Testamento de Diego Martín Guerra, vecino de Jalapa, natural de la Villa de Lebrija[Villa de Lebrija], en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Juan Guerra y de María de Arriasa.
LEBRIJA, VILLA DE
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Don Bartolomé de Orozco, hijo legítimo los difuntos don Gaspar de Orozco y doña Teresa de Sierra y Hurtado, natural de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda, vecino de la Villa de Lebrija y residente en el pueblo de Jalapa, soltero, realiza su testamento, en el cual nombra como albaceas a su hermana doña Nicolasa de Orozco y a don Felipe Martínez de Espinosa, vecinos en Sanlúcar de Barrameda, y como heredera a su citada hermana.
Testamento del Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Don Juan Romero Jurado y de Doña Juana Rodríguez de Ledezma, su padre era natural de Lebrija, en los reinos de Castilla, y su madre, oriunda de este reino de la Nueva España.
Don Bartolomé de Orozco, vecino de España y residente en el pueblo de Jalapa, albacea del difunto don Cristóbal Fernández Franco, debe y se obliga pagar a los acreedores de dicho difunto, la cantidad de 972 pesos 7 y medio reales, en este reino o en España con los bienes que le corresponde de herencia, que son 3 casas, 2 ubicadas en Sanlúcar de Barrameda y la otra en la Villa de Lebrija, en el Reino de Andalucía, con la condición de que si el pago se hace en España, se le rebaje los fletes y derechos.
Don Bartolomé de Orozco, hijo legítimo de los difuntos don Gaspar de Orozco y de doña Teresa de Sierra y Hurtado, natural de la Villa de Lebrija, vecino de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda, Arzobispado de Sevilla y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su hermana doña Nicolasa de Orozco, junto con don Félix Martínez de Espinosa, vecino de la Ciudad de México, y como herederos nombra a la citada Nicolasa de Orozco y Juana de Orozco, su otra hermana.
Don Bartolomé de Orozco, hijo legítimo de los difuntos don Gaspar de Orozco y de doña Teresa de Sierra y Hurtado, natural de la Villa de Lebrija, vecino de la Ciudad de Sanlúcar de Barrameda, Arzobispado de Sevilla y residente en el pueblo de Jalapa, soltero, otorga poder para testar y nombramiento de albacea a doña Nicolasa de Orozco y a don Félix Martínez de Espinosa, y como heredera a dicha Nicolasa, y por muerte de ésta a su hermana Juana de Orozco.