Juan de Quiroz y su mujer, Francisca de Yépez, vecinos de la provincia de Jalapa, venden a don Alonso Gutiérrez, vecino de la Puebla de los Ángeles, 200 pesos de oro común de censo y tributo anuales, por razón de 2 800 pesos que recibieron del referido don Alonso, y los situaron sobre un trapiche con sus pertrechos y tierras, en términos de Jalapa.
CENSOS
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Juan de Quiroz y Francisca de Yépez, declararon que los 200 pesos de oro común de censo contenidos en la escritura de arriba, los pagarán por tercios de cuatro en cuatro meses.
Mariana de Astudillo, después de fundar una capellanía de misas por el alma de su difunto esposo, ha sido del parecer que la renta estipulada no es suficiente para la sustentación del capellán, por lo que decidió aumentar a 2000 pesos el censo principal y a 100 pesos anuales la renta.
Juan de Quirós y su esposa, Francisca de Yepes, vecinos de esta provincia, venden a Francisco de Carriedo, vecino de la provincia de Jalapa, 172 pesos de oro común de censo y tributo de cada un año, por razón de haber recibido del susodicho 2 400 pesos de oro común, los cuales situaron sobre un trapiche, tierras, cañaverales y esclavos de su propiedad.
Magdalena de Tejeda, vecina de Jalapa, como madre y tutora de sus hijos menores, dio su poder cumplido a don Andrés de Bustillos, su hermano, y a Miguel Magdaleno, vecino de la ciudad de México, para que sigan y fenezcan un pleito en contra de Alonso de Villanueva, por razón de 1250 pesos que le debe de los corridos de un censo principal de 2 100 pesos.
El Licenciado Hernando de la Barrera, clérigo, vecino de la ciudad de México, con poder de su sobrino Diego de la Barrera, Capellán del Convento de Nuestra Señora de la Concepción de la ciudad de México, aprobó y ratificó la venta a censo redimible de los sitios para agostadero de ganado menor, ubicados en términos de Ixhuacán [de los Reyes] y Teocelo, que Antonio Grajales Vela, vecino de Jalapa,, con su poder vendió en 3400 pesos al Lic.Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca.
Don José Ceballos y Burgos, dueño de ingenio nombrado Nuestra Señora del Rosario en esta jurisdicción dio su poder cumplido a Don Alonso Gutiérrez de Ceballos y a Fray Boecio de Ceballos, de la Orden de Predicadores de la ciudad de Los Angeles, sus hermanos, y a su tío Juan de Gaoitia, vecino de la dicha ciudad, para que en su nombre busquen en empréstito o a censo hasta la cantidad de 5000 o 6000 pesos de oro común, y lo puedan obligar a la paga de los mismos, hipotecando el dicho ingenio con todos sus esclavos, aperos, cañas tierras y aguas que posee en esta jurisdicción.
Don José de Ceballos y Burgos, residente en su ingenio Nuestra Señora del Rosario, dijo haber dado poder a Eugenio Fernández de Ledezma, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre recibiese 16 000 pesos de oro común, que los señores inquisidores apostólicos de Nueva España le dieron a censo impuesto en este ingenio, y por ausencia del susodicho, para recibir los referidos pesos, otorgó su poder a Luis González y Alonso Montero, vecinos de esta jurisdicción.
Juan de Oceta, escribano público de esta provincia, certificó según consta por el archivo a su cargo, que sobre las haciendas e ingenio nombrado San Pedro Buenavista están cargados los siguientes censos: el 30 de abril de 1633 Don Diego de Orduña reconoció un censo de 14 000 pesos de principal en favor de Don Juan de Ochoa de Lejalde [y Reynoso]; el 18 de octubre de 1637 Don Diego de Orduña impuso un censo de 3 000 pesos en este ingenio y sobre una hacienda de ovejas que llaman la Noria, en Términos de Tepeaca, en una estancia de labor en la dicha jurisdicción, una estancia de maíz y chile nombrada San Mauricio y sobre unas casas de morada ubicadas en la ciudad de Los Angeles, todo ello en favor de la capellanía de misas que mandó fundar Francisco de Orduña, padre del susodicho.
El gobierno indígena de Jalapa, hizo diligencias ante Don Francisco Maraver y Padilla, Alcalde Mayor de esta provincia, para vender a censo un mesón que la comunidad ha tenido desde hace mucho tiempo como propios de ella.