Alonso de Neira Claver, vecino de Jalapa, vende a Don Alonso Gutiérrez de Ceballos, dueño de ingenio de hacer azúcar, un esclavo mulato nombrado Juan Martín, criollo de Jalapa, hijo de Francisca Muñoz, su esclava negra, de 25 años de edad, poco más o menos, libre de hipoteca, empeño y otra enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, por el precio de 200 pesos de oro común.
JALAPA, PUEBLO DE
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Doña Ana Fernández de la Calleja[Ana de la Calleja Matamoros], vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Fernando de Arriaga, su albacea, y como tutora de sus menores hijos, vende a Juan Fernández, vecino de la ciudad de México, una esclava mulata nombrada Juana de Arriaga, criolla, nacida en su casa, hija de Gracia, negra Conga, asimismo, su esclava, que hoy vive; de 23 años de edad libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 400 pesos de oro común.
Doña Aldonza Clara de Vargas, mujer legítima de Andrés Vázquez, residente en Jalapa, dijo que a los 7 días del mes de abril del presente año, dio poder a su marido para diferentes efectos en este pueblo, y por cuanto el susodicho trata de vender unos esclavos mulatos nombrados Antonia y Simón, a Lorenzo González y al Capitán Juan Hurtado, vecinos de Veracruz, que forman parte de sus bienes dotales, y por no haberle hecho carta ni recibo de su dote, revocó el poder dado para que no pasen adelante dichas ventas.
Doña Ana de Villalobos, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue del Contador Don Andrés de Parga y Marzoa, y Cristóbal de Zárate, vecino de Jalapa, hicieron un trueque de dos esclavas en esta forma: la primera dio al segundo una negra nombrada María Flores, criolla de Cosamaloapan, de 31 años de edad, que su marido compró al Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, por escritura fechada el 4 de abril de 1675, en Almolonga; y Cristóbal de Zárate, a su vez, le dio a Doña Ana de Villalobos una esclava mulata nombrada Petrona de los Ramos, nacida en su casa, hija de una negra que heredó de sus padres y que vendió en la nueva ciudad de Veracruz, de 14 años de edad. Ambas esclavas están libres de empeño, hipoteca y otra enajenación, y cada una valdrá hasta 200 pesos de oro común.
Doña Ana Fernández de la Calleja [Matamoros], vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Fernando de Arriaga, su albacea, y por lo que toca de su dote, dijo tener por esclava a Felipa Fernández de la Calleja, mulata, soltera, nacida en su casa, de 22 años de edad, la cual se halla preñada de cinco meses; y por causas que le mueven y descargo de su conciencia, en nombre se sus herederos y sucesores, al póstumo que pariere le ahorró y libertó de su cautiverio, servidumbre y sujeción.
Don Francisco de Salazar Maldonado[Francisco Salazar de Maldonado], dueño de la hacienda de Sotoltepec, y Alguacil Mayor de San Juan de los Llanos, vende al Capitán Francisco García López, vecino del pueblo de Jalapa, un esclavo mulato, criollo, nacido en su casa, hijo de su esclava Mariana, de 16 años de edad, sujeto a servidumbre, libre de empeño, hipoteca y de otra enajenación, sano de sus miembros; sin asegurarlo de ladrón, huidor, borracho ni de otro defecto, por el precio de 320 pesos de oro común.
Doña María de Estupiñán, vecina de Jalapa, dijo que en su testamento le dejó algunos legados a Doña Gertrudis de la Gala Thormes, de 15 años de edad, entre ellos una esclava y diferentes alhajas, pero como ha vendido y se le han deteriorado algunas de ellas, por la presente, hace gracia y donación a la susodicha de una cama de granadillo, ropa de cama, ropa para dama, joyas, y una mulata de 12 años de edad llamada Josefa, hija legítima de Francisco Rengel, mulato libre, y de Micaela Gutiérrez, mulata blanca, esclava de la otorgante, nacida en su casa.
Don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, vende a Juan López de León, vecino de Los Ángeles, un mulato llamado José, de 23 años de edad, con las tachas que tuviere, y por borracho, ladrón y huidor, por el precio de 300 pesos de oro común.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del Ingenio San Pedro Buenavista, dijo que por justos títulos tiene una esclava mulata llamada Micaela, muy blanca de más de un año de edad, hija de Isabel de Orduña, mulata esclava, nacidas ambas en su casa; y porque la dicha madre le ha servido bien y le ha dado 130 pesos de oro común en reales, otorga que se aparta de su posesión y dio por libre a la dicha Micaela para que haga testamento trate y contrate, parezca en juicio, disponga de sí y de su hacienda como persona libre.
María Rodríguez, vecina de Jalapa, viuda de Juan Martín de Abreo[Abreu], puso a su esclavo Juan Martín, mulato de 17 años de edad, por aprendiz en el oficio de zapatero con Bartolomé de Oliver, maestro de obra prima en el dicho oficio, vecino de Jalapa, por tiempo de cuatro años.