Para la dicha información, pareció Francisco, mestizo, vecino de Tlacolulan, uno de los testigos instrumentales del poder presentado en esta causa, y dijo conoció al Lic. Juan de Vera Betancurt, y el papel que se le ha mostrado es el mismo que le vio otorgar, y sabe que estaba en su entera capacidad, y por la enfermedad tan grande que padecía no pudo firmar.
LICENCIADOS
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Para la dicha información, pareció Francisco de Duna, indio ladino en la lengua castellana, y dijo este testigo, que lo fue con los contenidos en el poder que se ha mostrado, y es el mismo que otorgó el Licenciado Juan de Vera Betancurt, beneficiado de Tlacolulan, y le oyó decir era su última voluntad.
Los señores licenciados don Sebastián Camacho, apoderado del común del pueblo de Tlatlatilan (Tatatila), y don José María Aparicio representante del de Tlacolulan, dijeron que en 31 de agosto formalizaron escritura de compromiso, sujetando a juicio de arbitrios la demanda de los de Tlatlatilan sobre tierras, habiéndose designado para la sentencia el término de dos meses, los cuales están por espirar sin que haya podido finalizarse dicho juicio; y para que pueda verificarse de común acuerdo, los comparentes a virtud de las facultades que le están conferidas en los poderes a que se refiere dicha escritura, y reproduciendo en todas sus partes, otorgan que prorrogan por otro mes más el término del cual han de pronunciar su laudo los árbitros nombrados licenciados don Luis Gonzaga Gago y don Manuel de Zárate.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOEl Presbítero don Bernardo María Sánchez de Ibáñez, actual cura del pueblo de Tlacolulan, otorga poder general al Licenciado don José Joaquín de Estévez, residente en la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre cobre judicial o extrajudicialmente todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, mercaderías, frutos, géneros, bienes y efectos que le deban, así para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos o seculares.
Diego de Lagunas, vecino de Naolinco, como principal deudor y el Lic. Don José de Heredia, presbítero, ayudante de cura y vecino de Naolinco, como su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 750 pesos de oro común que valieron y montaron los diezmos de españoles y naturales de los partidos de Misantla, Naolinco y Tlacolulan. Los 300 pesos de ellos de Misantla, y corresponden a los años de 1680, 1681 y el venidero de 1682; y los 450 pesos restantes, de los dichos tres años, de los partidos de Naolinco y Tlacolulan, en esta forma: los 250 pesos para la Navidad del presente año, otros 250 pesos para la Navidad de 1682, y los 250 pesos restantes para la Navidad de 1683.
Don Miguel Jerónimo López de Ontanar, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido al Lic. Don José de Abrego, presbítero, vecino de la ciudad de Cholula, para que lo pueda obligar como fiador del Capitán Don Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, en su calidad de Tesorero receptor de la Santa Cruzada en los pueblos de Jalapa, Naolinco, Tlacolula, Ixhuacán y sus sujetos, por la cantidad de pesos que importaren las bulas de la Santa Cruzada.
El Licenciado Nicolás Sánchez Lobato, Cura del pueblo de Tlacolulan, Vicario y Juez Eclesiástico, dijo que tiene comunicado con el Licenciado Pedro Muñoz de Cabrera, Cura de la doctrina de Papantla, hacer permuta de su beneficio con los mismos cargos y obligaciones; para tal efecto otorga poder al Bachiller Juan Cortés Cabaña, Clérigo Presbítero Domiciliario, vecino de la Ciudad de los Ángeles para que en su representación parezca ante quien corresponda a hacer los autos hasta conseguir la permuta.
El Licenciado don Francisco Fernández de Velasco, Cura del pueblo de Tlacolulan, dictó una memoria a don Antonio Carreto, Teniente de Cura de esta doctrina, en la que se escriben sus últimas disposiciones; nombra como heredera de sus bienes a Josefa Pérez, mujer de Esteban Zapata, encargándole la crianza de dos huérfanos de nombres Jesús Antonio y Antonio.
Don Juan Antonio de Arce y Arroyo, Alcalde Mayor y Capitán de Guerra de esta jurisdicción y la de Jalacingo, revisó la memoria del Licenciado don Francisco Fernández de Velasco, difunto cura del pueblo de Tlacolulan, y ordenó que quienes firmaron dicha memoria corroboren si les pertenece y si el citado cura estaba en su entero juicio al momento de dictar tal memoria.
Don Gaspar de Iriarte, dijo que el Lic. Manuel José Bernal cura castrense del Real Fuerte de San Carlos, solicitó que el codicilio que dejó el Presbítero don Antonio Martínez Toledano, cura de Santa María Tlacolula, sea declarado por última disposición del expresado cura. Por lo que a través de la presente otorga que dicho codicilio sea tomado como última disposición.