El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado del partido eclesiástico de Jalapa, en nombre de Doña Eugenia Francisca de Amilibia y Guraya, viuda del Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, y en virtud de su poder, como madre y administradora de los bienes de Doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, dio en arrendamiento a Nicolás de Sandi, vecino de Lencero, 89 vacas cerreras de vientre con 3 toretes, 12 crías de año para arriba, y 10 crías pequeñas; por tiempo de 8 años, a partir de 26 de noviembre de 1690, al precio de 65 pesos de oro común anuales.
LICENCIADOS
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Codicilio del Lic. Don Diego González de Astudillo, vecino de Jalapa, presbítero de este obispado, por el cual dispuso que su cuerpo fuera sepultado en el entierro que tiene en el Convento de San Francisco de Jalapa; que los 100 pesos de limosna para el retablo de Santo Ecce Homo, contenidos en su testamento, los gastó en la capilla de Jesús Nazareno de la iglesia parroquial, y que su esclavo Francisco, mulato, de 20 años de edad, en dando 200 pesos de oro común, quede libre, sirviéndole esta cláusula de título de libertad.
El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado del partido eclesiástico de Jalapa, dio su poder cumplido cesión y traspaso en causa propia al Capitán Don Manuel de Montes, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre pida, reciba y cobre de la Real Caja de Su Majestad, 150 pesos de oro común que se le deben de tres años que han corrido desde el 8 de septiembre de 1688 a 8 de septiembre del presente, por el servicio de su beneficio, a razón de 50 pesos anuales. Y cobrados, los haya para sí.
Doña Eugenia Francisca de Amilibia Guraya y Lezama, viuda del Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, como tutora y administradora de los bienes de Doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan de Dios Ocampo, presbítero domiciliario del Arzobispado de México, para que en su nombre pueda dar en arrendamiento el ingenio de La Santísima Trinidad, con lo avíos, tierras, esclavos, ganados y todo lo que le pertenece; por el tiempo y el precio que mejor le pareciere.
El Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura beneficiado del partido de Jalapa, dio su poder cumplido a Don Juan de las Peñas, vecino de la ciudad de la Puebla de Los Ángeles, para que en su nombre haya, reciba y cobre, de los señores Jueces Oficiales Reales de la Real Hacienda y caja de la ciudad de México, 450 pesos de oro común, que le deben por el trabajo y asistencia en su beneficio, a razón de 75 pesos de oro común anuales, a partir del 11 de enero de 1688 hasta el 11 de enero del presente año, y haga la presentación de papeles, súplicas y autos hasta que se le pague dicha cantidad.
El Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura beneficiado del partido de Jalapa, dijo que su padre Don Sebastián Pérez de Medina, difunto, compró al Hospital de Perote un sitio de tierra para ganado menor nombrado Temascalcingo, en el precio de 200 pesos de oro común a censo redimible, con el cargo de 10 pesos de tributo anual, el cual quedó en poder de su madre Doña Elena Rodríguez; y ahora, en nombre y con facultad de la susodicha, reconoce el señorío del tributo impuesto en favor del Hospital de Perote, obligándose a la paga de los 10 pesos de renta en cada un año.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de La Santísima Trinidad, por lo que le toca y como albacea de Don Ramiro de Arellano y Córdova, dio su poder cumplido al Lic. Andrés Juárez de Arce, su administrador, para que en su nombre otorgue poder y traspaso que convenga a Doña Catalina Pérez Molero, suegra de Don Ramiro, de una escritura con valor de 1 350 pesos de oro común, para que en su fecha y causa propia, reciba de Don Fernando de Rivadeneira los mencionados pesos; esto a cuenta de los diezmos de ganado mayor que Don Sebastián le debe pagar de las estancias de Santa Fe y Moreno, que quedaron por bienes del dicho Don Ramiro de Arellano.
El Lic. Tomás Vitus de Romay, clérigo, presbítero, cura propietario del pueblo de Jalapa y su distrito, vicario y juez eclesiástico, dio su poder cumplido a Don Antonio de Belvis, Capellán de Su Majestad, y al Doctor Don Iñigo de Fuentes, racionero de la Santa Iglesia Catedral de Tlaxcala, que está próximo a hacer viaje a los reinos de Castilla, y al Doctor Diego Hernández de Córdoba y a Juan Hernández de Córdoba, agentes en los reales Consejos de Madrid, a todos y a cada uno de por sí, para que en su nombre parezcan ante el Rey Nuestro Señor y en su Real Consejo de Indias, y pidan sea amparado en la propiedad y posesión del dicho curato y beneficio que tiene en virtud de cédulas de Su Majestad y provisiones reales.
María de la Cruz, vecina y natural de Jalapa, viuda de Diego de Rivas, e hija de Juan de Quiroz y de Francisca Yépez, difuntos, dio su poder cumplido al Lic. Pedro de Irala, cura de Jalapa, y a su cuñado Francisco Martínez, de la misma vecindad, para que en su nombre y conforme les tiene comunicado, hagan su testamento y su última voluntad.
Doña Juliana de Ayala, doncella, natural de la Villa de Madrid, corte de Su Majestad, hija legítima de Don García de Ayala y Doña Juana Cedano, sus padres difuntos, y estando en este pueblo de Jalapa, enferma de su cuerpo y sana de su voluntad, dio su poder a Doña Leonor María de Unzueta y Orozco, mujer legítima del Lic. Don Gaspar Henández de Castro, Oidor de la Real Chancillería de esta Nueva España, para que en su nombre, después que fallezca, haga y otorgue su testamento en conformidad con lo que le tiene comunicado.