Bartolomé Basilio, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Roque de Castro, de la misma vecindad, una casa de madera cubierta de zacate en solar que tiene 80 varas de fondo y 35 de frente, al oriente linda con solar que fue de Juan Prieto Rendón, al poniente con callejón que baja a la Ermita de Santiago, al norte y sur con casa y solar de Antonio de Salazar. La venta se hace en 120 pesos de oro común que le ha dado.
ERMITA DE SANTIAGO
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Patricio José de Santamaría, vecino del pueblo de Jalapa, debe y se obliga pagar al Capitán Juan Antonio de Zavalza, Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento de este pueblo, la cantidad de 100 pesos, pertenecientes a dicha Cofradía, a razón de 5 por ciento anuales en el plazo de 5 años, y para mayor seguridad de dicha deuda hipoteca una casa de madera, techada de teja de 33 varas de frente y 144 varas de fondo, linda al norte con la calle que baja al convento del padre San Francisco y la Ermita de Santiago, al poniente con casa y solar de Mariana Tirado, viuda de Agustín Mejía, al sur con callejón que baja para la ciénega de las Ánimas de la casa de Cajigas y al oriente con otro callejón que sale a la Calle de Santiago.
Eugenia Hernández, vecina del pueblo, viuda y albacea de Julián de Rivera, vende a Miguel Chávez, vecino de este pueblo, un solar que mide 40 varas de frente y 13 varas de fondo, linda al poniente, norte y oriente con solar de la otorgante, y al sur con la calle que baja para la Ermita de Santiago, en la cantidad de 78 pesos.
Domingo Luis, vecino de esta provincia, dio en arrendamiento a Sancho Guerra Bejarano, vecino de Jalapa, dos caballerías de tierras, ubicadas a un cuarto de legua de él, donde fue el pueblo de Cuapespa [Coapexpan], erizas, entre el río Nacastapalapa y el de Xalapa nombrado Ayomolatl, quién va a dar a la ermita de Santiago, por tiempo de nueve años, a partir del 1 de enero de 1664, en el precio de 15 pesos de oro común.
Inés Martín, viuda de Cristóbal Sarmiento, vecina del pueblo de Jalapa, declara que junto con sus difuntas hermanas Catarina Muñiz y María Martín, vendieron al difunto Teodoro Antonio Mojica, un solar que heredaron de su madre Beatriz Martín, ubicado en el Barrio de Santiago, con 60 varas de frente y 70 varas de fondo, linda al norte con la calle que baja para la Ermita de Santiago y solar que poseen los herederos de don Francisco de Araciel, al sur con solar de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, al oriente con solar que fue de Antonio Barradas y al poniente con solar de Felipe Rodríguez, en la cantidad de 300 pesos, pero sin escritura, por lo que ahora María Velásquez, viuda y albacea de dicho Teodoro, pide hacer esta declaración.
El presbítero don Felipe de Jesús Leboreiro, clérigo domiciliario de este obispado de Puebla, hijo de don Bernardo Leboreiro y de doña María Baena, difuntos, otorga su testamento en la forma siguiente: manda ser sepultado en la manera que dispongan sus albaceas. Señala por sus bienes dos casas de edificio bajo, ubicadas en esta ciudad. Una de ellas en la primera calle que de las gradas del atrio de San Francisco conduce para la ermita de Santiago, y la otra, en la calle, también de Santiago, asimismo, tiene libros, muebles y ropa de uso. Ordena que la casa de la última calle de Santiago, la vivan por sus días los señores Ignacio Ortega, su esposa Juana Hernández y Joaquina Ortega, hija de ambos, y por la falta de ellos tres, se alquile para que con sus rendimientos se socorran a los pobres. Asimismo, ordena que la casa de la primera calle de Santiago se alquile, luego que él fallezca, y que sus rendimientos se distribuyan semanalmente los sábados, en socorrer a los pobres. Ordena que sus libros se realicen, para que de sus importes se distribuyan también a los pobres. Manda que su ropa de uso y los muebles de casa, se entreguen a su criada Joaquina Ortega, para que disponga a su arbitrio. En caso de que tuviese algunos bienes más, ordena se apliquen igualmente a los pobres, atento a no tener herederos forzosos ascendentes ni descendientes. Nombra por su albacea al presbítero don José Francisco Campomanes, actual cura de esta feligresía, y a su hermano don Pascual [Campomanes]. Solicita al presente escribano, que en la copia que ha de dar de este testamento, deje 4 hojas en blanco, rubricadas de su puño, y ordena que lo que en ellas se señale se le dé también validación, como si estuviese incorporado al presente testamento.
Zonder titelDominga Chávez, de esta vecindad, mujer legítima y conjunta persona de José Antonio Alzaga, curador ad litem de su sobrina política Juliana Chávez, otorgan que venden a favor de José María Gutiérrez y Zamora, de este comercio y vecindad, una casita de paredes, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, que posee al principio de la calle que baja para la ermita de Santiago, a la que hace su frente hacia el sur, y del otro lado casa de los herederos de don Francisco Velad; al oriente linda con casa alta que fue del finado don Mariano de Campo, por el poniente con una casa chica contigua a la arruinada casa de María Guadalupe Abrego; y por su fondo al norte linda con el costado de la casa de los herederos del finado don Miguel Mejía. La vende en precio de 600 pesos, 300 de ellos quedan impuestos a depósito irregular sobre la misma finca, con causa de réditos de un 5 % a favor de Juliana durante su menoría.
Don Mateo Antonio Ortiz de Zárate, Cura, vecino y Juez Eclesiástico del pueblo de San Francisco Actopan, jurisdicción de la Antigua Veracruz y residente del pueblo de Jalapa, con poder otorgado a su favor por don Diego Toledo y su esposa doña Antonia Feliciana Dorantes de Acosta, vende a don Patricio José de Santa María, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que mide 18 varas de frente y 59 varas de fondo, el cual linda al norte con la calle que baja por la Ermita de Santiago de las gradas, en la cantidad de 300 pesos.
Don Manuel de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Domingo de Ochoa, vecino de este pueblo, 2 solares ubicados en este pueblo, contiguos el uno del otro en la Loma de la Arena, con 94 varas de frente y 224 varas de fondo, lindan al sur con la Calle Real que del Convento de San Francisco baja para la Ermita de Santiago, al oriente con solar que fue de los herederos de Julián de Rivera y ahora lo es de don Pedro de Vargas Machuca, al poniente con solar de los herederos de Nicolás de Oliver \"alías\" Cuernavaca, al precio de 150 pesos.
Doña María [Josefa] de Acosta, vecina de esta Villa de Xalapa, mujer legítima de don Mariano de Campo, de quien tiene licencia expresa, otorga que ha recibido de la testamentaria de su difunto hermano, el señor Doctor don Juan Antonio de Acosta, la cantidad de 700 pesos en reales de contado, los cuales se obliga a tener en calidad de depósito irregular por el tiempo de su voluntad y a contribuir con el 5% de réditos anuales, con cuyos réditos se deberán mandar a decir 12 misas rezadas, 11 de ellas por la limosna de 3 pesos y la otra por la de 2 pesos por el alma de su difunto hermano, cuyas misas las dirá el hijo de la otorgante, el Presbítero don Francisco de Campo, y por su falta fray [José] Rafael, su hermano, por haber sido ésta la voluntad del difunto, y por falta de ambos deberá recaer en alguno de los parientes de su hermano que esté ordenado y que pertenezca a los Aguilares, por ser la otorgante y su difunto hermano, hijos de don Felipe de Acosta y de doña Casilda de Aguilar, difuntos. Como seguro del principal hipoteca una casa ubicada en la esquina de la Calle que de las gradas del Convento de San Francisco que baja para la Ermita de Santiago, cuya casa hace frente hacia el sur, calle en medio con la casa de los herederos de don José de Castro, al oriente linda con la Calle del Ganado y cementerio del citado Convento, al norte con casa de los herederos de don Miguel Mejía y al poniente con casa de Juana Chávez.