Pedro Martín, mayordomo de la recua de Diego Jiménez, manifestó dirigirse hacia la Nueva Veracruz y llevar en la recua un indio nombrado Jusepe [José]. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no bajarlo a la Nueva Veracruz por ser tiempo prohibido.\n
MAYORDOMOS
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Ante el corregidor compareció Pedro Hernández, mayordomo de la recua de Francisco de Prado, Regidor del pueblo de Maltrata, quien manifestó llevar en ella 4 pipas de vino trasegadas, en 24 barriles, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 25 de noviembre pasado, para entregar en Tlaxcala a Jacinto de Silva, cuya imposición monta 100 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Diego de Torres, mayordomo de la recua de Gaspar Hidalgo, quien manifestó llevar en ella 42 pipas de vino, en virtud de tres certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 3 de este mes y año, para entregar en México a don Juan de Briones, a Francisco de Castro y a Domingo del Puerto, cuya imposición monta 1 050 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy [y Figueroa], compareció Pedro Picaso, mayordomo de la cuadrilla de carros del Capitán Alonso Picaso, quien manifestó llevar en ella 104 pipas de vino, en virtud de una certificación firmada en la Nueva Veracruz el 8 de abril pasado, para entregar en la ciudad de México a Juan Álvarez Mojardín y en su ausencia a Pedro Moreira, cuya imposición monta 2 600 pesos que quedaron asegurados en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Diego de Frías, mayordomo de la cuadrilla de carros de Lorenzo de Caravallar, quien manifestó llevar en ella 74 pipas, 44 de vino y 30 de vinagre, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 16 de abril de este año, para entregar en la ciudad de los Ángeles y Tlaxcala, a don Francisco Sánchez de Guevara y a Jacinto de Silva, cuya imposición monta 1 100 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.
Ante el corregidor compareció Alonso Pérez, mayordomo de la cuadrilla del Capitán Martín de Gorospe, quien manifestó llevar en ella 70 pipas de vino en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales, para entregar en la Puebla al dicho Capitán Gorospe, cuya imposición monta 1 500 pesos que quedaron metidos en la Real Caja del corregidor.\n
Ante el corregidor compareció Blas de Caravajal, mayordomo de la cuadrilla de carros de don Juan de Rivera, quien manifestó llevar en ella 96 pipas de vino, en virtud de dos certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales, el 25 de octubre de este año en la Nueva Veracruz, para entregar en la ciudad de los Ángeles a Antonio Fernández, a Sebastián de Prado y a Andrés Núñez, cuya imposición monta 2 400 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Domingo Peñarrieta, mayordomo de los carros del Capitán Martín de Gorospe, quien manifestó llevar en ellos 70 pipas de vino, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 29 de octubre de este año para entregar en la ciudad de los Ángeles al dicho Capitán Gorospe, cuya imposición monta 1 750 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el corregidor compareció Diego de Fonseca, mayordomo de la cuadrilla de carros de Lucas Gutiérrez de Huesca, quien manifestó llevar en ella 65 pipas de vino, en virtud de seis certificaciones firmadas en la Nueva Veracruz, el 16 y 17 de noviembre pasado, para entregar en la ciudad de los Ángeles a Bartolomé Rodríguez Bolaños, a Juan de Vergara, a Antonio de Fonseca y al padre procurador, cuya imposición monta 1 625 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.
Ante el corregidor compareció Juan Rodríguez, mayordomo de la recua de Francisco Martín, vecino de la nueva villa de Córdoba, quien manifestó llevar en ella 8 pipas de vino en 48 barriles, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz el 29 de noviembre de este año, para entregar en Acapulco a Santiago Rodríguez, cuya imposición monta 200 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n