El Capitán don Alonso de Alba, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa y Jalacingo, otorga poder general a don Juan Francisco de Lezeta, junto con don Diego de Cadalso, vecinos de la Ciudad de Cádiz, para que comparezcan ante Su Majestad y en donde deban, solicitando los oficios, honores y mercedes que le quieran conceder, así como para que lo defiendan y demanden en todos sus pleitos civiles, criminales, eclesiásticos y seculares.
MERCEDES
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Don Luis de Ullate, Capitán y Comandante del Regimiento de Dragones, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial al Coronel don Diego Ortiz Parrilla, residente en este pueblo y próximo a realizar viaje a los Reinos de Castilla, para que suplique se le hagan las honras y mercedes de los servicios y grados por sus instrucciones.
El Teniente Capitán Francisco Antonio de Rábago, familiar de prueba del Santo Oficio de la Inquisición de México, Diputado de este Reino y Juez Comisionado de Guías por el señor Virrey, residente del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Francisco Fernández de Rábago, residente en este pueblo, don Francisco Montes, vecino de la Ciudad de Cádiz y don Juan de Rábago, hermano del otorgante y vecino del lugar de Lombraña, para que comparezcan ante el Rey y el Consejo de Indias, donde soliciten se le honre con las mercedes que le pueda conceder, también poder general, para que pidan, demanden, reciban y cobren a cualquier persona, todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas y demás géneros que le deban, y para que lo defiendan y demanden en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don José Arlegui y Leoz, Teniente del Regimiento de Dragones de España y encargado de las funciones de Ayudante de las 4 Compañías acuarteladas en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Antonio Leoz, residente en la Corte de Madrid, para que solicite se le hagan las gracias y mercedes, que Su Majestad se sirva otorgarle.
Don Francisco Javier Sáenz de Santa María, Presbítero Domiciliario del Obispado de Oaxaca, Visitador y Examinador Sinodal, residente en este pueblo, otorga poder especial en primer lugar a don Pedro Sáenz de Santa María de la Orden de Santiago, residente en la Villa y Corte de Madrid, y por su falta en segundo lugar a don Pedro Manuel Sáenz de Santa María, y por la de ambos a don Miguel Rodríguez de Caraza, vecinos todos de Cádiz, para que en su representación suplique a Su Majestad le haga la merced o mercedes que fuere su real voluntad.
Don Juan Francisco de Abaroa, Síndico Personero del Ilustre Ayuntamiento de esta Villa, otorga poder especial a don José Antonio Lasa, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, para que en su representación perciba y recoja los testimonios de las mercedes concedidas por los señores virreyes y de la escritura de venta y del escrito para dar posesión real que aclare la enajenación y títulos de las tierras ubicadas en las inmediaciones de Misantla, que le hizo don José Antonio Arellano, cuyos documentos se encuentran en la escribanía de la Veracruz.
Don Joaquín Leño, teniente coronel de Caballería, comandante de Escuadrón, residente en esta villa, otorga poder especial al señor don José Ignacio Esteva, actual diputado a las Cortes Constituyentes de este Imperio, por esta provincia de la Nueva Veracruz, para que en su representación, comparezca ante su Majestad el Emperador don Agustín de Iturbide, en el Supremo Consejo de Estado, y ante los excelentísimos señores Ministros de Justicia, de Hacienda y demás que corresponda y deba; y con manifestación que haga de sus méritos y servicios, por medio de los justificantes y documentos oportunos, impetre de su majestad, se sirva concederle las gracias y mercedes que tenga a bien; y obtenidas que sean, haga se le libren los títulos o despachos; haciendo todas las representaciones, actos, agencias y diligencias que se requieran y sean necesarias, de modo que no por falta de cláusula, requisito o circunstancia que aquí no se exprese deje de obrar, pedir y promover; pues dicho poder lo confiere sin limitación alguna y con facultad de sustituirlo.
Sem títuloEl reverendo padre fray Gabriel Ferra, sacerdote profeso de la Regular Observancia de San Francisco en la provincia del Santo Evangelio de México, morador de su convento en esta villa, obispado de la Puebla de los Ángeles, otorga poder especial a don Francisco Cebey, vecino y del comercio de Cádiz; para que en su representación, practique en la Corte de Roma, las diligencias necesarias a fin de alcanzar de su santidad, la gracia de perpetua secularización, cometiendo su ejecución y cumplimiento al ilustrísimo señor obispo o gobernador que fuere de la diócesis Angelopolitana; y también se lo confiere para que obtenida esta gracia impetre la habilitación para obtener beneficio eclesiástico hasta inclusive de cura de almas. Practicando para uno y otro todos los trámites, actos, agencias y diligencias judiciales o extrajudiciales que convengan. Dicho poder lo confiere sin limitación algún y con facultad de sustituirlo.
Sem títuloDon Diego Rubín de Celis, Capitán de Cazadores del Regimiento de Infantería Provincial de Tlaxcala, residente en esta Villa, otorga poder especial a favor de don Vicente Fernández, Teniente Coronel de ejército, para que a nombre de él, comparezca ante la piedad del Rey don Fernando VII, y con presentación y manifestación que hay de sus méritos y servicios, pida se le concedan las gracias y mercedes que su Real piedad tenga a bien conferirle, haciendo al intento todas las presentaciones, actos, agencias y diligencias que se requieran.
Don Francisco Badillo, Teniente de la Compañía de Fieles Realistas Tiradores de esta Villa de Xalapa, otorga poder general a favor de don Diego de la Torre, Intendente de Ejército, para que a nombre de él demande, perciba y cobre judicial o extrajudicialmente de cualquier persona y de quien más haya lugar las cantidades de dinero que se le estén debiendo a la fecha y debiesen en adelante. También se lo confiere especial para que comparezca ante el rey don Fernando VII, en su Real y Consejo de Indias, y con presentación que haga de sus méritos y servicios, pida que por un efecto de su bondad, se sirva concederle las gracias y mercedes que su Real piedad tenga a bien conferirle. Y para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos o seculares. Si por lo antes mencionado se requiriese contienda de juicio lo siga.