El Licenciado Miguel Pérez de Medina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a Francisco Hernández Becerra y a Bernabé Pérez, su hermano, para que en su nombre puedan parecer en todos y cualquier tribunal eclesiástico que con derecho deba, oiga autos, sentencias, interlocutorias y definitivas que trasciendan o apelen por unas tierras ubicadas en la jurisdicción de Teziutlán que pertenecen a su madre Elena Rodríguez, ya que ha recaído en sí el derecho por razón de composiciones de tierras.
JUECES ECLESIÁSTICOS
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El Bachiller Diego Martín de los Reyes, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del partido y doctrina de Naolinco, otorga poder al Licenciado Bernardo de Molina, Clérigo Presbítero del Obispado de Puebla, y a José de Ledezma, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que ambos puedan pedir se le paguen los derechos y administración del ingenio de Almolonga, desde el fallecimiento del Capitán Nicolás Ramos de Bustos, que consta por certificación.
El Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura Propietario y Juez Eclesiástico en el pueblo de Jalapa, dijo que Juana de Agaez, difunta, le heredó un solar ubicado en la Calle Real que colinda al oriente con casa de doña Sebastiana de la Parra, al poniente con casa de Antonio Luis, que le entregó para que su intrínseco valor se quedara impuesto en un 5% para la limosna de una misa cantada en cada año. El solar ahora lo vende a Antonio Cabello en 120 pesos de oro común, que quedaron situados e impuestos a censo redimible con el tributo en cada un año de 6 pesos.
Francisco Fernández Becerra, vecino del pueblo de Teziutlán, residente en Jalapa, dijo que el Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura de este partido, otorgó su testamento que es éste, del que hace presentación y se entiende es albacea; pide se abra y reduzca escritura y que de él se den los traslados necesarios con interposición de su autoridad:\r\nEl Bachiller Miguel Pérez de Medina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la doctrina de Jalapa, natural del pueblo de Teziutlán, hijo legítimo de Sebastián Pérez de Medina y de Elena Rodríguez, otorga su testamento, donde declara lo siguiente: tiene a réditos 5, 000 pesos de oro común que pertenecen a las obras pías fundadas en el cofre de la Catedral de la Puebla de los Ángeles y que tiene pagados los corridos. De la Cofradía del Santísimo Sacramento tiene a réditos 800 pesos que sita en este pueblo los cuales tiene pagados. Tiene a réditos 1, 500 pesos que por capellanía se ha ordenado el Bachiller Nicolás de Vitoria, residente en la Ciudad de los Ángeles. Debe a la Catedral de la Puebla 320 pesos de oro común por los diezmos que ha causado hasta fin del año pasado. Declara tener entre sus bienes una hacienda nombrada Nuestra Señora de los Remedios con cuyos sirvientes ajustó cuentas; se desglosan las deudas de los indios y sirvientes, esclavos, bestias, aperos, sirvientes huidos, ganados, el ajuar de casa y su menaje, entre otros bienes que se menciona.
El Licenciado Manuel del Pozo, Clérigo Presbítero Domiciliario del Obispado de Puebla, como albacea de don Miguel Pérez de Medina, Cura y Juez Eclesiástico, dijo que en el testamento que otorgó, mandó instituir una capellanía de 3, 000 pesos de principal con el gravamen de 50 misas en cada año en la forma en que se menciona. Nombra como primer capellán propietario a José de Olivares, su sobrino, con la condición de que en cuanto pueda mantenerse la renuncie en Miguel Pérez de Medina, asimismo su sobrino, con las mismas condiciones que al primero. Nombra como Capellán interino al Bachiller José de Olivares. Nombra como albacea testamentaria al Bachiller Manuel del Pozo, al Licenciado Miguel Pantaleón Díaz de Acosta, a Francisco Fernández Becerra y Manuel Martínez, todos vecinos de la doctrina de Teziutlán. Hace fundación e institución de la capellanía cuya cantidad queda fincada en el ingenio de fabricar azúcar nombrado Nuestra Señora de los Remedios.
Pedro Chacón de Chávez, Cura beneficiario y juez eclesiástico de la Doctrina de Tlacolulan, otorga poder especial a su hermana Inés Francisca Chacón de Chávez, para que en su representación venda de contado a una esclava nombrada María de la Cruz, negra bozal, casada con negro libre; que la venta la haga por precio que se convenga, y como esclava cautiva, libre de empeño.
Don Antonio Sánchez de Ledezma y don Pascual Sánchez de Ledezma, hermanos vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don Agustín Sánchez de Ledezma, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico, su hermano, para que en su representación venda a cualquier persona 2 esclavos negros nombrados Teresa y Dionisio, madre e hijo, que heredaron de su madre doña Melchora de Cabañas y Contreras por legítima materna, para cuyo efecto otorgue la escritura de venta que sea necesaria.
El Licenciado Pedro Chacón de Chávez, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico del partido de Tlacolulan, otorga libertad a Pascuala Gertrudis, su esclava mulata trigueña de 39 años, en recompensa por los buenos servicios y asistencia que le ha dado, de los cuales esta satisfecho, por tanto es su voluntad que de ahora en adelante quede libre, fuera de posesión, cautiverio y servidumbre.
El Bachiller Francisco de Arteaga y Cuéllar, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico de la Doctrina de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, vende a Inés del Castillo Guzmán, mujer legítima de Andrés Marín, un esclavo nombrado Miguel, mulato de color cocho de 33 años poco más o menos, que heredó de Francisco de Arteaga y de doña Juana Muñoz, sus padres, cuyo esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 250 pesos de oro común.
El Bachiller Antonio Gómez de Escobar, Cura del pueblo de Coatepec, Vicario y Juez Eclesiástico, otorga poder especial a su hermano Esteban Domingo Gómez de Escobar, vecino de la Ciudad de los Ángeles, para que en su representación reciba y cobre de cualquier persona las cantidades de pesos que le debieran, así como la cobranza de los salarios de la caja de Su Majestad asignados por el servicio de dicho oficio.