Juan de la Torre, natural de la ciudad de San Agustín [de la Florida], provincia de la Florida, hijo legítimo de Juan González de la Torre y de María de Leyva [Leiva], vecinos que fueron de la dicha ciudad, y residente en Jalapa, hace gracia y donación a su madre María de Leyva y a su hermana María González de la Torre, de unas casas de morada en la ciudad de San Agustín, ubicadas en la calle del Barrio Nuevo, linda con el Hospital de Nuestras Señora de la Soledad y con el pantano.
JALAPA, PUEBLO DE
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Diego Jiménez de la Calle y Juan Ortuño, vecinos de Jalapa, mayordomos de la cofradía de las Ánimas de Purgatorio, se convinieron con Domingo Pérez de los Ríos, maestro dorador, residente en Jalapa, en esta manera: Domingo Pérez de los Ríos, se obligó a dorar y estofar un retablo de la Ánimas de Purgatorio que tiene hecho en blanco Juan de la Torre, para de la fecha de esta escritura en tres meses; y los dichos mayordomos se obligaron a pagarle 180 pesos de oro común.
Manuel de Faría, mercader de negros, residente al presente en este pueblo, vende a Melchor de los Reyes, vecino de Jalapa, un negro bozal, llamado Mateo, de nación Angola, de 18 años de edad, poco más o menos, recién venido de Guinea, con las tachas y enfermedades que tuviere, habido de buena guerra, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 380 pesos de oro común.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, en nombre de Antonio Carnero, mercader de negros, vende a Nicolás de Utrera, carpintero, vecino de Jalapa, un negro llamado Juan, bozal, de nación Angola, de 15 años de edad, con las tachas y enfermedades que tuviere sujeto a servidumbre, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 340 pesos de oro común.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, en nombre de Antonio Carnero, mercader de negros, vende a Francisco García, herrero, vecino de la provincia de Jalapa, un negro llamado Simón, bozal, de nación Angola,de 18 años de edad, recién venido de Guinea, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 370 pesos de oro común.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a dar a 57 novillos cerreros a Miguel Arias, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, para mediados del mes de septiembre del presente año, de no hacerlo, le pagará 10 pesos por cada novillo, en virtud de haber recibido 57 bueyes mansos del susodicho.
Diego García, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, vecino de este pueblo, 139 pesos de oro común que restan del arrendamiento de una casa que el susodicho le arrendó, y de cuentas que han tenido, para de la fecha de esta escritura en un año corrido, todos juntos en una paga.
Gonzalo de Martín Carnero, albañil, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, vecino de Jalapa, y al Capitán Sebastián Báez de Acevedo, mercader de negros, 340 pesos de oro común, precio de una negra esclava, bozal, de nación Angola, para fin del mes de marzo de 1623, todos juntos en una paga, puestos en este pueblo.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, dio arrendamiento a Esteban de Valladares, mercader, unas casas de morada en este pueblo, en la calle real, con una tienda y trastienda y lo demás anexo, excepto la tienda donde están Alonso del Barrio, por tiempo de cuatro años y al precio de 170 pesos de oro común anuales, pagaderos por tercios del año.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, en nombre de Manuel Rodríguez Ménica, mercader de negros, vende a Pedro Caro Muñoz, carpintero, vecino de este pueblo y provincia de Jalapa, un negro bozal llamado Manuel, de nación Angola, de 20 años de edad, con las enfermedades que tuviere, sujeto a servidumbre, por el precio de 350 pesos de oro común.