Don Francisco del Día, vecino del pueblo de Jalapa, viudo de doña Catarina María de Campo, quien le otorgó poder para testar, procede a realizar su testamento, en el cual además lo nombró albacea y tutor de su hija Josefa Antonia, a la cual designó heredera, misma que es hija del primer matrimonio de dicha difunta con don José de Amuar.
JALAPA, PUEBLO DE
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Tomás de Acosta, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo del Sargento José de Acosta y de doña Marcela Sayago, difuntos, casado con María de Guadalupe Aguilar, otorga poder para testar a su citada mujer, en compañía de Luis José de Acosta y Marcos de Acosta, hermanos del otorgante, asimismo los nombra sus albaceas, y como herederos universales designa a sus hijos legítimos María Cayetana, Margarita Josefa, José Eugenio y María Gregoria.
José de Aguilar, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Pedro de Aguilar y Josefa Díaz de los Reyes, junto con María de los Reyes, su legítima mujer, vecina de este pueblo e hija legítima de los difuntos Leonardo de los Reyes y Rosa María de Guevara, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus 10 hijos.
Don Domingo Pérez, hijo de los difunto don Domingo Pérez y de doña Catarina Boo, natural de la Villasante, Arzobispado de Burgos en los Reinos de Castilla y vecino del pueblo de Jalapa, junto con doña Juana de los Reyes, su legítima esposa, natural del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Leonardo de los Reyes y Rosa María de Guevara, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, junto con don Francisco, hijo mayor de ambos, y como herederos designan a sus hijos legítimos el Bachiller Francisco Pérez, María, Juan, Josefa, Pedro y Domingo.
Marcelo Antonio Barradas, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Gabriel Barradas y María Hernández, junto con Josefa de la Oliva, su legítima esposa, vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Diego de la Oliva y Dominga de la Peña, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos José Antonio, Apolonia Antonia y Simón Antonio.
Francisco Pérez, natural y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Matías Pérez y doña Sebastiana Domínguez, junto con Catarina de Aguilar, su legítima mujer, natural y vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de los difuntos Juan de Aguilar y Antonia de Guevara, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos Antonio, María, Francisco, José, Julián y Juana.
Gaspar Montero, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos don Francisco Montero y de doña Margarita Barradas, junto con Ana Pérez, su legítima esposa, hija legítima del difunto don José Pérez y de doña María Lagunes, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos Ana Rosalía y Juan José.\r\n
Miguel Viveros, natural del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Juan José Viveros, vivo y de María Bárbara Lagunas, difunta, junto con Manuela Domínguez, su legitima esposa, vecina de este pueblo, hija legítima del difunto Salvador de Domínguez y de Juana Molina, viva, se otorgan poder para testar mutuamente y se nombran albaceas, y como herederos designan a sus hijos legítimos Juana Nicolasa, Antonia María, Gregorio y Antonio Francisco.
Hernán Pérez de Castañeda se dio por contento y pagado del señor Francisco Bazo de Andrada, Alcalde Mayor de Jalapa, de trescientos pesos que Alonso Bazo de Andrada, difunto, le debía.
Marcos José de Jesús Betancourt, hijo de Manuel Francisco Betancourt y de Nicolasa de la Concepción Vázquez, otorga su testamento en donde declara haberse casado con la difunta Ana de la Trinidad procrearon a un hijo nombrado Manuel; posteriormente se casó con María de la Cruz de Benimamonze, con la cual no ha tenido hijos; por bienes tiene una casa de su morada, dos yuntas de bueyes, un caballo, una mula, dos vacas y cuatro cabras, nombra como albaceas testamentarios a su mujer María de la Cruz y José Pérez, nombra como heredero universal a su hijo Manuel.