Se tomó la razón de 95 pipas de vino y una de aguardiente, que lleva Gerónimo [Jerónimo] de Vergara en la cuadrilla de carros de Juan Vázquez de Medina, para entregar en México, el vino a Sebastián Gómez Rendón y al General don Gerónimo [Jerónimo] Bañuelos y la pipa de aguardiente al Maese de Campo don Antonio Urrutia de Vergara.\n
MAESTROS DE CAMPO
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Se tomó la razón de 63 pipas de vino que lleva Antonio Ramón en la cuadrilla de carros de su padre Francisco Ramón Guzmán, para entregar en México a Sebastián de Castro, a Pedro de Soto, a Mateo de Prado, a Domingo del Puerto, a Domingo Barainca y a Felipe de Cervantes; asimismo lleva 6 pipas de vinagre para Pedro de Soto; y también 8 de aguardiente para el citado Felipe de Cervantes; y otras 3 para el Maese de Campo don Antonio Urrutia de Vergara.\n
Se tomó la razón de 48 pipas de vino que lleva el Alférez Mayor Juan García Valero en su cuadrilla de carros, para entregarlas en México al Maese de Campo don Antonio [Urrutia] de Vergara, a don Cristóbal Jiménez, a don Bartolomé Bernal y al Capitán Juan de Cabañas.\n\n\n
Se tomó la razón de 80 pipas de vino, que Bernardo Espos y el Capitán Juan Moreno remiten a México, en la cuadrilla de carros de Juan García Valero, para entregar al Capitán Felipe Navarro y al Maese de Campo don Antonio Urrutia de Vergara.\n
Se tomó la razón de 76 pipas de vino y 4 de vinagre, que Antonio Ramón lleva en la cuadrilla de carros de su padre Francisco Ramón Guzmán, para entregar 25 de ellas en México a Andrés del Rosal; 23 de vino y 4 de vinagre al Capitán Esteban de Molina; 20 a Jacobo de Oyanguren; 4 al Maese de Campo don Antonio Urrutia de Vergara; 2 al Tesorero General Antonio Millán; otra para Francisco Alfonso; y la última a don Juan de Ceballos.\n
Se tomó la razón de 2 pipas de vino en 12 barriles y una de vinagre, que lleva Pedro Martín en su recua, para entregar el vino en el pueblo de Izúcar a Juan de Jerez; y el vinagre al Maese de Campo don Antonio Ravelo Falcón, Gobernador de dicho pueblo.\n
El Maestre de Campo Don Francisco de Gorráez y Viamonte, Caballero de la Orden de Calatrava, Visitador General de las órdenes militares en el reino de Nueva España, y General de Artillería del reino de Navarra, natural de la ciudad de Corella, en el reino de Navarra, hijo legítimo de Don Diego de Gorráez y Viamonte y de Doña Florentina de Buitrago, estando enfermo y en su libre juicio, memoria y entendimiento, dio su poder a Doña Gracia María López de Eraso [Haro], su legítima mujer, para que en su nombre haga y ordene su testamento con las mandas, declaraciones, legados y obras pías que le pareciere.
Luis de Aguayo, vecino de Jalapa, administrador de la renta de los naipes en esta provincia, dijo que por cuanto Eugenio Hernández de Ledezma, escribano de Su Majestad, en nombre del otorgante se obligó por escritura en favor del Maestre de Campo Don Antonio Urrutia de Vergara, por cuya cuenta corre la administración de los naipes, de que le dará cuenta con pago de ellos, de todos los que administrare Luis de Aguayo en esta jurisdicción, según la escritura fechada el 24 de agosto de 1643; en consecuencia por la presente a prueba y ratifica la citada escritura obligándose a la guarda y cumplimiento de las condiciones en ella contenidas.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, vecino de esta jurisdicción, dio su poder cumplido al Maestro de Campo Don Fernando de Solís y Mendoza, Caballero de la Orden de Santiago, Castellano con propiedad de la Real Fuerza de San Juan de Ulúa, a Don Diego Ignacio de Córdoba y a Don Francisco Secade de Solís, en el Real Consejo de Indias, para que en su nombre parezcan ante el Rey y su Real Consejo, y pidan se le haga merced o beneficio de la plaza de Capitán y Guarda Mayor del monte de Río Frío, sus términos y parajes, según y como lo tiene hoy Don Antonio Domínguez, vecino de Chalco, con las preeminencias, utilidades, honores y prerrogativas, exenciones, condiciones y obligaciones, con que al presente lo sirve el susodicho.
Don Pedro Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, vecino de Jalapa, otorga poder especial a don José Agustín de Estrada, vecino de Guatemala y maestro de campo de aquella plaza, para que en su nombre y representación reciba y cobre judicial o extrajudicialmente a don Fernando de Alfaro, Gobernador de la Provincia de Soconusco, la cantidad de 2,300 pesos de oro común que le debe.