Miguel de Troya, vecino de Jalapa, con poder del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova y Arellano[Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano], como propietarios del ingenio de San Sebastián Maxtlatlan, por vía de reconocimiento se obligaron a pagar a Doña Aldonza de Vargas y a sus hijas Ana Francisca Matamoros y María de Vargas, 2525 pesos de oro común que les pertenece de la herencia paterna y están cargados en el dicho ingenio y conforme a la pregmática de Su Majestad de 20.000 al millar corresponden 126 pesos y 2 tomines de réditos en cada 1 año, luego que se los pidan, y en el ínterin que los tienen, los réditos anuales de la dicha cantidad.
INGENIO SAN SEBASTIÁN MAXTLATLÁN
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Juan López Ruiz, dueño del ingenio de Maxtlatlán, se obliga de pagar a Francisco Méndez, vecino de la provincia de Jalapa, 550 pesos de oro común, precio de un sitio de potrero ubicado en términos de Maxtlatlán.
Doña Ana María de Alemán Maldonado, vecina de Veracruz, viuda, mujer legítima que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, su albacea, tenedora de bienes y heredera nombrada en su testamento, dio su poder cumplido al Lic. Don Juan Pérez Rivero, Abogado de la Real Audiencia de Nueva España, vecino de esta ciudad, para que en su nombre pueda tratar, conferir, transigir y concertar con los acreedores del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlan que poseía su marido, las cantidades de los corridos que se deben con las quiebras y esperas para su satisfacción, por el tiempo y con los plazos que le pareciere convenientes, obligándole a la paga de los réditos, desde el día del otorgamiento de dicha transacción en adelante, hasta redimir las cantidades del principal.
Don Juan Francisco de Campo, principal, y don Francisco Miguel de Campo, su padre como fiador, de mancomún, otorgan que deben y se obligan a pagar al Sargento José de Acosta, vecino de la jurisdicción de Jalapa, 680 pesos de oro común, mismos que importó el traspaso de un trapiche, aperos y la caña del ingenio nombrado Maxtlatlán, cuya cantidad entregarán a Juan Guerrero Vázquez, vecino de la Ciudad de la Puebla, apoderado administrador de doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, 400 de ellos pagará a fines de agosto y el resto para diciembre sin pleito ni litigio alguno.
Juan Martín de Abreo[Juan Martín de Abreu], vecino y mercader de Jalapa, se obligó a pagar a Ana Ruiz, residente en su ingenio de azúcar nombrado San Sebastián[Maxtlatlán], de esta jurisdicción, 200 pesos de oro común, precio de 100 arrobas de azúcar blanca, para fin del mes de agosto próximo venidero del presente año, puestos en Jalapa.
Juan López Ruiz Matamoros, dueño del ingenio llamado San Sebastián Maxtlatlan, se obligó a vender el dicho ingenio con 25 esclavos negros, tierras, ganados y aperos, a Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, y a Miguel de Troya, vecinos de la nueva ciudad de Veracruz y del pueblo de Jalapa, respectivamente.
Melchor de los Reyes, dueño de la mitad del ingenio de azúcar nombrado San Sebastián Maxtatlán, situado en esta jurisdicción, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de Tlaxcala, 179 pesos de oro común, valor de 68 arrobas de azúcar del diezmo de los años de 1635 y 1636, que Jerónimo de España, colector de los diezmos, le dio y vendió a 20 reales arroba, por ser azúcar floja, manchada y de poco peso; y más 9 pesos del diezmo de las mieles, suma referida cantidad; los cuales pagará en esta manera: la mitad para el día de Navidad próximo venidero del presente año, y la otra mitad, para el día de San Juan de junio de 1638.
Juan López Ruiz Matamoros, vecino de esta provincia, poseedor de la mitad del ingenio de Maxtlatlan, se obligó a pagar a Francisco Martín Matamoros, que tendrá 17 años, o a quien su poder hubiere, 400 pesos de oro común que por legado de Francisco Martín Matamoros en su testamento le dejó en la parte que tenía en el dicho ingenio y él, como comprador de la referida mitad se obligó a pagar a diferentes personas que tuvieran derecho a ella. Los cuales pesos dará, cada y cuando le fueren demandados, y en el ínterin que eso llega, se obligó el otorgante a partir de hoy día de la fecha pagarle en cada año, 20 pesos de réditos, a razón de 5 por ciento conforme a la última premática de Su Majestad.
El Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio de Maxtlatlán, se obligó a pagar al beneficiado del partido de Jalapa, Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, y a quien por Don Diego de Gamboa, su menor, fuere parte legítima, 1000 pesos de oro común de los réditos de una capellanía y de la parte materna que le cupo, que están cargados a censo en el dicho ingenio, y hoy le ha devuelto a pedimento del otorgante, por no tener necesidad el menor, con calidad de que ganarán el 5 por ciento anual de réditos y le serán devueltos cuando se los pidan.
José de Castro, vecino de Jalapa, uno de los dueños del ingenio San Sebastián Maxtlatlán, se obligo a pagar a Doña Josefa de San Miguel, vecina de la ciudad de México, viuda albacea de Juan Hidalgo, curadora de sus menores hijos, 235 pesos de oro común de resto de 440 de que le hizo alcance el dicho Juan Hidalgo en el ajustamiento de cuentas que hicieron, en esta forma: 117 pesos y 4 tomines dentro de dos meses, después que halla llegado la flota de los reinos de Castilla, y los 117 pesos y 4 tomines restantes, cuando se despache dicha flota.