El Capitán Juan de Malpica, vecino de la jurisdicción de Jalapa, vende al Alférez Juan Miguel García Monzaval, vecino de la Nueva Ciudad de la Veracruz, una casa baja de cal, piedra, barro y techada de teja con su solar, ubicada en la Calle Real que de la Plaza Pública sube al camino [Real] de México, bajo los linderos que se expresan en los títulos que entrega; cuyo solar hubo de los herederos del Alférez Sebastián de Flores Moreno. La venta se hace en 3, 000 pesos de oro común con 1, 500 situados y cargados a favor de la capellanía que administra el Doctor José Joaquín de Flores Moreno.
JALAPA, JURISDICCIÓN DE
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Don Cristóbal Benítez de Lara, vecino de la Ciudad de México, otorga poder especial a Juan Eugenio Hernández y a Tomás García, vecinos de la jurisdicción de Jalapa, para que en su nombre puedan administrar las recuas cargándolas en las formas que hallaren y por los precios que asentaren otorgando conocimientos, obligaciones e hipotecas que se acostumbra y a entregar las mercaderías en las partes que asienten.
El Capitán Diego Cardeña, vecino de la jurisdicción de Jalapa, dijo que el Capitán Fernando Bazán de Otero, vecino que fue del pueblo de Perote, le dio cierta cantidad de trigo que importó 1, 207 pesos 4 reales de oro común para que los llevara al puerto de San Cristóbal de La Habana a vender y beneficiar por cuenta de ambos las ganancias y, habiendo vendido el trigo en 1,518 pesos libres, de cuya cantidad tiene satisfechos 300 pesos a doña Ángela de Malpica, viuda del mencionado Bazán. En atención a que ella le ha concedido un plazo para satisfacerle dicha cantidad, por la presente se obliga a pagar a su voluntad entregándole 300 pesos cada seis meses.
Marcos de Acosta, vecino de la jurisdicción de Jalapa, hijo legítimo de Manuel de Acosta y de Lucía Lagunes, estando enfermo en cama en su entero juicio, dijo que no le da lugar a ordenar su testamento, por lo que otorga poder para testar a Antonia de Rivera, su mujer, a don Pedro de Torres y a don José Ruiz Cañete, vecino de San Juan de los Llanos, de quienes tiene entera satisfacción, para que en su nombre ordenen su testamento en la forma que les tiene comunicados. Declara ser casado con Antonia de Rivera y al tiempo de contraer matrimonio él tenía 4 mil pesos de caudal y la susodicha trajo 100 pesos. Nombra como herederos a sus hijos.
El Capitán Juan Ricardo de Guzmán, Alcalde Mayor de la jurisdicción de Jalapa, vende a don Carlos de Anglada, residente en la Nueva Ciudad de la Veracruz, vecino de Cádiz, un negro esclavo nombrado Maximiliano Marín, de 21 años más o menos, el que hubo de Tomás Miguel de Campo el 18 de agosto de 1722, cuyo esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 300 pesos de oro común que por él le ha dado.
Clara Lorenza de Vargas, vecina de la jurisdicción de Jalapa, viuda de Juan de Palafox Jiménez, otorga poder a don Felipe de Apellaniz y Torres y al Licenciado Alejandro de Arana, Abogado de la Real Audiencia de México, para que en su nombre la defiendan en el pleito que en grado de apelación está siguiendo José Jiménez, su suegro, y para ello presente escritos, testigos, probanzas, haga pedimentos, con libre y general administración.
Don Fernando Montero, Receptor Arrendatario de las Reales Alcabalas de la jurisdicción de Jalapa y su agregado Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Papantla, Jonotla y Tetela, dijo que ante el provisor de este Obispado tiene puesta demanda para que dé providencia de que el Bachiller Miguel Benítez de Hinojosa, Cura de San Salvador el Seco pague la alcabala que causó en la venta que le hizo el Bachiller Tomás de Malpica, de la hacienda y molinos en términos de esta jurisdicción, que se ha negado pagar, y por ello es necesario seguir dicha demanda y al no poder hacerlo personalmente otorga poder especial a don Francisco Ignacio de Erauso, prebendado de la Iglesia Catedral de la Puebla para que continúe y fenezca el mencionado asunto.
Fernando Montero, Receptor Arrendatario de las Reales Alcabalas de la jurisdicción de Jalapa y su agregado Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Tetela, Papantla y Jonotla, dijo no poder acudir a la recaudación y cobro de ellas en todas las Jurisdicciones, por lo que es forzoso encomendarlo a personas de su satisfacción, en cuyo caso otorga poder a don Jerónimo de Castro, residente en Jalapa, para que en su nombre recaude las alcabalas que se causen en todas las jurisdicciones dando recibos y cartas de pago por ello.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, vecino de la jurisdicción de Jalapa, albacea y tenedor de los bienes de su padre Don José de Ceballos y Burgos, entre los cuales dejó un esclavo mulato nombrado Juan Blanco, criollo del Ingenio de Nuestra Señora de la Concepción, hijo de Josefa Gutiérrez, mulata, esclava que fue de dicho ingenio, de 45 años de edad, manco de un brazo y muy enfermo. Y respecto de haber servido a Don Roque Gutiérrez de Ceballos, a Don Alonso Gutiérrez de Ceballos y al otorgante, con mucho amor, asistencia y lealtad, y porque Fray Boecio Gutiérrez de Ceballos, habrá dos años que le dio 200 pesos por su libertad, lo liberó de todo cautiverio para que adelante pueda hacer lo que quisiere.
Juan Antúnez, vecino de la jurisdicción de Jalapa, se obligo a pagar a Doña María de Estupiñán, vecina de este pueblo, 170 pesos de oro común que del ajustamiento de cuentas le hizo alcance, en esta manera: 70 pesos para fin del mes de diciembre del presente año, y los 100 luego que tome estado Juana, niña de 8 a 9 años de edad, hija legítima de Juan de la Gala [Moreno], el mozo, ausente, y de María de Robledo, su mujer, difunta, a quien la dicha Doña María de Estupiñán los tiene dados para dicho efecto.