El Capitán Antonio Vázquez Ruiz, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que vende a don Manuel Eugenio de Acosta, vecino de Naolinco, 2 solares por la cantidad de 663 pesos 6 reales, el primero hace esquina entre la Calle Real de este pueblo que sale para el Camino Real de la Veracruz y el callejón que llaman del Perro, que tiene por el frente que es el sur 66 varas y una tercia, por el norte que es el fondo 57 varas y media, y al oriente 30 varas; el segundo linda por el frente con la Calle Real y tiene de frente 39 varas y de fondeo 42.
NAOLINCO, PUEBLO DE
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José de Aguilar, vecino del pueblo de Naolinco, otorga que vende a su tía doña Josefa Domínguez Muñiz un solar ubicado en Naolinco, que su esposa doña María Viveros heredó de sus padres, el cual linda por el sur con casa de la compradora y hace frente al norte con la calle que llaman de San Miguel. La venta se hace en 120 pesos.
Don Manuel Eugenio de Acosta, vecino de esta provincia en las inmediaciones del pueblo de Naolinco, vende a don Alonso José Gatica, Presbítero, Cura Interino, Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico de esta Doctrina, un pedazo de solar con 38 varas de frente y 53 de fondo, cuyo frente lo hace hacia el sur con la Calle Real que de esta Plaza Pública sale para el camino a la Veracruz, por el costado del oriente linda con el Cementerio de la capilla del Señor San José y por el fondo linda con solar de Pedro Candelero hacia el norte, y al poniente con 28 varas y una tercia que le quedan al vendedor. La venta la hace en 162 pesos cuatro y medio real.
Don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino del pueblo de Naolinco, dijo que como se manifiesta en el billete que los señores Comisarios del Cofre de la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de la Puebla de Los Ángeles, le ha entregado al compareciente, se le remataron los diezmos de semillas, ganados, mestas, caseros y de naturales de la cordillera y partidos de Naolinco, Tlacolula y Misantla, por tiempo de tres años que se cuentan desde 1773 hasta 1775 por 2, 100 pesos cada año, que por los tres hacen 6, 300 pesos, por lo que se obliga el otorgante a pagar dicha cantidad.
Felipe de Zárate, hijo de Manuel de Zárate y Úrsula de Acosta, vecinos de este pueblo de Naolinco, otorga poder para testar y nombra por albaceas a su esposa María Francisca [de] Uriza y a don Juan de Acosta, vecinos de este pueblo. Declara por bienes la casa de su morada. Fue casado en primeras nupcias con Rosa de Escobar con quien tuvo 7 hijos, y en segundas nupcias con la referida María Francisca, con quien procreó a Francisco Esmerejildo, a María Josefa y a José Joaquín. Nombra como herederos a sus hijos de primer y segundo matrimonio.
Nicolás Crisóstomo Camargo, alías Casanova, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Basilio Casanova, una casa de madera con su sitio que se compone de 5 varas ¾ de frente y 78 de fondo, linda hacia el sur con la Calle de San Juan que sale para Naolinco y del otro lado con casas de Domingo Díaz Mier, al fondo que es el oriente linda con la barranca de Xallitic, por el costado del norte con casa y solar de Juan Manuel Castañón y por el costado del sur con casa y solar del vendedor; este pedazo de solar es parte de las 13 varas que le compró a María Josefa Salazar. La venta se hace en 80 pesos. Señalando que el solar tiene los arrimos de la suya, mismos que cede y transfiere en la compradora.
Parecieron en forma de Cabildo los Oficiales de República del pueblo de San Antonio Tepetlán, nombrados en esta escritura, quienes otorgan poder a don Vicente Agudo, vecino del pueblo de Naolinco, para que defienda a su pueblo de todos los pleitos que tenga o tuviere con cualquier persona o comunidad, haga pedimentos, alegaciones, escritos y demás que sea necesario, compareciendo ante las autoridades correspondientes, por lo que se le da éste con libre y general administración y con facultad de sustituir.
Paula Viveros, vecina de Naolinco, viuda de Martín de Zárate, vende a su hijo Manuel de Zárate, un cuarto de pared techado de tejas con su suelo, el cual compró del Capitán Nicolás de Acosta y su mujer, del que no le dieron escritura, sólo lo declaró la viuda en la memoria testamentaria de él, cuya memoria se traspapeló, pero al comprador le consta que dicho cuarto es de la vendedora, mismo que esta contiguo a la casa que fue del Capitán por la banda del norte, haciendo frente hacia al poniente con la zanja de agua. la venta se hace en 100 pesos que le han pagado de contado.
Don Juan Gómez de Estrada, don Ignacio de Guevara y don Manuel Eugenio de Acosta, vecinos de Jalapa, junto con don Juan José de Acosta, don Antonio Gaspar de Acosta y don José Mariano de Acosta, vecinos de Naolinco, otorgan poder a don Nicolás Domínguez Muñiz, de la misma vecindad, para que se obligue y los obligue como sus fiadores, de la cantidad por la que se les hicieren las pujas y posturas de los diezmos del Ramo de Naolinco, expidiendo las escrituras necesarias, en las que se señalen los plazos, calidades y condiciones a favor de la iglesia catedral y de la masa común, por lo que se le da éste con libre y general administración y con facultad de sustituir.
Don Antonio Gaspar de Acosta, vecino de Naolinco, vende a doña Rosalía Rita Godarte, vecina de Jalapa, una esclava negra nombrada Andrea María, de 15 años, libre de empeño, sin asegurarla de vicio ni enfermedad, al precio de 225 pesos que le ha pagado de contado.