Memoria de testamento de Melchora de los Reyes, viuda de José González, y aprobación de ella.
MEMORIAS TESTAMENTARIAS
43 Descripción archivística resultados para MEMORIAS TESTAMENTARIAS
Doña Catalina Pérez de Arredondo, vecina de este pueblo, viuda de don Francisco de Vargas, hijo legítimo que fue de don Juan de Vargas y Dina Mariana de Madrid, naturales que fueron de la Villa de Baroja en los reinos de Castilla, Arzobispado de Toledo, dijo que el dicho su marido estando enfermo hizo en papel una memoria a modo de testamento, y para que se apruebe y confirme por testamento la presentó ante el Capitán don Martín de Rada, Alcalde Mayor, quien por la presente confirmó la dicha memoria para que valga como testamento.
Habiéndose visto por el Alcalde Mayor los autos presentados, declara dicha memoria de Ana Gertrudis de Espino por testamento nuncupativo, ya que murió bajo esta disposición.
Se presentaron los testigos que se mencionan en la escritura que antecede, los cuales son José Barradas, Roque de Castro y Blas Rodríguez, quienes ratificaron y firmaron dicha memoria.
Pedro García, vecino del pueblo de Jalapa, hijo y albacea de Ana Gertrudis de Espino, solicita que la memoria que dejó su madre sea tomada como testamento nuncupativo, para que pueda cumplir con todos los asuntos que se contienen en ella. Por lo que Su Majestad, mandó se presenten los testigos que firmaron dicha memoria de Ana Gertrudis de Espino. \r\n
Este protocolo tiene 27 escrituras públicas y la memoria que ante testigos hizo y otorgó el Lic. Bartolomé de la Cueva, presbítero.
Don José Ceballos y Burgos, Justicia Mayor de Jalapa, habiendo visto la información dada por Gaspar de los Reyes, persona a quien Diego Ruiz nombró por albacea, y lo pedido por el susodicho, declaró por testamento y escritura pública la memoria presentada, y en consecuencia, mandó se cumpla la voluntad el difunto.
Ante el Capitán Don Sebastián de Mora y Medrano, Lugarteniente de Justicia Mayor en esta provincia, el Lic. Diego Martín de los Reyes, cura beneficiado de Naolinco, dijo que su hermana Doña Isabel de los Reyes, vecina de Naolinco, antes de su fallecimiento otorgó una memoria por su testamento con la presencia de testigos, y suplicó que habida la información que ofrece, la declare por su testamento y la reduzca a escritura pública. Atento a lo cual, dicho Lugarteniente mandó se le reciba la información correspondiente.
Memoria de los bienes del Capitán Don Francisco García López, vecino de Jalapa, de lo que debe y ha de haber de quienes le deben.
El Bachiller Bernardo de Molina, Cura interino de la Doctrina de Naolinco, presentó una memoria testamentaria del Bachiller Diego Martín de los Reyes, Cura propio que fue de ahí, quien pidió se mande poner esa memoria en los registros públicos para que de él se saquen los testimonios que pidieran los interesados interponiendo su autoridad y judicial decreto.