Los Capitanes Juan Antonio de Arce y Arroyo, José Robledano de Cardeña y Juan Antonio de Zavalza, junto con Laureano Fernández de Ulloa, vecinos de este pueblo, informan que Juan Martín de Zurbano, cedió a los vecinos del pueblo de Jalapa las alcabalas de esta jurisdicción, Jalacingo, San Juan de los Llanos, Teziutlán, Atempa, Tetela, Jonotla y Papantla que se remataron a su favor, por lo que los declarantes se constituyen en fiadores y principales pagadores, obligándose a pagar en las Reales Cajas de México, la cantidad de 40, 000 pesos, dando 8, 000 pesos anuales durante 5 años, periodo en el cual dura la administración de dichas alcabalas.
MÉXICO, CIUDAD DE
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Don José Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Pablo de Arizavalo, Agente de Negocios en la Real Audiencia de este reino y vecino de la Ciudad de México, para que lo obligue con don Agustín Benítez, Alcalde Mayor de esta jurisdicción y Jalacingo, por merced que le otorgó Su Majestad, durante el periodo de 5 años, como fiador por la cantidad de 2, 000 pesos.
Don Cayetano Guerrero, vecino de México y dueño de recua, otorga poder especial a don José de Ugarte, vecino del pueblo de Jalapa, para que en esta jurisdicción demande y reciba de cualquier sirviente las cantidades que le adeuden, por razón de hurtos, averías o muerte en sus recuas.
El Capitán Juan Antonio de Arce y Arroyo, residente del pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Juan Antonio Sánchez Leñero, vecino de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
El Gobernador y demás Oficiales de República del pueblo de San Jerónimo Coatepec, en representación de los naturales de dicho pueblo, otorgan poder general al Doctor José Becerra, Abogado de la Real Audiencia y Catedrático de Vísperas de Sagrados Cánones de la Ciudad de México, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Miguel Gómez, boyero de Pedro de Leiva, dueño de sus carros, vecino de México, en nombre de su amo recibió en arrendamiento un sitio de potrero para comedero de la boyada de Juan Toscano, persona que tiene arrendados sitios de estancias de don Juan Ochoa de Lejalde y Reynoso, ubicado en términos del pueblo de San Antonio, que llaman Pustla, linda con sitio de estancia nombrado Atriguayan, durante cuatro años y al precio de 100 pesos de oro común y dos botijas de vino anuales.
Catalina de Villafuerte, viuda de Hipólito Hernández, y María Vázquez, su hija legítima, viuda de Juan de Zarandona , vecinas que fueron de Jalapa, venden a don Francisco Escalante, vecino de Jalapa, dos solares en este pueblo, el uno linda con la Calle Real que va a la ciudad de México y con casas de Domingo Díaz; y el otro, con solar de Ana de Alfaro y con la Calle Real, por el precio de 200 pesos de oro común.
Bernardo de Arcia, vecino de Huejotzingo, mayordomo de la recua de Bartolomé de Uribe, que de presente va cargada para la ciudad de México, dijo que hallándose en la Venta de Los Naranjos, cuatro indios de su servicio hirieron a Juan López, indio de la recua de Alonso Núñez de la Cerda; intervino la Justicia de Jalapa, y para evitar mayores problemas, haciendo de deuda ajena suya propia, se obligó a pagar al referido Alonso Núñez, 65 pesos de oro común que su criado Juan López le debe, sólo en caso de que muera por las heridas recibidas, y a darle un indio cargador para el avío de su recua, de no hacerlo, le pagará todos los gastos y menoscabos que tuviere.
Fernando del Castillo, vecino de la provincia de Jalapa, dio su poder cumplido a Pedro López Borricón, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, ausente, para para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren; especialmente para que cobre de Juan de Sosa del Castillo 500 pesos de oro común y de Francisco Martín Álvarez, otros 500 pesos .
Andrés Pérez de la Higuera, dueño del Ingenio La Santísima Trinidad, como principal, y Francisco Hernández de la Higuera, su hermano, dueño del Ingenio Nuestra Señora de la Concepción, su fiador, ambos vecinos de esta provincia de Jalapa, dieron su poder cumplido a Don Juan Ochoa de la Lejalde y Reynoso, y al Lic. Alonso Díaz de Herrera, vecinos de Los Angeles, y a Juan de Castillete, vecino de México, para que representando sus personas puedan comprar oro y plata labrada en la cantidad de pesos de oro que les pareciere necesario, y una vez hecho barata y salida de ellos, quede de lo procedido horros de daños y costas hasta la cantidad de 10, 000 pesos de oro común.