Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, vende a Miguel de Aviñón, dueño del ingenio de azúcar de San Miguel, en esta jurisdicción, un negro de nación Angico, de 28 años de edad, llamado Gonzalo, que hubo y compró del Hospital de Nuestra Señora de Convalecientes de este pueblo, con las tachas que tuviere, y por quebrado, potroso, sin asegurarlo de cosa alguna, por el precio de 300 pesos de oro común.
HOSPITAL DE NUESTRA SEÑORA DE CONVALECIENTES
17 Descripción archivística resultados para HOSPITAL DE NUESTRA SEÑORA DE CONVALECIENTES
Fray Gonzalo Hernández, administrador del Hospital de Jalapa, se obligó, junto con los bienes del referido hospital, a pagar a Juan de Alfaro, vecino de Jalapa, y a Ana de Alfaro, su hija, mujer que fue de Sebastián Méndez Fajardo, 200 pesos de oro común que restan del precio de un esclavo negro llamado Antonio Angola, un año después de la fecha de esta escritura.
Fray Diego de la Ossa, hermano Mayor del Hospital de Nuestra Señora de Convalecientes de Jalapa, dio su poder cumplido a Francisco Díaz Mata, su hermano, que está presente, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, etc.; especialmente para que cobre las herencias que por testamento y codicilio le hubieren hecho cualesquier personas, por muerte o vida o en otra manera, y otorgue las cartas de pago correspondientes.
Bartolomé Gutiérrez, hermano mayor del Hospital de Convalecientes de Jalapa, se obligó a pagar a Sebastián Méndez, maestro de albañilería, 650 pesos de oro común que le resta debiendo de la obra y cubierta de teja de dos galeras del dicho hospital, 11 meses después de la fecha de esta escritura.
Esteban de Herrera, hermano mayor del hospital de convalecientes de la ciudad de México, dio nombramiento de administrador del hospital de Jalapa al hermano Andrés Martín.
Fray Francisco Felguera, hermano mayor del hospital de convalecientes de Jalapa, dio en arrendamiento a Juan de Cabrera, vecino de Jalapa, maestro de carpintería, unas casas de morada cubiertas de paja, en este pueblo, linde con casas de Rodrigo Hernández, y por la parte de abajo, con casas de Beatriz de Campos, las cuales son bienes propios del hospital, por tiempo de dos años y al precio de 28 pesos de oro común anuales que habrá de aplicar en en el reparo de dichas casas.
Andrés Martín, hermano mayor del Hospital de Nuestra Señora de convalecientes de Jalapa, dio en arrendamiento a Vicente Lorenzo, vecino de este pueblo, unas casas de morada del referido hospital durante cuatro años, a razón de 50 pesos de oro común anuales, pagaderos cada cuatro meses.
Fray Andrés Martín, hermano mayor del Hospital de Nuestra Señora de Convalecientes de Jalapa, dio en arrendamiento a Vicente Lorenzo, vecino de Jalapa, unas casas de morada en este pueblo propiedad de dicho hospital, durante un año y al precio de 50 pesos de oro común.
Ante José de Pantoja, Teniente de Alcalde Mayor de Jalapa, Doña María Esquivel, vecina de Jalapa, hija de Juan García Calleja, difunto, hace gracia y donación al hospital de Nuestra Señora de Convalescientes de este pueblo y a Fray Gonzalo Hernández, hermano mayor y administrador del mismo, 6 caballerías de tierra, en términos de Jalapa, junto a las tierras de Francisco de Orduña y de Andrés Pérez de la Higuera, entre los cerros nombrados Chichihaultepec y Ocelotepec, con los títulos y venta que de ellas hizo Bernardino del Castillo, cuñado del referido Francisco de Orduña, a Juan García Calleja.
Juan Martín de Abreo[Abreu], mercader y vecino de Jalapa, recibió en arrendamiento de Fray Gonzalo Hernández, hermano mayor del Hospital de Nuestra Señora de Convalescientes de Jalapa, una tienda que está en la esquina del referido hospital, con cuatro aposentos, un corral de piedra que va labrando el arrendatario dentro del patio del hospital, y en donde hace una cocina, por tiempo de tres años y al precio de 115 pesos de oro común anuales, pagaderos en los tercios del año.