El Reverendo Padre Fray Juan de Cuéllar, Presbítero de la Orden de San Hipólito Mártir, Capellán del Hospital Real de la Pura y Limpia Concepción, otorga poder especial al Licenciado don Diego Pérez de Avellaneda, Clérigo Presbítero, domiciliado del arzobispado de México, en esta Nueva España, para que en su nombre, comparezca ante el subdelegado de su santidad, o quien en su lugar se encuentre, y solicite relajación del voto de obediencia, dispensa y título.
MÉXICO, ARZOBISPADO DE
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Don Luis Antonio Ortiz de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial al Licenciado Miguel de Miranda, Clérigo, Presbítero Domiciliario del obispado de México y vecino del pueblo de Apan, para que imponga a censo redimible sobre su Tenería, situada en el barrio de la Laguna, la cantidad de 500 pesos, que debe a don Francisco González, vecino del mismo pueblo, mismos que se obliga a pagar con réditos del 5%, a favor del prestador.
Don José Mariano Balderas, natural de Tulancingo, Arzobispado de México, hijo legítimo de Narciso Balderas y María Rosa Carmona, difuntos, otorga su testamento, en el cual declara estar casado con María Dolores Mejía, con quien tiene por hijos a Vicenta, casada con Luis Bandales y a Julián, soltero. Declara por bienes 70 mulas de camino real, 50 aparejadas de lazo y reata, 20 yuntas, 1 000 ovejas en el rancho de Chichiltepec. Nombra por albaceas a su citada esposa, junto con el Licenciado don José Guerra, Cura de Tulancingo, y como herederos a sus citados hijos.\t
El Capitán don Manuel Antonio Casados y doña María Ruiz de Cortázar, marido y mujer, vecinos de la jurisdicción de La Antigua Veracruz en la Doctrina de Misantla, venden al licenciado don Sebastián Ruiz de Cortazar, presbítero domiciliario del Arzobispado de México, un esclavo negro de nombre Sebastián de Cortazar de 40 años de edad hijo de María de la Encarnación, alias la Ciega, libre de empeño e hipoteca, sin asegurarlo de vicio no enfermedad secreta o pública, en el precio de 275 pesos de oro común.
El Licenciado Manuel de Iglesias, Clérigo Presbítero del Arzobispado de México, albacea del difunto don Blas Fernández Álvarez, y don Juan Antonio de Saldaña, vecino de la Nueva Veracruz, marido de la difunta doña Francisca Casados, viuda que fue de don Juan Bautista Arroita, dijeron que dicho Arroita recibió de don Diego de Castro y Gamboa la cantidad de 200 pesos, que dicho don Diego reconocía sobre sus casa a censo redimible a favor de los herederos de don Sebastian Díaz de Acosta, los que dicho Arroita se obligó a reconocer sobre su casa a censo redimible, por tal razón don Manuel de Iglesias cobró a don Juan Antonio Saldaña, como dueño que es hoy de la casa que fue de Arroita, en quien recayó por la dicha su esposa doña Francisca Casados, 200 pesos de réditos caídos, cantidad que pagó don Juan Antonio Saldaña, pero después de unos días de pagado se encontró un recibo firmado por don Blas Fernández Álvarez, en quien recayó el cobro de dicho principal y réditos como marido que fue de doña Teresa Fernández de Espinosa, viuda de dicho don Diego de Castro y Gamboa, cuyo recibo correspondía a la paga de dichos 200 pesos por parte de doña Francisca Casados, razón por la que se cancela dicha escritura y dicho Iglesias se obliga a devolver los 200 pesos de réditos que había pagado ya dicho Saldaña.
Don Antonio Primo de Rivera, Teniente General de la Jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a su hermano el Licenciado Miguel Primo de Rivera, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de México, de donde es vecino, para que cobre de cualquier persona o comunidades que le adeuden cantidades de oro, plata, joyas y se encargue de los asuntos administrativos y judiciales.
El Brigadier Don Julián de Arana, Presbítero Domiciliario del Arzobispado de México, originario de Isla en las Montañas de Burgos, hijo legítimo de Rafael de Arana y Catarina del Toro, difuntos, nombra como albaceas testamentarios en primer lugar al Inquisidor Don Juan Francisco Antonio Palacio y en segundo lugar al Licenciado don Bernardo de Gracedo, Cura beneficiado, y como herederos universales a sus hermanos de padre Antonio de Arana y José Joaquín de Arana y del lado materno a Juan Carlos del Toro.
El Licenciado don Diego Pérez de Avellaneda, Clérigo Presbítero domiciliado del arzobispado de México, residente en este pueblo, otorga poder especial a don Francisco de Ibarra, y por su ausencia a don Domingo de Ibarra, ambos hermanos, para que en su nombre, comparezcan ante los señores del Real Consejo de Indias, donde pidan y supliquen le hagan una prebenda eclesiástica en una de las catedrales de este reino.
El Licenciado don Diego Pérez de Avellaneda, Clérigo Presbítero, domiciliado del arzobispado de México , residente en este pueblo, otorga poder especial en primer lugar a don Francisco de Ibarra, y en segundo lugar a don Domingo de Ibarra, hermanos, para que en su nombre pidan, demanden y cobren a don Francisco Esperón, vecino de la Corte de Madrid, y de Miguel de Santiesteban, residente en Madrid, las cantidades de pesos que le deben.
El Bachiller Bernardo de Molina, Cura Vicario de la Doctrina de Naolinco, dijo que es poseedor de una capellanía que fundó el Licenciado Diego Sánchez de la Vega, Presbítero Domiciliario que fue del Obispado de México, por 2, 800 pesos de principal y 110 de renta en cada año impuestos sobre la hacienda de San Pedro y San Pablo situada en la jurisdicción de la Villa de Cadereyta que fue de don Pedro Solchaga, cuya noticia es que tienen hecho depósitos reales por esa cantidad y sus réditos que se le deben, por tanto otorga poder especial a Miguel de Cetina y Mata, Cura de la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de México y al Alférez José González Jurado, Guarda Mayor de la Real Casa de Moneda de la ciudad de México, para que en su nombre hagan las diligencias en censo de los 2, 200 pesos que rentó para sí y después para que fuera Capellán, y otorguen la redención en forma de la persona que haya hecho el depósito.