Doña María Antonia Álvarez de Guitián, vecina de México y residente en Jalapa, dijo que su difunta tía doña María Vázquez, mandó que su albacea don Miguel de la Vega, vendiese las casas y solares que poseía para que con las ganancias se impusiesen 120 pesos en misas y en caso de que sobrase, se hiciese un altar a Santa Rita en la capilla del Beaterio, pero por fallecimiento de dicho albacea no se cumplió tal orden; motivo por el cual, la otorgante señala que por poder que le dieron los descendientes de su tía, ella pudo vender las citadas propiedades a don Francisco Sáenz de Santa María, al precio de 300 pesos, mismos que doña María Antonia y los demás herederos de su tía, decidieron utilizarlo para cumplir lo mandado por su tía. Por lo que a través de la presente, la otorgante solicitó a Santa María le hiciese cesión en cuenta y paga de las 2 casitas que le vendió en 120 de 250 que tiene a su favor sobre una casa de pared, propia de José Antonio Campos, y estando presente dicho Santa María, dijo que aceptaba a favor de la obra pía de doña María Vázquez, en cuenta y pago de los 300 pesos, por lo que se desapodera para que se haga la fundación.
MÉXICO, CIUDAD DE
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Don Gaspar Francisco de Viera, Escribano Mayor de Minas, Registro y Real Hacienda de la nueva ciudad de Veracruz, residente en el ingenio de San Miguel Almolonga, se obligó a pagar a Don Carlos Antonio de Luna y Arellano, Mariscal de Castilla, vecino de la ciudad de México, 3026 pesos de oro común, procedidos de los corridos de las capellanías y obras pías que sobre el ingenio de Almolonga instituyó Luis de Tovar Godínez, y el dicho Mariscal goza como patrón de las capellanías, por razón de habérsele hecho al otorgante remate en almoneda pública de dicho ingenio, con todo lo a él perteneciente, desde el 16 de mayo de 1686 hasta el 13 del presente mes y año de la fecha, los cuales se obligó a pagar en esta forma: 637 pesos y un real de oro común, en cada año durante cuatro años consecutivos, y cumplido dicho término, de allí en 9 meses, los 447 pesos 4 reales restantes.
Don Gabriel Mangado y Clavijo, vecino de esta villa, exhibió un testimonio de escritura su fecha hoy día de la data, y en ella se percibe que reconoció sobre una casa alta de cal y canto, cubierta de madera y teja, que posee en esta villa en la calle Real, la cantidad de 2 000 pesos de oro común a censo principal redimible en favor de la obra pía que mandó se perpetúe la Madre Sor María Antonia del Sacramento, Religiosa Profesa de Velo y Coro del sagrado convento de Santa Catharina de Sena [Santa Catalina de Siena] de la ciudad de México, ardiendo todas las noches del año una vela de cera al Santa Sacramento que en dicho convento se venera, e igualmente se obligó a satisfacer sus réditos.
Sem títuloEl Licenciado Francisco Javier de Gorospe Irala y Padilla, Abogado de la Real Audiencia de México, vecino de esta Villa de Xalapa, como patrono de la obra pía que mandó fundar el Licenciado Marcos Gutiérrez de Cevallos, Cura que fue de la parroquia de San Pablo del Monte, otorga que a nombra de doña María Dolores Gil y Camino, hija de don José Gil, Capitán de Dragones del Regimiento de México, y de doña María Javiera del Camino, para que asista en traje de huérfana a las fiestas que nombran de la Hora, celebrada en culto a la virgen María del Rosario, para que reciba los 300 pesos de la dote asignada por el fundador, mismos que pagará el Mayordomo Tesorero que fuere de la Archicofradía.
El Licenciado don Francisco Javier de Gorozpe e Irala y Padilla, Abogado de la Real Audiencia de México, como patrono de la obra pía que mandó fundar el Licenciado don Marcos Gutiérrez de Cevallos, Cura propio que fue de la Parroquia de San Pablo del Monte en el Obispado de la Puebla, nombra a doña María del Rosario, niña doncella, hija del Capitán de Dragones don José Gil y de doña María Javiera Camino y Godarte, para que asista en traje de huérfana a la fiesta que nombran de la hora, que en culto a la Santísima Virgen María del Rosario se solemniza el día martes de pascua de resurrección del presente año en la iglesia del Convento del Patriarca Santo Domingo de la Ciudad de los Ángeles, y perciba los 300 pesos de la dote asignada por el fundador.
Juan García de Malabear, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda de fabricar azúcar en su jurisdicción nombrada San José de las Lagunas y San Francisco Tospan [Toxpan], hizo exhibición de una copia testimoniada de una escritura otorgada en 3 del corriente mes para que se registre en este libro, y de ella se manifiesta que don Leonardo Mateos Navarro, dueño que fue de las referidas haciendas, por escritura otorgada en la ciudad de México en 28 de septiembre de 1762 se obligó a reconocer sobre ellas con obligación de réditos, el principal de 3 000 pesos en favor de la obra pía de dotar huérfanas que fundó el Capitán don Manuel Fiallo en el Colegio de los Ex Jesuitas de la ciudad de Oaxaca, y que en consecuencia de haber pasado al referido don Juan García el dominio de las mencionadas haciendas, en virtud de remate que de ella se le notificó; y por tanto en la citada escritura otorgada por el susodicho, se obligó a reconocer sobre las referidas sus haciendas, sus fábricas, esclavos, cañas, ganados y demás pertenencias, los cuales se obligó a pagarlos a don José Moreno, Tesorero de la Santa Cruzada y Mayordomo del ilustrísimo señor obispo, y en el ínterin sus correspondientes réditos de 5 por ciento, y para seguridad del principal y réditos hipotecó las expresadas haciendas.
Sem títuloEl Licenciado Diego Jacinto de Bolaños, Clérigo Subdiácono de este obispado de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, vecino de esta villa, exhibió una escritura su fecha en esta villa a 25 de este mes, y de él consta y parece haber impuesto y cargado el Regidor don Gregorio Rendón, vecino de esta villa, sobre su persona y bienes, especialmente sobre su hacienda del beneficio de hacer azúcar nombrada San Nicolás Obispo, alias Cuichapa, y sobre sus casas y lo que le pertenece, 6 000 pesos de oro común a censo principal redimible en favor de la memoria y obra pía de dotar huérfanas que de sus bienes fundó don Pedro de Villanueva, vecino de la ciudad de México, y en su nombre como su apoderado el Licenciado don José Jacinto de Bolaños, y por el consiguiente se obligó de pagar a dichas huérfanas 300 pesos del rédito en cada año [ilegible].
Sem títuloEl Presbítero Antonio Mateo Ortiz de Zárate, vecino de esta Villa de Xalapa, dijo que en esta Villa fundó una memoria de misas por el alma de su difunto hermano don Mateo Antonio Ortiz de Zárate, con el principal de 1, 776 pesos y 4 reales que puso a réditos sobre la hacienda y trapiche del Lencero, para que en el convento de San Francisco se cantasen trece misas en honor a la milagrosa aparición de Nuestra Señora de Guadalupe de México, con el detalle de que en cada misa tenía que asistir un individuo con melenas o valcarras al uso de los indios con la insignia de Juan Diego y con flores o ramos en la manta, al cual se le darían 4 reales por misa, y por no haber individuo que realice dicha representación otorga que ha recibido de don Manuel de Goyri 130 pesos, quien tenía en depósito irregular esta cantidad, la cual estaba destinada para el pago de la persona que representase a Juan Diego.
Don Luis García Teruel y doña María Gertrudis Hernández, marido y mujer, hijo el primero de don Diego Teruel y de doña Ana María García, y la segunda de don Marcos Hernández y doña Manuela Ruedas, todos difuntos, vecinos que son de la hacienda de Lucas Martín, doctrina de Jilotepec, otorgan su testamento en la manera siguiente: Declaran que son casados y durante su matrimonio han procreado a Manuel que hoy tiene veintidós años de edad es soltero; a Margarita que tiene dieciséis años y permanece en estado honesto; y a Carlos que tiene catorce años. Declaran que todo el caudal que tienen fue adquirido durante la sociedad. Declaran que los bienes que disfrutan son los siguientes: La hacienda de Lucas Martín con sus anexos que son la venta de Sedeño y rancho de San Luis donde hay un establecimiento de elaborar aguardiente, los ganados que existen en esta finca y en San Luis, y todos los enseres que les pertenece; tres casas ubicadas en Xalapa; el rancho nombrado el Castillo y el caserío que le comprende, los ganados que pueblan dicho rancho. Declaran que su hacienda con los anexos Sedeño y San Luis costó 46 000 pesos y el rancho el Castillo 8 000 y que a la fecha se han hecho mejoras de muchas utilidades en ambos fundos y por eso es qué actualmente merecen de justicia valor de 82 000 la primera y de 25 000 el segundo sin los llenos que en ellos tienen. Declaran que la hacienda tiene un gravamen de 12 000 pesos a favor del hospital de mujeres de Xalapa, de cuya obra pía es patrono el venerable Orden Tercero de San Francisco. Quieren y ordenan que la finca de Lucas Martín se divida en tres porciones, a saber: formará finca separada la venta de Sedeño con todas sus fábricas de establecimiento de tienda, oficinas, macheros, trojes, las tierras o potreros, a cuyo fundo le gradúan el valor de 25 000 pesos; formará finca separada el rancho de San Luis con el edificio que contiene, al cual le gradúan el valor de 10 000 pesos. Formará otra finca para poderse separar esta finca principal de Lucas Martín a la cual le gradúan el valor de 47 000 pesos, de que descontando los 12 000 del hospital de mujeres, por lo cual se ha de reconocer exclusivamente en la porción de Lucas Martín, de lo cual quedan libre 37 000; será como finca unida el rancho del Castillo y San Luis con el valor aquel de 25 000 pesos. Ordenan que, así como fallezca uno de ellos y luego que pasen los precisos días luctuosos, se proceda a hacer la descripción de bienes a fin de purificar el haber que corresponda al conyugue que sobreviva y el que pertenezca a cada uno de los herederos. Ordenan que si llegase a dividir materialmente los bienes se haga la adjudicación y separación de ellos en la forma siguiente: Los ranchos del Castillo y San Luis unidos se aplicarán a Manuel; la finca de Sedeño se adjudicará a Margarita, como también las casas de Xalapa; a Carlos se le dará desde luego la finca principal de Lucas Martín. Ordena el citado Luis García que del quinto de sus bienes se tomen 100 pesos para misas por su alma; 1 000 que da doña Luisa Uscola, vecina de México, y a sus hermanas doña María de Jesús, doña Margarita, doña Ramona [García Teruel] por iguales partes para que les sirva de socorro; 500 pesos que da a su sobrina Secundina Ponce; 600 pesos para una túnica para el señor de las tres caídas que se venera en el pueblo de Tepetitlán, jurisdicción de Tula, lugar de su nacimiento, y un ornamento entero para que sirva en la capilla donde se venera la referida imagen. Ordena doña María Gertrudis que del quinto de sus bienes se manden decir 100 misas por su alma. Ambos ordenan que del quinto de sus bienes respectivamente a mitad de cada uno se den 2 000 pesos para distribuirlos a pobres necesitados a discreción. Ordenan que de su respectivo quinto se le den a doña María Gil y doña Juana Hernández, que viven en su casa y compañía, las cuales son hermanas de la presente otorgante María Gertrudis, a la primera la cantidad de 3 000 pesos y a la segunda la de 6 000 pesos. Ordena que se les den 25 o 30 a cada uno de los sirvientes meseros de su hacienda. Nombran por sus universales herederos a sus tres hijos Manuel, Margarita y Carlos García Teruel y Hernández. Y para cumplir y pagar la presente disposición se nombran mutuamente por albaceas testamentarios.
Sem títuloJosefa de Neira Claver, parda libre, vecina de Jalapa, mujer legítima que fue de José Esteban, difunto, dijo que éste compró a Mariana Josefa del Moral un solar eriazo, ubicado en la calle que sale de las gradas de la iglesia y Convento del Señor San Francisco, cuyas colindancias son con solar de Julián de Rivera, al poniente con solar de Melchora Sedano y al norte con solar de Alonso Díaz de la Cueva, que mide 30 varas y media de frente y 95 de fondo. Antes de morir José Esteban pidió que por el valor de la casa se impusiera que quedara por dote perpetuamente en misas rezadas y por tener ella que viajar a la Ciudad de México sin dejar de cumplir esa solicitud, otorga poder especial en primer lugar al Capitán Diego de Licona y en segundo a Miguel Jiménez Carralero y por falta de ambos a doña María de Neira Claver, a los 3 según el lugar y grado en que van nombrados, para que en su representación hagan la institución y fundación según las condiciones que fueron la voluntad de su marido.