Doña Ana María de Alemán, viuda, mujer que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, vende al Capitán Don José de la Higuera Matamoros, vecino de esta jurisdicción, un negro esclavo que hubo y heredó de su marido, nombrado Nicolás de Campos, por otro nombre Candiles, criollo de la nueva Veracruz, de 60 años de edad, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación; sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 150 pesos de oro común, horros de alcabala.
INGENIO SAN SEBASTIÁN MAXTLATLÁN
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El Capitán Don José de Ibelli, residente en este pueblo, en nombre y con poder de Doña Mariana de Iturbe y Ubera, viuda, mujer que fue del Capitán Don Antonio de Dueñas, de la una parte; y de la otra, don José de Castro, vecino de Jalapa, uno de los dueños del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán que quedó por bienes del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, hicieron y ajustaron sus cuentas, y el primero alcanzó al segundo en 1540 pesos de oro común en géneros, reales y avíos que suplió para el dicho ingenio desde 1674 hasta el 6 de agosto de 1677, los cuales pagará Don José de Castro a razón de 100 pesos anuales, a partir del 6 de agosto del presente año, una paga en pos de otra, más los réditos que desde dicho día rentaren los principales de las partes y porciones en que sucedió el Capitán Don Antonio de Dueñas, de 2090 pesos 6 tomines y 2315 pesos, cargados sobre dicho ingenio.
Doña Francisca Díaz Matamoros, vecina de esta jurisdicción, viuda de Juan de la Calleja, declaró haber recibido de Juan Lopéz Ruiz, residente en este ingenio, 1,183 pesos y 7 tomines de oro común, en diferentes partidas, que restaban de la escritura de venta que su marido le hizo de la mitad del ingenio de Maxtlatlán, y con esta cantidad terminó de pagar el valor en que se celebró el trato, pues Juan Lopéz Ruiz ha pagado otras cantidades a los herederos de Cristobal Martín Matamoros que tenía parte en la mitad del ingenio.
Transacción y concierto entre los acreedores del ingenio de San Sebastián Maxtlatlan y Doña Ana María de Alemán Maldona, viuda, mujer que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, su albacea, tenedora de bienes y heredera con beneficio de inventario, vecina de la nueva ciudad de Veracruz.
Para la dicha información, el Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, tutor de los menores Don Diego Yllan de Gamboa y de Doña Micaela de Gamboa, presentó por testigo a José de Castro, vecino y mercader de Jalapa, de quien se recibió juramento y dijo estar casado con Doña Juana de Gamboa, una de las hijas y heredera del Tesorero Diego de Gamboa. Preguntando por el tenor de la petición, declaró que conoce el ingenio de San Sebastián Maxtlatlan, donde tienen una porción a censo redimible, pero se halla tan deteriorado que les deben muchos pesos de réditos, y este testigo, fue de parecer que la transacción y concierto que se pretende con Doña Ana María de Alemán Maldonado, viuda de Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, les será de gran utilidad, y sin litigios, quedarán asegurados y ganaciosos.
Doña Ana María de Alemán Maldonado, vecina de Veracruz, viuda, mujer legítima que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, su albacea, tenedora de bienes y heredera nombrada en su testamento, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan Pérez Rivero, Abogado de la Real Audiencia de Nueva España, vecino de esta ciudad, para que en su nombre pueda tratar, conferir, transigir y concertar con los acreedores del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlan que poseía su marido, las cantidades de los corridos que se deben con las quiebras y esperas para su satisfacción, por el tiempo y con los plazos que le pareciere convenientes, obligándole a la paga de los réditos, desde el día del otorgamiento de dicha transacción en adelante, hasta redimir las cantidades del principal.
Doña Ana María de Alemán, viuda, mujer que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, dio su poder a Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, para que en su nombre rija y administre el ingenio de San Sebastián Maxtlatlán; cobre los pesos de oro, joyas, esclavos, ganados que le deben, y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
Ante el Capitán Don José Morera, Alcalde Mayor de Jalapa, el Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado de este partido, tutor de Don Diego Yllan de Gamboa y de Doña Micaela de Gamboa, para la información que ofrece presentó por testigo a Gonzalo Márquez de Acevedo, español, vecino de Jalapa, el cual dijo conocer a quien le presenta y a los menores, y de diez años a esta parte que trajina en esta provincia, ha visto en diferentes ocasiones el ingenio de Maxtlatlan, donde dichos herederos tienen sus porciones y legítimas. Dicha fábrica está muy deteriorada por falta de avíos y los pocos negros que tiene son tan viejos que ya no pueden acudir a sus tareas, por lo tanto, los menores corren el riesgo de perder el capital de su caudal; y este testigo, fue de la opinión que el medio más eficaz para restaurarlo y asegurar su renta, es firmar un convenio para que Doña Ana María de Alemán Maldonado, ciudad del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, se quede con el ingenio y lo ponga de nuevo corriente.
Doña Micaela de Gamboa, viuda del Capitán Pedro Perdomo, tutora y curadora de sus hijos los Bachilleres Diego Perdomo, Pedro Perdomo y Micaela Perdomo, otorga poder a José Ramos, vecino de Jalapa, para que en caso de que se ponga en ejecución el avalúo del Ingenio San Sebastián Maxtatlán por la capellanía de misas rezadas que instituyó doña Sebastiana del Moral, parezca ante las justicias eclesiásticas y haga los autos necesarios hasta que tenga efecto la parte y porciones que tiene sobre dichas tierras.
Doña Ana de Alemán, viuda, mujer que fue del capitán don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, en esta jurisdicción, dio su poder al Lic. Juan Pérez Rivero, abogado de la Real Audiencia de México, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere con cualesquier personas.