Petrona Josefa de Torres, mujer de Nicolás Ventura de Acosta, de quien tiene licencia expresa de su marido, junto con Francisca Antonia Torres, hijas y herederas de la difunta Manuela Pérez, venden a su hermano Luis García, vecino del pueblo de Naolinco, una casa de cal y piedra cubierta de madera y teja, de 24 varas de frente y 25 varas de fondo, linda al oriente con la Plaza Pública de este pueblo, al sur linda casas de la viuda del difunto Eugenio de Rivera, al poniente con Diego Barradas y al norte con 16 varas de solar contiguo a esta casa, al precio de 500 pesos.
HERENCIAS
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Don Juan José de Thormes, vecino del pueblo de Yecuatla, como único heredero de su padre don Juan de Thormes, le corresponden 6,000 pesos, en que fue interesado su difunto padre, los que envió con Pedro Martínez de Murguía, Caballero de la orden de Santiago, como consta en cuenta de Miguel Martínez de Zubiegui, y para que tenga efecto otorga poder especial a don José de Arria, vecino de la Nueva Veracruz, para que pida cuentas a dicho Miguel de la referida cantidad junto con los intereses generados en el tiempo en que Su Majestad se valió de ellos, con otras cantidades de varios interesados, habiendo quedado en pagar por toneladas que se desfrutasen en viajes de flotas, galeones y navíos sueltos de registro para las Américas como consta en la cuenta citada.
Don José de Echeagaray, vecino del pueblo de Jalapa, informa que por fallecimiento de su madre doña María Fernández Marín, recayeron por herencia a favor del declarante y sus hermanos, unas casas en Veracruz que acordaron vender para repartir lo que a cada uno le corresponde, por lo que otorgan poder especial a su hermano don Francisco de Echeagaray, Teniente de Dragones, vecino de Veracruz, para que en representación de sus derechos venda dichas casas.
Doña Mariana de Campo, viuda, albacea y heredera de don Francisco Javier Yáñez Remusgo de Vera, vecina del pueblo de Jalapa, otorga en arrendamiento a don José Sanchinel, vecino de este pueblo, una casa de piedra y cal, cubierta de teja con sus altos, ubicada en la Calle Real de este pueblo y casas de don Laureano Fernández de Ulloa, por espacio de 7 años al precio de 2 pesos de oro común.
Doña María de la Barreda Gayón, viuda de Felipe de Acosta, tutora, curadora y tenedora de su menor hija María Josefa, dijo que con autorización del Alcalde Mayor don Agustín Benítez y del defensor de dicha menor don José de Ugarte, se le otorgaron 150 pesos, correspondientes a la herencia que a la menor le dejó su padre, y los cuales utilizará para la manutención de la menor, por lo que se obliga a pagar dicha cantidad a su hija luego que tome estado o se mande por la justicia, y como seguro de la deuda hipoteca una casa ubicada en este pueblo en la Calle de Tecuanapa.
Doña Josefa de Acosta, don Manuel José de Acosta y en representación de don Felipe de Acosta, difunto, y demás herederos de don Manuel de Acosta, dueño que fue de los Trapiches de la Concepción y San Diego en la Cañada de Naolinco, otorgan poder al Licenciado don José Francisco Ruiz Cañete, Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que en nombre de los otorgantes haga transacción y concierto con los herederos de don Ventura de Acosta, quien tenia bajo su cargo dichos trapiches.
Don Tomás García Cano, vecino del pueblo de Jalacingo, hijo y heredero de los difuntos don Francisco García Cano y de doña María Juárez Figueroa, otorga poder especial a don Andrés Gutiérrez Calzadilla, vecino del pueblo de Jalacingo, para que en todos los autos que tengan que ver con la herencia del difunto Francisco García Cano, comparezca ante el Rey y Tribunales de ambos fueros, donde pida, demande, proteja y querelle, presentando escrituras y otros papeles que le soliciten.\r\n
Juan José de Zárate, Felipa de Jesús de Acosta, Luis Beltrán, Santiago de Zárate, Jacinta Micaela de Acosta, hijos legítimas y herederos del difunto Sargento José de Acosta, y de Josefa Lagunes, su primera esposa, se comprometen a entregar por la división y partición de bienes que se hizo de la herencia del difunto Sargento, a Dionisio Mariano y Felipa de Acosta, la parte que les correspondió de dicha herencia.
Don Francisco Muñiz de Cámara, debe a su hija doña Nicolasa Antonia de la Trinidad Muñiz de Cámara, la cantidad de 851 pesos 2 y medio reales, de la parte que le corresponde por herencia de su madre doña Josefa Piñero, pero como no cuenta con el dinero, don Francisco Muñiz da a su hija una casa ubicada en este pueblo de Jalapa, que hace frente con la calle que sale a la plaza, linda al oriente con la Plazuela del Rey, al norte con casa de Juana y don Juan José de Arpide, al poniente con casa que fue de don Diego Domínguez y al sur con casa del Capitán Manuel de Olmedo, con las condiciones de que se haga cargo de la hipoteca y réditos de 500 pesos que debe al Síndico y Religiosos del Convento de San Francisco y no venda la casa sin su autorización.
Don Manuel José Bellido, vecino y del comercio de la Villa de Xalapa, tutor de doña María Luisa, doña Manuela Josefa, don José Valentín, doña Rafaela Josefa y don Dionisio Ángel Salvo; herederos de doña Ángela Francisca del Pino, mujer del difunto don Bartolomé Salvo, otorga que adjudica a doña Manuela Josefa Salvo, de estado doncella de 26 años de edad, el Mesón de las Ánimas situado en la plaza principal de esta Villa, y el otro Mesón que llaman de San Antonio ubicado en la calle Real de este pueblo, y también los muebles de ambos mesones; asimismo la casa situada en la esquina del callejón del Diamante. El total adjudicado suma 9, 789 pesos 7 reales.