Raymundo del Moral, vecino del pueblo de Naolinco, vende a Teodora de Zárate, viuda de Lucas de Ochoa, de la misma vecindad, un solar que heredó de su padre Juan del Moral, que mide 25 varas en cuadro, colinda con solar de Lucas Díaz de la Cueva, por otro lado con solar y casa de Petrona de Arauz y por las otras dos partes con calles que salen para el cerro Macuiltépetl. La venta se hace en 25 pesos de oro común.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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El Bachiller Diego Martín de los Reyes, Cura del pueblo de Naolinco, Vicario y Juez Eclesiástico, otorga poder especial al Capitán Francisco de Avendaño y a don Baltazar de Morales, vecino de la Puebla de los Ángeles, procurador en ella, a cada uno in solidum, para que en su representación reciban y cobren a don Diego de Ledezma y a doña Juana, su esposa, 900 pesos que son de plazo cumplido en virtud de cédula de obligación que otorgaron.
El Capitán Bartolomé de Castro, el Alférez Juan Francisco Romero, don Juan Frías de Cartagena, Miguel Jerónimo López de Ontanar, Alonso de Torquemada, Juan Prieto Rendón, entre otros vecinos de los pueblo de Jalapa, Coatepec, Ixhuacán de los Reyes y Naolinco, todos juntos de mancomún otorgan poder especial al Alférez Pedro Román, vecino de la Ciudad de México, para que en sus nombres parezca ante el Tribunal de Reales Alcabalas y pida en nombre de esta provincia se les rematen las Reales Alcabalas por el tanto que otra persona diere, presentando los escritos que sean necesarios para ello.\r\n
Pedro de la Peña, vecino de Naolinco, natural de Ibros, cerca de Baeza, Obispado de Jaén, hijo legítimo de Alonso de la Peña y de Catalina Hernández, difuntos, dio su poder cumplido a Diego Martín, vecino de Jalapa, para que en su nombre y conforme a lo que le tiene comunicado, haga y otorgue su testamento; asimismo, lo nombró su albacea y tenedor de bienes.
Pedro de la Mota, vecino de Naolinco, salió a pagar llanamente a Martín de Ugarte, residente en esta jurisdicción, cesionario de Don Roque Gutiérrez o a quien su poder hubiere por Sebastián de Acosta, vecino del dicho pueblo,132 pesos de oro común que debía al dicho Don Roque Gutiérrez los 120 de una escritura, y los 12 restantes, debe Sebastián de Acosta al referido Martín de Ugarte.
El Capitán Don Juan de Fuica Lezama, Alcalde Mayor de Jalapa, por estar indispuesto de salud Juan de Oceta, escribano público de este pueblo, nombró a Don Juan de Castro como tal escribano para que vaya a Naolinco haga testamento de Ana Gómez, mujer de Sebastián de Acosta.
Ante Don José Morera, Alcalde Mayor de Jalapa, pareció Diego Alonso de Villanueva, español, vecino de Naolinco, y dijo que el 8 de abril del presente año manifestó un hierro para marcar ganado, pero que no lo ha usado porque hallo otro de la misma forma, y para obviar inconvenientes dio por ningún efecto aquella manifestación, y al presente, manifestó un hierro como el señalado en el margen, señal con la que marcará las mulas de su recua.
Testamento de Doña María de Estupiñán, vecina de Jalapa, viuda de Juan de la Gala Moreno, hija legítima de Francisco de Estupiñán y de Doña María Ana [Mariana] de la Gasca, difuntos, vecinos que fueron de Naolinco, de donde es natural la otorgante.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, dueño del ingenio San Miguel Almolonga, dijo que el Lic. Don Nicolás Roxer[Rogel], cura beneficiado que fue de Naolinco, por cláusula del poder para hacer su testamento, su fecha en Los Ángeles a 15 de diciembre de 1678, le nombró su albacea junto con otras personas, y respecto de hallarse muy ocupado en negocios importantes del ingenio, no puede acudir al cumplimiento de dicho poder y albaceazgo, por lo tanto, se desistió y apartó de los efectos del albaceazgo que le fue conferido.
Para la dicha información, el Lic. Diego Martín de los Reyes, presentó por testigo a Gaspar de los Reyes, español, vecino de Naolinco, y preguntado sobre la memoria de que se ha hecho mención, declaró haber conocido a Doña Isabel de los Reyes, mujer de Francisco Marcos de Velasco, y que por el mes de octubre le llamaron para ser testigo de la dicha memoria y cuando Doña Isabel de los Reyes la hizo, ella estaba en su juicio, y mandó se guardase lo escrito en ella.