Don Felipe de Zárate, vecino de este pueblo de Naolinco, el cual vendió a Felipe de Rivera una casa y solar por 780 pesos, se obliga a pagar al citado Rivera, la cantidad de 800 pesos, cantidad con que esta hipotecada la casa que le vendió, hipoteca a favor de la Cofradía del Sacramentado de esta parroquia, para lo cual hipoteca una casa que tiene en este pueblo de paredes de cal y canto, techada de tejas sobre madera y una cornisa de 7 varas, techada de tejas y cercada la mitad de paredes, con un pedazo de solar de 17 varas de frente y 21 varas de fondo, ubicada en la calle que sale para Veracruz.
HIPOTECAS
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José Joaquín Morales, Maestro Carpintero, se obliga a pagar a Mariana Antonia Zárate, vecina del pueblo de Naolinco, viuda de Matías Domínguez; la cantidad de 200 pesos, los cuales tendrá en su poder en calidad de depósito irregular por el tiempo de 5 años, pagando rédito de 10 pesos en cada año, y para cumplir con esta obligación, el declarante hipoteca una casa de su propiedad ubicada en el pueblo de Jalapa, en la Plaza del Rey por donde hace frente.
María del Moral, viuda y albacea de Francisco Carranza; y Rosa Carranza, con licencia expresa de su marido Bartolomé García, y Antonio Carranza, hijos del difunto Francisco, otorgan poder especial al citado Bartolomé García, para que hipoteque una casa, que quedó de los bienes del citado difunto, en la cantidad de 200 pesos, lo cual tiene tratado con el Síndico del Convento de San Francisco, a razón de 5 % anuales.
Don Bernardo Cardeña, dueño de recua, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que vende al Capitán don Salvador de Acosta, vecino de Naolinco, un atajo de 30 mulas, 27 de carga a 55 pesos cada una aparejadas de laso y reata, las de silla a 27 pesos 4 reales cada una con todos sus aperos, por lo que a de pagar la cantidad de 1 567 pesos 4 reales la mitad en un año y la otra en dos. Para el aseguro de esta deuda hipoteca dos atajos de mulas y la casa que tiene en este pueblo que hace frente con la zanja de agua.
Don Manuel de Acosta, vecino de Naolinco de esta jurisdicción, otorga que ha recibido de don Marcos de Acosta, hijo del Sargento don José de Acosta, vecino de la doctrina de Actopan de la jurisdicción de la Antigua Veracruz, la cantidad de 500 pesos que le ha prestado, por lo que se obliga a pagarlos dentro de 9 años pagando 25 pesos de réditos anualmente. Como seguro de la deuda hipoteca unas casas ubicadas en el pueblo de Naolinco.
Don Sebastián López, Administrador de la recua de don Pedro Vértiz y vecino del pueblo de Jalapa, junto con don Felipe de Acosta, dueño de una hacienda de ganado mayor en la jurisdicción de la Antigua y vecino del pueblo de Naolinco, se constituyen en fiadores de don Marcos Dionisio de Acosta, subarrendatario de la hacienda las Cañuelas, incluidas en el Mayorazgo de Cervantes y la Higuera, de las cuales es arrendatario don Antonio Vázquez Ruiz, cuyo subarrendamiento es por el tiempo de 9 años, en la cantidad de 850 pesos anuales, dando en hipoteca especial el ganado que tiene en las Cañuelas y unas casas de piedra y teja que tiene en este pueblo en la calle del Beaterio, y los declarantes se obligan a cubrir todos los pagos de dicho Marcos, sin pleito alguno.
José Rodríguez, vecino de esta jurisdicción, dueño de recua de ganado mayor, informa que por inventarios realizados a los bienes del difunto Baltazar de la Cruz, le tocaron de hijuela al menor Ventura Fermín, 101 pesos 5 ½ reales en ganado menor y 5 ½ reales en dinero que le a dado el albacea Javier de Oyanguren; bienes que se obliga a pagar en réditos a razón de 5 % anuales, y para la seguridad de esta deuda hipoteca el ganado vacuno y otros animales del rancho y solar que tiene en el pueblo de Naolinco.
El presbítero don José Nicanor Serrano, cura interino del pueblo de Naolinco, de este partido, dijo que su antecesor el presbítero don José Joaquín Bonilla, ya difunto, con fecha de 29 de octubre de 1836 solicitó al obispo de esta diócesis, licencia para tomar 400 pesos, de 700 que tiene la cofradía de Animas de aquel curato, con objeto de imponerlos sobre finca idónea, para reponer con esa cantidad las casas curatales que se hallan en ruinas, con oferta de satisfacer 20 pesos anuales por vía de rédito. Que el obispo tomando en consideración el pedido del citado presbítero, tuvo a bien conceder la licencia solicitada, bajo las condiciones que aparecen en su decreto. El interesado, diciendo que, sin embargo, de la superior resolución inserta, no tuvo efecto el reparo de las citadas casas curales, por lo que actualmente se hallan en peor estado. Es por ello, que el señor comparente se ha visto en la necesidad de tomar aquella cantidad, con total arreglo a lo mandado por el obispo, en cuya virtud declara que ha recibido de la citada cofradía de Ánimas del curato del pueblo Naolinco, la cantidad de 400 pesos, en esta forma: 200 que reconocía la casa que remató el señor su antecesor a favor de don Manuel de Acosta y que antes era de dicha cofradía, 100 que dio de limosna el finado don Nicolás Domínguez Muñiz y otros 100 que este mismo señor fincó con la precisa condición de que con su rédito anual de 5 pesos se aplicaran anualmente misas por el bien de su alma y la de la difunta su esposa doña María Josefa Pérez; por cuya cantidad de 400 pesos otorga recibo y se obliga y obliga a los señores que le sucedieren a satisfacer el premio del 5 por ciento anuales a la referida cofradía de Ánimas o a quien la representa, así como a cumplir lo dispuesto por el señor don Nicolás Domínguez, que deberá contarse desde esta fecha. Siendo condición, que los naturales de dicho pueblo de Naolinco en todo tiempo estén bajo la obligación de proporcionar casa curatal a todos los señores curas que en lo sucesivo fueren de aquella doctrina sin gravamen ni renta alguna; en cumplimiento al pago de la deuda hipoteca las mencionadas casas curatales del pueblo de Naolinco.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODoña Josefa Francisca García Campomanes, viuda de don José María de Casas, y su hijo don Antonio María de Casas, de esta vecindad, dijeron: que le son deudores a don Rafael Espinosa, de esta misma vecindad y comercio, de la cantidad de 600 pesos, procedentes de efectos que les ha suministrado, de cuya suma están convencidos a pagarle sin premio alguno. Y por la presente otorgan que se obligan de pagar al referido Espinosa o a quién en su poder hubiere dicha cantidad de 600 pesos cuyos enteros a pagar a fin de diciembre del presente año, sin premio alguno. Y para seguridad de lo expresado, hipotecan la hacienda nombrada de San Antonio que es de siembra de caña, ubicada en la municipalidad de Naolinco de este cantón, y por la cual se obligan a no vender ni disponer de ella.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO NACIONAL Y PÚBLICO INTERINOEl Presbítero don Francisco Javier Pérez Mora, actual cura del pueblo Huamantla, y que acaba de serlo del de Naolinco, residente en esta Villa, otorga que recibe de doña Teresa Bueno, de esta vecindad, viuda del finado don Carlos Arias, la cantidad de 500 pesos, cuyo principal es el mismo que reconocía Arias a favor de la parroquia de Naolinco; y habiendo recibido el principal y sus réditos devengados, declara libre la hipoteca que se menciona en la escritura.