Don Manuel José Velad, vecino del pueblo de Jalapa y heredero de las difuntas Catarina del Sacramento, Sebastiana de San Martín y doña Josefa de Leturiondo, otorga poder especial a Antonio Veguilla, vecino de la Ciudad de la Puebla, para que otorgue escritura de cesión y traspaso que convenga con el Licenciado Francisco de Ovando y Cáceres, Prebendado de la Iglesia Catedral de la Puebla, o con quien otorgue el principal de unas casas que hoy posee don Diego Francisco de Vega, Regidor Perpetuo y Alguacil Mayor de la citada ciudad.
LICENCIADOS
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Nicolás Rodríguez, hijo legítimo de don Martín Rodríguez y doña Benita Gallegos, los cuales desconoce si viven o están muertos, natural de la ciudad de Tuy, en el reino de Galicia y vecino del pueblo de Olinalá, casado con doña María Lugarda, realiza testamento, en el cual nombra como albaceas a su citada legítima esposa, en compañía del Licenciado José Gómez, Clérigo Presbítero, vecino de Olinalá, y de don Pedro Rosendo, y como herederos designa a Teresa Manuela, Simón Benito y Mariana, sus hijos legítimos.
Don José Díaz de Acosta, hijo legítimo de los difuntos don Sebastián Díaz de Acosta y doña Sebastiana Pérez de Medina, natural y vecino del pueblo de Jalapa, casado en primeras nupcias con doña María de Jesús García de Baldemora y en segundas con doña Catarina Domínguez, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a doña María y doña Antonia Díaz de Acosta, sus hijas legítimas del primer matrimonio, en compañía del Licenciado Pedro García de Baldemora, y como herederas a sus citadas hijas.
Don Laureano Fernández de Ulloa, con poder especial que le confirió a don Joaquín Ildefonso de Torquemada, para cobrar los diezmos de esta Doctrina de Jalapa y Coatepec, pero habiendo fallecido Joaquín, el otorgante señala, le solicitó a don José de Torquemada, hijo de dicho difunto, le siga dejando en la cobranza de dichos diezmos, por lo que dicho Laureano otorga poder especial al Licenciado Juan de Lucena, Clérigo Presbítero de los Ángeles, para que lo obligue como fiador del Licenciado José de Torquemada, ratificando de esta manera el poder que tenía de dicho Joaquín.
Don Laureano Fernández de Ulloa, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial al Licenciado Juan de Lucena, Clérigo Presbítero, Domiciliario del Obispado de Puebla, de donde es vecino, para que lo obligue como fiador y llano pagador de don Francisco Maniau y Ortega, vecino de España y residente en la Ciudad de México, en el remate de los diezmos caseros de la doctrina de Jalapa y Coatepec, celebrado a favor de dicho Maneau, a favor de la iglesia Catedral de la mencionada ciudad y de los jueces hacedores y conservadores de su cofre y masa general.
Doña Ana Antonia Camino, de esta vecindad, viuda de don Juan Cordero, dijo que habiéndose casado su hija doña María Bárbara Cordero, niña de edad de 13 años más o menos, a disgusto de dicha su madre con don Andrés de Ibarra, del Señorío de Vizcaya, uno de los recién venidos en esta flota, viendo el disgusto que provocó en su madre, inmediatamente se arrepintió y pidió al Señor Juez Eclesiástico de esta Doctrina ser religiosa, lo que tuvieron a bien excepto su marido, por lo que esta depositada dicha doña María Bárbara en casa de don Laureano Fernández de Ulloa, formándose pleito entre ambos, por lo que otorga poder al Licenciado José Camino y Velasco para que la represente y defienda.
Don Diego Cardeña, Escribano Público de esta jurisdicción, dijo que le quitaron de este oficio público los papeles de la composición de tierras que hizo esta jurisdicción con Su Majestad, un cuaderno de autos de concurso de acreedores de bienes del Capitán don Bartolomé de Castro y otros muchos papeles que le hacen falta a sus dueños, por lo que otorga poder al Lic. Nicolás Marín, Clérigo Presbítero domiciliario de este Obispado de la Puebla, para que en su nombre parezca ante el Ilustrísimo Señor Arzobispo, Obispo de la Ciudad de la Puebla, o ante quien derecho deba y suplique se le libren censuras que se publiquen en esta parroquia en tres días festivos, para que los que tuviesen algunos de estos papeles pertenecientes al otorgante y a su oficio los entreguen al señor cura de esta parroquia.
José Antonio Matamoros, Maestro de herrador, vecino y natural de este pueblo de Jalapa, hijo natural de doña Francisca Montero, declara ser viudo y no tener herederos forzosos. Manda se dé 10 pesos como ayuda para dorar el colateral del convento de San Francisco de este pueblo. Nombra como albacea testamentario fideicomisario al Licenciado don Miguel Suárez, Clérigo presbítero, vecino de este pueblo. Nombra como universal heredero a Gerardo Antonio de edad de 8 años, su ahijado, hijo de su comadre Rita López.
Don José Antonio Rincón, natural y vecino de este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Manuel Rincón y de doña María de Castro, difuntos, declara fue casado con doña María de Acosta García de Baldemora, vecina que fue de Naolinco, con quien procreó 3 hijos, y por segundas nupcias con doña Luisa Victoria del Castillo con quien procreó 3 hijos. Nombra como albacea testamentaria y fideicomisaria a su hijo el Licenciado don Juan Antonio Rincón. Nombra como herederos universales a sus hijos.
El Licenciado don Carlos Suárez, Clérigo Presbítero, Domiciliario del Obispado de Puebla y vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder general a don Antonio Vázquez Ruiz, residente en la Ciudad de México, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona o comunidades y cajas reales de difuntos, todas las cantidades por cédulas, vales, libranzas u otros derechos.