Miguel Domingo y Antonio Arroyo, Regidores; y Mateo de Santiago, Escribano; naturales y oficiales de República del pueblo de San Juan Chapultepec, otorgan poder general a don Juan de la Cruz Leria y a don Juan Antonio Villaronte, vecinos del pueblo de Naolinco, para que los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles, criminales, ordinarios y ejecutivos ante el Rey, Consejo de Indias, Reales Audiencias y en todo lo que sea necesario.
Don Diego Martín Pérez, Gobernador; don Tomás de la Peña, don Leonardo Antonio, don Nicolás Jacinto y don Mariano José, Alcaldes; don Miguel Ángel y don Mariano Antonio, Regidores; y don José Mariano, Escribano; oficiales de República del cabildo de Naolinco, otorgan poder general a don Ignacio Covarrubias, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Nueva España, para que los defiendan en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales, pareciendo ante el Rey, sus Reales Audiencias, Cancillerías y en todo lo que sea necesario.
Comparecieron por una parte de don Pedro Baptista, Gobernador; don Felipe de Santiago, Alcalde, don Lucas Agustín, Regidor y don Lorenzo Antonio, Escribano de Cabildo, Oficiales de la República y naturales del pueblo de San Antonio Tepetlán, de la jurisdicción de Jalapa, junto con su apoderado legal don Vicente Agudo, español, vecino de Naolinco, y de la otra parte, don José de Herrera y Campo, vecino de Jalapa, dueño del ingenio San Miguel de Almolonga, ubicado en el pueblo de San Antonio Tepetlán; declaran que por una escritura de venta en la cual se especifica que se debe devolver al ingenio 1 o 2 caballerías de tierras con las que colinda, acuerdan los naturales de este pueblo entregar dichas caballerías y el dueño del ingenio se compromete a respetar los límites entre las tierras de los naturales y su ingenio.
José Antonio Barradas, vecino del pueblo de Naolinco, vende a Antonio Marín, vecino del mismo pueblo, un pedazo de solar que mide 18 varas de frente y 13 de fondo, linda al sur con la calle del Calvario, al oriente con solar de Gregorio Reyes, al norte con solar del citado Reyes, y con casa y solar de Mariano Sayago. La venta la hace en 40 pesos que le ha dado en dinero de contado.
Don Juan Crisóstomo Flores, Gobernador; don Juan Antonio, don Pedro Miguel y don Martín Francisco, anteriores gobernadores, junto con los alcaldes, regidores y oficiales de República de Indios del pueblo de Jalapa, por medio de Manuel de Rivera, mestizo, Ministro de vara de este juzgado, intérprete, venden a don Miguel Jerónimo González de Velasco, un solar ubicado en el barrio de La Laguna, el cual mide 42 varas de frente y 25 varas de fondo, linda al norte con la citada Laguna, al poniente con la calle que va para Naolinco, al sur con la cabeza del Camino Real y al oriente con solar de los naturales, lo venden en 95 pesos.