Ante don Manuel Lorente y Rueda, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan Martín de Sosa, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Solcuautla, que es de Salvador Pérez [Padrón], para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 500 reses y toros, de dicha hacienda, para pasar a los ejidos de la ciudad de la Puebla y otras partes para su venta.\n
JUECES DE CAMINOS
436 Descrição arquivística resultados para JUECES DE CAMINOS
Ante don Manuel Lorente y Rueda, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Juan Gómez de Espinosa, criador de ganado mayor en sus haciendas de vacas nombrada Chiltepec, Pedregal y Oatapa, que tiene en la Jurisdicción de Cosamaloapan, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 900 reses, toros, de dichas hacienda, para pasar a donde le convenga para su venta.\n
Ante don Manuel Lorente y Rueda, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Isidro Romero [de Ávila], criador de ganado mayor en la hacienda de vacas de San Juan Zapotal, que tiene en la jurisdicción de Alvarado, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,000 reses y toros, de dicha hacienda, para pasar a donde le convenga para su venta y dispendio.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Hernández, como mayordomo y administrador de la hacienda Cuyucuenda, que es de doña Ana Francisca de Suniga [Zúñiga] y Córdoba, viuda del General Diego Ortiz de Largache, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 350 reses, toros, para pasar a la ciudad de los Ángeles.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, compareció Miguel Hernández, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas nombrada Cuyucuenda, que quedó por bienes de doña Ana Francisca de Suniga [Zúñiga] y Córdoba, viuda que fue del General don Diego Ortiz de Largache, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 350 reses de dicha hacienda, para poderlos entregar en este pueblo al administrador del abasto de la ciudad de los Ángeles.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Diego de Villaseca, en nombre de José de Villaseca, su padre, criador de ganado mayor en su hacienda de vacas nombrada San Nicolás y Zacapesco, que posee en jurisdicción de Cosamaloapan, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 1,150 reses y toros, para pasar a la ciudad de los Ángeles y otras partes que le convenga para su venta.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Marcos de Alfaro, pardo libre, en nombre de Salvador Pérez [Padrón], dueño de la hacienda de vacas nombrada Solcuautla, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 600 reses y toros de dicha hacienda, para poderlos entregar en este pueblo para el abasto y carnicerías.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, pareció Miguel Francisco de Valenzuela, mayordomo y administrador de la hacienda de vacas de Solcuautla, que es de Salvador Pérez Padrón, para registrar una partida de ganado que tiene en las sabanas de este pueblo, compuesta de 526 reses y toros de dicha hacienda, para poderlos entregar en este pueblo.\n
Ante Juan Silvestre Martínez de Montemayor, Alcalde Mayor, Juez de Caminos y de Registros, compareció don Juan Ladrón de Guevara, mayordomo de la hacienda de vacas nombrada San Agustín Jujuicapan, que es del mayorazgo de don Diego Guerrero, vecino de la ciudad de México, que tiene en arrendamiento don Gerónimo Mendívil, para registrar una partida de ganado de 2,000 reses y toros de dicha hacienda [deteriorado].
Don Felipe de Santiago, indio cacique residente en esta villa de Córdoba, vecino del pueblo de San Xptobal [Cristóbal] Naranjal de la jurisdicción del pueblo de Orizaba, otorga poder especial a don Jerónimo de Olaso y Salgado, vecino de esta villa, para que en nombre y en representación de su persona, parezca ante el Señor General don Antonio Ruiz de Ceballos, Alcalde Mayor y Capitán a Guerra por Su Majestad, Juez de Caminos y Registros del pueblo de Orizaba, y ante otros señores jueces y justicias que con derecho deba, donde presente la Real Provisión, que es con este poder de los presidente y oidores de la Real Audiencia de esta Nueva España y pida su cumplimiento y testimonio. Asimismo, se le da éste para todos sus pleitos causas civiles y criminales, demandando como defendiendo en cualesquier juzgado, audiencias y tribunales inferiores y superiores de ambos fueros eclesiásticos y seculares.
Sem título