El Licenciado don Pedro Chacón de Chávez cura de la Doctrina de Naolinco y vecino de dicho pueblo, tiene donados del Licenciado don Antonio Carreto, de la Doctrina de Tlacolula, la cantidad de 100 pesos en oro, a fin de que sus réditos, que suman 6 pesos, sean designados a la celebración de misas a favor de la Señora de los Dolores de la Parroquia del pueblo de Tlacolula.
CURAS
19 Description archivistique résultats pour CURAS
Diligencias sobre apertura de testamento cerrado del presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, cura de la doctrina de Tlacolulan, otorgado en esta ciudad de Xalapa el 5 de julio de 1832; primeramente, se presenta la solicitud de los albaceas, que lo son el presbítero don José Joaquín Ortiz, cura de la doctrina de Zacatlán de las Manzanas, y don José María R[odríguez] Roa, de esta vecindad, nombrados por codicilo, donde suplican se abra el testamento, se les devuelva el testimonio de codicilo para evitar confusiones; que los ciudadanos Florencio Aburto y José María Guerra, testigos de dicho testamento, reconozcan sus firmas y den testimonio de su presencia en el otorgamiento del testamento; que se presenten ciertas personas para reconocer las firmas de los testigos que están ausentes y de los que ya fallecieron; para que en presencia de los testigos se proceda abrir el testamento; y finalmente, abierto dicho testamento se sirva el alcalde a reducirlo a escritura pública, agregándolo el escribano a su registro. Posteriormente, se cita el codicilo y se presentan los testimonios de los testigos: José María Guerra, Florencio Aburto, Joaquín Guevara, Manuel Cosa, Ángel de Ochoa, Pedro Figueiras, José Manuel Laredo, Bernardo Sayago, José María Ruiz, Juan Nepomuceno César. Hecho esto se realizan los autos para abrir el testamento, en el cual el presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate dice ser originario de esta ciudad de Xalapa, hijo legítimo de don Félix Ruiz y de doña María Teresa Ortiz de Zárate, ya difuntos, en cuyo testamento ordena lo siguiente: Declara por bienes 2 800 pesos en poder de don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio; la casa de su habitación, ubicada en esta ciudad en la calle Nueva; otra casa chica en situada en la misma calle, cerca de la esquina que da vuelta para la de Belén; otra casa situada en la calle de la Caridad, de esta ciudad, que reconoce 380 pesos a favor de la cofradía de Ánimas de esta parroquia; la mitad del valor de la casa que actualmente habita su hermano, el presbítero don José María Ruiz, en esta ciudad, en la calle el Ganado, entre otros bienes. Manda que de sus bienes se den 200 pesos para ayuda en la construcción del templo que se está reedificando en el pueblo de las Vigas de la doctrina de Tlacolulan. Ordena se den 200 pesos para los pobres de la feligresía del Chico; 100 para los de Tlacolulan; 100 para los de la doctrina de Xicochimalco; y 100 para las mujeres pobres del pueblo de la Joya, de la referida doctrina de Tlacolulan. Ordena que a Teresa Ramírez, a María Gertrudis y a Carmen Hernández, sus sirvientas, se les den a cada una 200 pesos. Manda que a su compadre, Mariano de la Cruz, vecino de la Vigas, hijo de tío Santiaguito, se le den 150 pesos en legado. Ordena que las tres casas queden a disposición de su hermano, presbítero don José María Ruiz, para que disfrute de sus rendimientos, y luego que fallezca su hermano quedará la casa chica de la calle Nueva a beneficio del Beaterio de esta ciudad, para que sirva de auxilio a las niñas pobres que carezcan de recursos para permanecer en dicha casa de recogimiento. Y la casa de su morada y la de la calle de la Caridad, se consignen a la cofradía de Ánimas de esta parroquia, con la condición de que por cada casa digan por su alma doce misas cada año. Ordena que la mitad de la casa que le pertenece, una vez que fallezca su hermano se reparta entre sus tres sirvientas y entre Feliciana Díaz de Párraga y Juana Delgado, hija de doña Josefa Delgado. Y del remanente de sus bienes nombra como heredero a su hermano. Nombra como albacea testamentario a don Francisco Díaz Rosas, vecino y del comercio de esta ciudad, y a su hermano presbítero don José María Ruiz. Finalmente, se ordena registrar dicho testamento en el registro del escribano.
Sans titreEl Licenciado Pedro Chacón de Chávez, Cura Beneficiado de la Doctrina de Tlacolulan, vende al Doctor Agustín Sánchez de Ledezma, Cura Beneficiado de la Doctrina de Jalapa, un esclavo mulato criollo, nombrado Lucas Martín, de 46 años, libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 206 pesos de oro común en reales de contado.
El Licenciado Don Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, Jurisdicción de Jalapa, vende a don Joaquín de Oyarzábal y Arriaga, vecino del pueblo de Perote, una esclava mulata criolla de Panamá, con 32 años y sin enfermedad, libre de hipoteca, en la cantidad de 150 pesos.
El Licenciado don Francisco Fernández de Velasco, Clérigo, Presbítero domiciliario del Obispado de Puebla de Los Ángeles, Cura de este Doctrina de Tlacolula, jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a don Antonio José de Arteaga, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que lo represente en sus pleitos y causas civiles y criminales.
Don Marcos Barreda, vecino del pueblo de Perote, albacea en segundo lugar de doña Josefa Roldán de la Calle, viuda de don Tomás García, y apoderado de don Tomás Rajadel, primer albacea de la citada Josefa, haciendo uso de dichos nombramientos, vende al Licenciado Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, una esclava nombrada Cayetana Josefa, criolla de Panamá de 28 a 30 años con dos hijos, José Mariano de 4 años y María Antonieta de 5 meses, sujetos a servidumbre y libres de empeño, al precio de 235 pesos.
El Licenciado don Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, jurisdicción de Jalapa, junto con doña Antonia Gertrudis Díaz de Acosta, el Alférez Tomás García, y María Ignacia Díaz de Acosta, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas del difunto don José Díaz de Acosta, venden a don Tomás Borro, una casa de paredes de madera y tejas con 20 varas de frente y 88 varas de fondo, la cual linda al sur con la Calle Nueva, al oriente linda con casa y solar de doña Juana Núñez, al norte con el arroyo que viene de Xallitic y al poniente con casa y solar que esta cercado de pared, al precio de 700 pesos.
El Licenciado Pedro García de Baldemora, Cura de la Doctrina de Tlacolula, jurisdicción de Jalapa, junto con doña María Ignacia, viuda de don José Rodríguez, y doña María Antonia Díaz de Acosta, mujer legítima y albacea de don Tomás García, con poder para testar y nombramiento de albaceas del difunto don José de Acosta, proceden a realizar el testamento de dicho difunto, en el cual señalan haber hechos los pagos a la Cofradía del Divinismo Sacramentado de esta Parroquia, que se debían a los bienes de don Fernando Ponce de León, la venta de 2 casas; una casa grande y una chica en este pueblo, la grande a don Tomás Borro en 2, 766 pesos y la chica a María Ignacia en 700 pesos, y el nombramiento de herederos a los hijos que tuvo con María de Jesús.
Don Nicolás Mariano Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, y don Juan Esteban de Elías, vecino de Jalapa, albaceas del Bachiller Francisco José Pérez, Cura que fue de la Doctrina de Tlacolulan, venden a don Antonio Osorio dos casas contiguas, de cal y piedra, techadas de tejas con su sitio, ubicadas en la Calle Nueva, ambas tienen de frente 24 ½ varas, que hacen al sur con dicha calle y casas que fueron del difunto José de Ugarte, de fondo tienen 98 varas por donde lindan con solar de don Antonio de Barreda y el arroyo de Xallitic, al oriente con casa y solar del Capitán Francisco Javier López, al poniente con el callejón que de la Calle Nueva va para la fuente de Xallitic y del otro lado con casas de Domingo Rizo, dichas casas están gravadas con 600 pesos de principal, con obligación de réditos que le cargó el cura. La venta se hace en 2, 200 pesos; 600 pesos que tienen sobre si la casa, 1, 000 pesos que quedan sobre ellas a censo redimible y 600 pesos entregados de contado.
El Brigadier don Antonio Carreto, Cura beneficiado por el rey, Vicario y Juez eclesiástico de esta Doctrina de Tlacolula, hijo legítimo de don Agustín Carreto y doña Micaela Ortiz, otorga su testamento; designa como albaceas testamentarios a don Francisco (apellido ilegible), don Patricio Rodríguez, Clérigo Presbítero y Vicario, y a doña Isabel (apellido ilegible), así como sus herederos universales.