Ante don Alonso de la Barreda, Teniente de Corregidor, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,000 reses, toros y novillos, para pasar a los ejidos de los Ángeles, México y otras partes que le convenga para su venta.\n\n
MAYORDOMOS
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Ante don Alonso de la Barreda, Teniente General de Alcalde Mayor, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda de vacas de Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,200 reses, toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.
Ante don Juan González de Olmedo, Teniente General de esta Jurisdicción, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 650 toros, para pasar a la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Juan Garate y Vargas, Teniente General, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, y como mayordomo y administrador de la hacienda que la susodicha tiene en tierra caliente nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 600 reses, todos toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Diego Ruiz de Alarcón, en nombre de doña Isabel Picaso, como su mayordomo y administrador que es de la hacienda Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,300 reses, todos toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de la Puebla, México y otras partes para su venta.\n
Ante don Juan de la Lastra Madrazo, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Cristóbal de Porras, vecino de este pueblo, en nombre de Pedro de Nava [Loaiza], mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Nopalapa, que es de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 605 reses, toros, de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de Tlaxcala, donde los lleva para el abasto y carnicerías.\n
Ante don Bartolomé de Torres y Mendoza, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Pedro Pablo de Cuéllar, como mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Nopalapa, que es de don Antonio Medina Picaso, vecino de la ciudad de México, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 650 reses, toros, de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad la Puebla y otras partes que le convenga para su venta.\n
Ante don Juan José de León, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Diego Rodríguez, como mayordomo y administrador de la hacienda de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 800 reses, toros y novillos de su hacienda nombrada Nopalapa, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.
Ante Alonso de la Barrera, Teniente de Alcalde Mayor, pareció don Francisco Romero, mayordomo de la hacienda de vacas de doña Isabel Picaso, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,000 reses, toros y novillos de dicha hacienda nombrada Nopalapa, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.\n
Ante el Capitán don Juan de Zúñiga Cevallos, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan de Zamudio, en nombre de doña Isabel Picaso, vecina de la ciudad de México, como su mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Nopalapa, pidió el registro de una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 300 reses y toros, para pasar a los ejidos de la ciudad de los Ángeles, México y otras partes para su venta.