Don Francisco Hidalgo, Comisario Visitador del Tribunal del Protomedicato de este reino y vecino de Jalapa, otorga que ha recibido de don Juan de Bárcena, como Síndico actual del Convento de San Francisco, la cantidad de 1, 000 pesos, que se obliga a tener en depósito irregular por 5 años, pagando réditos de 5 % anuales que comienzan a contarse desde hoy, y en caso de tenerlos más tiempo del señalado, seguirá pagando los réditos correspondientes, y para seguridad de la paga hipoteca una casa de cal y canto, techada de maderas y tejas, con el sitio que le pertenece, que hace frente con la Calle Real, del otro lado linda con casas de los herederos de don Bartolomé Salvo, al oriente con casas y solar de don Francisco Maniau y Ortega, al norte con solar de dicho Maniau y al poniente con casa y Callejón de la Capitana.
COMISARIOS VISITADORES
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Doña Ana Catarina de Campo, de estado doncella mayor de 25 años, natural y vecina de Jalapa, hija legítima de don Juan Francisco de Campo y de doña María Catarina Serrano difuntos, otorga poder para testar a don Miguel de Torquemada, de la misma vecindad, para que con anuencia de su hermano el M. R. P. Predicador Fray José Alejandro de Campo, Comisario Visitador de la Tercera Orden de N. P. S. San Francisco, haga y ordene su testamento, asimismo lo nombra albacea testamentario, al igual que don Miguel de Torquemada, y como heredero universal a este último.
Don Francisco Hidalgo, vecino del pueblo de Jalapa, Profesor de Medicina, otorga poder especial a don Francisco Maniau y Ortega, vecino de la Ciudad de México, para que en su nombre se presente en el Real Tribunal Protomedicato de dicha ciudad y pida, gane y obtenga el título de Comisario Visitador.
El Reverendo Padre Fray Ildefonso Moreno, Presidente Conventual del de Nuestro Señor Padre San Francisco de esta Villa de Xalapa, y Comisario Visitador de la Venerable Orden Tercera de dicho Convento, declara que don Antonio de Noriega, vecino que fue de esta Villa, falleció el 25 de diciembre de 1796, y el día 20 le dejó advertido al nominado padre, que la mitad del valor de las tres casas de la calle de la Raqueta, lo dejaba por herencia a doña Gertrudis Noriega, por no tener herederos forzosos.
Fray Juan Antonio Solaún, Padre Predicador de la Orden del Seráfico Padre San Francisco y Comisario Visitador de la orden tercera de penitencia de dicho seráfico padre; declara que por muerte de su hermana doña Mariana Solaún, vecina que fue de la Ciudad de México, dejó 2 casillas, de las cuales, una heredó de su abuelo y la otra de su abuela María Teresa Curiel, esposa de don José Ferrer de Almonte, Catedrático de Anatomía del Hospital General de Naturales de la Ciudad de México, y por disposición de su difunta hermana, indica que se le entreguen las citadas casas a doña Nicolasa de Archundia, vecina de la misma ciudad, esto como pago de una deuda que la difunta tenía con la beneficiada.
Don Bernabé de Elías Vallejo, de esta vecindad y comercio, dijo que el reverendo padre Fray José María Valle, Religioso Franciscano y conventual actualmente en el de Nuestro Padre San Francisco de esta ciudad, ha obtenido un breve pontificio para su secularización, cuyo rescripto se halla en la secretaría del Excelentísimo e Ilustrísimo Señor Obispo de la Puebla de los Ángeles para su efecto, previos los requisitos provenidos por su santidad, siendo uno de ellos que dicho religioso acredite en forma legal tener una congrua competente para mantenerse con la decencia que corresponde al estado eclesiástico. Y el compareciente penetrado de las ideas más benéficas hacia el referido fraile y hallándose por la misericordia de Dios con suficiente caudal, otorga que consigna por vía de patrimonio o como más bien visto sea, el capital de 3 000 pesos a favor del supradicho Fray José María Valle para que, con sus réditos de 5 por ciento anual, que se obliga el compareciente a satisfacerle por tercios o mesadas, pueda conservar el decoro correspondiente a su estado y ministerio siempre que consiga su secularización. Cuyo capital impone, carga y sitúa el otorgante sobre las casas de su propiedad, contiguas una a la otra, de altos y bajos, ubicadas en esta misma ciudad, haciendo un frente a la plaza Principal por el rumbo del norte y otro a la calle Ancha por el rumbo del oriente, las cuales son valiosas en más de 23 000 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO